"You're going to need a bigger boat."

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sábado, 31 de mayo de 2008

Mis películas favoritas: WILBUR SE QUIERE SUICIDAR



El título es bastante explícito: Wilbur (Jamie Sives) está casi permanentemente ocupado en acabar con su vida, de cualquier manera que se ponga a su alcance. Es la contínua pesadilla del bonachón de Harbour (Adrian Rawlins), su hermano mayor. Huérfanos de madre, ambos hermanos heredan una librería de viejo al morir su padre. Un día, Alice (Shirley Henderson), una empleada de limpieza de vida bastante desdichada, entra en su tienda, acompañada de su hija. Las visitas de Alice se van haciendo más frecuentes, y el amor surge entre ella y Harbour. Pero Wilbur y sus ansias suicidas siempre están presentes...
Wilbur se quiere suicidar, dirigida por la cineasta danesa Lone Scherfig, es una película enormemente original, en su planteamiento y desarrollo, y es una de esas que dan que pensar. Habla de la amistad, el amor y la culpabilidad, y de cómo las desgracias que la vida nos depara pueden tener insospechadas consecuencias, incluso positivas. Y también hablar de las cosas que no somos capaces de perdonarnos, y mantiene la tesis de que no es bueno sentirse siempre culpable de todo, y que hay que aceptar las cosas como vienen, no de una manera sumisa, sino tratando de ver un lado positivo y viviendo con lo bueno y con lo malo de la vida.
Scherfig huye esta vez del estilo Dogma que utilizó para su anterior film (la estupenda Italiano para Principiantes), aunque Wilbur comparte con su antecesora varios elementos: el amor que surge cuando menos lo esperas, las sorpresas agradables y desagradables que da la vida... esta vez la directora danesa propone una manera más tradicional de contar la historia, en una película de estetica sobria pero muy efectiva, sin efectismos, al servicio de la historia y de los tres excelentes protagonistas.
En resumen: una gran historia para una excelente película.

jueves, 29 de mayo de 2008

El túnel del tiempo: WILD WEST

Ya he hablado en este blog de WILD WEST. Iré "colgando" poco a poco más dibujos y cosillas relacionadas... marchando los dos diseños "definitivos" del uniforme más clásico y el negro, más "moderno". (Ver otras entradas etiquetadas WILD WEST para más información...)
Éste sería el uniforme "antiguo"...



Y este otro, el "nuevo".



Hace muuucho tiempo de esto... buff.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Mis películas favoritas: SOLARIS



No soy un gran fan de la ciencia-fición, en realidad. Películas como Blade Runner y Alien, que se cuentan entre mis favoritas, me parecen menos ciencia-ficción que otras cosas. Tampoco he leído demasiadas novelas del género, a excepción de algunas (excelentes) de J.G. Ballard (El mundo sumergido, por ejemplo). Pero hay una historia que, tanto en novela como en película, me parece fascinante, y genuinamente "de ciencia-ficción": Solaris.
No he tenido oportunidad (ni ganas) de ver la versión fílmica que realizó Andrei Tarkovski de la gran novela de Stanislaw Lem, pero sé que tiene buena fama. Sí que he visto, y varias veces, la más reciente, protagonizada por George Clooney y Natasha McElhone, y dirigida por el casi siempre interesante Steven Soderbergh.
La historia es bien conocida. Solaris es un nuevo planeta, descubierto por la raza humana en el futuro. Perdido el contacto con la estación especial que investiga sus características, Kelvin (Clooney), un científico, es enviado a averiguar qué sucede... y la respuesta del enigma desafía todo lo que la humanidad ha conocido hasta entonces. No la revelaré para no estropear la sorpresa a quien no conozca la historia...
La película narra, en sucesivos flashbacks, paralelamente a las peripecias de Kelvin en la estación -y su encuentro con los miembros supervivientes de la expedición, Snow (Jeremy Davies) y Gordon (Viola Davis)-, la relación del científico con Rheya (Natasha McElhone), el amor de su vida. El amor terminó con la muerte de ella... ¿o no?
Soderbergh realiza una película muy suya, narrativamente hablando, con un estilo muy fácil de identificar en otras obras suyas, como Traffic, Erin Brockovich u Ocean's Eleven, caracterizado por una gran brillantez visual y un perfecto dominio de la narración cinematográfica. En su Solaris abundan los silencios, largas secuencias sin diálogos, todo ello en una película que se podría calificar de espectacularmente minimalista: cinco personajes, escasez de diálogos, música electrónica sorprendentemente original y efectiva, vocación de realismo en la ambientación y el diseño de producción, falta de "barullo" y de tonterías en general.
Me impresionó enormemente cuando la vi por primera vez. Me enganchó completamente, me sorprendió y me dejó pasmado. Y no solo por la imponente presencia de la elegantísima Natasha McElhone (una debilidad personal), sino por la calidad y la originalidad de la historia, lo bien retratados que quedan los personajes, y por su carácter abiertamente romántico al acentuar la importancia de la historia de amor de Kelvin y Rheya, además de por su fascinante escena final, cuando Rheya le dice a Kelvin "ahora ya no hay que pensar en esos términos". Además, el reducido reparto da vida con gran acierto a sus personajes, en particular Clooney y McElhone.
Lo confieso. Me encanta Solaris.

Lecturas recientes: WORLD WAR HULK


World War Hulk fue el evento Marvel durante el verano pasado. Ahora que Panini ya está publicando la saga en nuestro país (la aventura, al estilo Civil War, se divide en una serie "madre" y varias series y especiales), y por fin van llegando del otro lado del charco los tomitos recopilatorios de los distintos capítulos, por fin se puede juzgar si responde a las expectativas y mantiene el nivel de la excelente aventura que la precedió, Planeta Hulk. Desde luego, en el caso de la serie limitada World War Hulk, la respuesta es un rotundo "sí".
La llegada del guionista Greg Pak a The Incredible Hulk ha significado toda una revolución para uno de los personajes "bandera" de Marvel. Pak parece destinado a dejar una huella similar a la que en su momento dejaron Bill Mantlo o Peter David. Planeta Hulk, esa desinhibida mezcla de cantidad de elementos de fuentes que van desde Star Wars a Espartaco, convirtió la serie del Coloso Esmeralda en una de las lecturas más interesantes de los últimos tiempos de Marvel (y eso no es decir poco). En la saga, Hulk, exiliado en el remoto planeta Sakaar, adquiría un nuevo nombre, la Cicatriz Verde; encontraba un nuevo destino, nuevos amigos, nuevos enemigos... y el amor, en brazos de Caiera de la Antigua Fuerza. Pero la historia terminó en tragedia...
En World War Hulk, que comienza exactamente donde termina Planeta Hulk, la Cicatriz Verde se propone ajustar cuentas con los Illuminati, responsables de su exilio en el despiadado Sakaar, y para ello se presenta en Manhattan acompañado de su cohorte de "amiguetes" guerreros: Miek, Elloe, Hiroim, Nido y Korg... listo para aplastar, más furioso que nunca... y más poderoso que nunca. Los héroes, tanto los registrados como los no registrados, hacen causa común para tratar de detener al furibundo gigante verde... aunque saben que sólo uno de ellos tiene una oportunidad contra Hulk: el Vigía.


Pak crea un guión sólido, con algunos diálogos quizá un tanto tópicos o facilones, pero muy entretenido, que va "in crescendo" en dramatismo hasta su final, obligatoriamente abierto (dado que augura toda una nueva saga... pero de eso de Skaar Son of Hulk y del Hulk rojo, ya hablaremos más adelante...), pero estupendamente bien resuelto, con la revelación final de quién fue el verdadero responsable de la destrucción de Sakaar. Pak deja mucho "espacio" para que John Romita Jr. se luzca como es habitual en él. Acompañado por el inigualable Klaus Janson en la tinta, y con un eficaz color de Christina Strain (aunque sobran algunos poco afortunados "efectos de desenfoque"), Romita Jr. nos regala página tras página de batallas descomunales, explosiones tremebundas, puñetazos sísmicos y destrucción masiva en general al mejor estilo Marvel (homenajes a las onomatopeyas de Walt Simonson incluidos), pleno de fuerza.



Frente al espectacular despliegue artístico de Romita y Janson, desentonan las portadas, firmadas por el insufrible David Finch, abigarradas, escasamente originales y realmente poco atractivas. No todo puede ser perfecto...

En resumidas cuentas; un tebeo estupendamente bien hecho, dramático, entretenido, vibrante, en el que Hulk barre el suelo de Manhattan (en algunos casos, literalmente) con la flor y nata del Universo Marvel... incluidos unos cuantos personajes que me "cargan" bastante, lo cual siempre es un aliciente... De lo mejorcito de Marvel en los últimos tiempos. A ver cómo sigue la historia, porque según declaraciones de Pak, Planeta Hulk era el primer acto, y World War Hulk, el segundo... de tres.

martes, 27 de mayo de 2008

Hablando de RED SONJA...

... marchando un par de "dibus" relativamente recientes de la guerrera de breve armadura.


lunes, 26 de mayo de 2008

Vuelve la guerrera sin nombre!


Esta vez, en otro estilo... lápiz, tinta y acrílico blanco sobre cartón gris, virado todo ello a color en Photoshop. Para agradecer en especial a dos visitantes habituales sus frecuentes clicks y comentarios! Gracias, Amaia! Gracias, Lorena!

(Por cierto: que estoy medio gagá! El dibujo de la entrada anterior ya lo había publicado en una entrada antigua del blog! Sólo el dibujo acabado en color, no todo el proceso, pero aún así... Madre mía!)

De nuevo, la guerrera sin nombre

Nunca le puse nombre, a lo mejor algún día se me ocurre alguno. En fin, aquí está de nuevo la chica, con un estilo más "animado", del lápiz (a mano) a la tinta (con trazados de Photoshop) y al color (también en Photoshop, no demasiado afortunado...).



domingo, 25 de mayo de 2008

Mis películas favoritas: THE STATION AGENT


Finbar McBride (interpretado por el excepcional Peter Dinklage) es un tipo peculiar. Solitario, huraño, amante de los trenes, hereda de un amigo una curiosa propiedad: una estación de tren abandonada, perdida en algún lugar del estado de New Jersey. La convierte en su hogar, buscando lo que más ansía: la paz y la soledad. Pero pronto traba conocimiento con otros dos personajes solitarios, aunque no por elección: Olivia (la maravillosa Patricia Clarkson), una pintora devastada por la muerte de su único hijo; y Joe (Bobby Cannavale), el simpático vendedor ambulante de cafés del vecindario, que siempre tiene ganas de socializar. Poco a poco, una original y curiosa historia de amistad surge entre los tres...
Esta es la sencilla, que no simple, y maravillosa historia que narra el actor y director Tom McCarthy en The Station Agent (entre nosotros, Vías Cruzadas). Un relato de personas diferentes, en todo, que reunidas por el azar, poco a poco van haciéndose amigos, y finalmente llegan a ese momento delicioso en que los tres, sentados en el porche de Olivia, se quedan en silencio, sin más. Alguien me dijo una vez que los amigos son la gente con la que te puedes quedar en silencio, sin más... Me parece que McCarthy tiene la misma idea al respecto.
Los tres actores principales (apenas aparecen otros personajes, excepto la joven bibliotecaria, interpretada por Michelle Williams) están soberbios. Peter Dinklage es un verdadero descubrimiento, un gran actor dotado igualmente para la comedia (véase su papel en Un Funeral de Muerte) o para el drama (los momentos en los que Finbar se "sale" del "derecho de paso" en The Station Agent), o sus escenas con Olivia, la sin par Patricia Clarkson, que dota a su personaje de un dramatismo y una fragilidad asombrosas, sin una sola sombra de sobreactuación, como es habitual en ella. Por su parte, Bobby Cannavale también se luce como Joe, convirtiéndole en un ser entrañable, ¡pese a lo "pesao" que puede llegar a ser! Y si hay duda de que es capaz de mostrar otro registro diferente, véase su papel de cabronazo integral en Fast Food Nation.

Fin, Olivia y Joe, caminando por el "derecho de paso".

Una película a contracorriente de lo que se hace hoy en día, hecha de diálogos ajustados, miradas y silencios, y con un ritmo pausado que la convierte en una verdadera delicia. Una factura técnica muy sobria, sin adornos, pero excelentemente resuelta, y acompañada de una banda sonora deliciosa. No podía faltar en una lista de mis películas favoritas. Es una de esas que mucha gente no conoce... no saben lo que se pierden! ¡A por ella!

lunes, 19 de mayo de 2008

Mujeres imaginarias de perfil, 1: LA BRUJA

Una idea que tuve hace un tiempo, no me acuerdo cuándo exactamente: primeros planos de mujeres de perfil, lápiz, tinta y colores directos, sin Photoshop de por medio. Aquí va la primera.

domingo, 18 de mayo de 2008

Mis películas favoritas: PODER ABSOLUTO


No estoy descubriendo América al decir que Clint Eastwood es uno de los pocos valores "fijos" del panorama del cine norteamericano actual. Películas como Sin Perdón, Medianoche en el Jardín del Bien y del Mal, Mystic River o Million Dollar Baby han cimentado el prestigio del creador de la productora Malpaso como el último "clásico", dueño de una capacidad de narrativa cinematográfica inigualable, honesta, sobria y perfeccionista. Poder Absoluto, de 1985, es un ejemplo más de ello, y es una de mis películas favoritas, y no sólo porque sea obra de Eastwood, sino por muchas razones.
Luther Whitney (Eastwood) es un veterano delincuente profesional, que en la noche del golpe de su vida es testigo de un asesinato... la identidad del asesino convierte a Luther en mucho más que un simple ladrón. De pronto, se encuentra tras su pista (y la de su hija Katie, interpretada por Laura Linney) a un experimentado detective de Homicidios de Washington, Seth Frank (el inconmensurable Ed Harris) y a dos implacables agentes del Servicio Secreto (Scott Glenn y Dennis Haysbert)... ¿quién es el asesino a quien Luther podría identificar? Ni más ni menos que el Presidente de los Estados Unidos (Gene Hackman).
Basada en el best-seller homónimo de David Baldacci, adaptado atinadamente por William Goldman, Poder Absoluto es un thriller vibrante, lleno de momentos en los que Eastwood demuestra su maestría narrativa sin par. Destaca la detalladisima escena inicial, como media hora de la película, con escasísimos diálogos, en la casa del millonario donde Luther entra a robar, que es un prodigio de montaje y tensión, de representación del tiempo en cine. Otro momento brillante: la secuencia en la que Luther es blanco de dos francotiradores al mismo tiempo, plena de dramatismo, con un montaje realmente soberbio.
El encuentro de Seth y Luther en el Museo es una imagen que vale más que mil diálogos. Seth entra en el Museo. Desde el piso superior, Luther le contempla. Todo ello resuelto en un solo plano, elegante y sobrio, en el que el punto de vista escogido por el realizador demuestra claramente quién tiene el control de la situación... y así, podría seguir y seguir. El trabajo de Eastwood en la dirección es impecable, sin un solo altibajo, apoyado en un guión sólido. Asimismo, los diálogos son estupendos a lo largo de todo el film, típicos de thriller de los buenos, de los que se recuerdan.
En Poder Absoluto, además, tenemos la suerte de encontrar reunido un reparto de auténtico lujo, y no estoy exagerando en absoluto. Gene Hackman borda su papel de Presidente muy consciente de su poder; la sin par Judy Davis se luce como Gloria, su jefa de gabinete; Glenn y Haysbert dan cuerpo a dos estupendos agentes del Servicio secreto (ver la cara de Haysbert cuando el presidente Richmond les dice "demostrad cuánto amáis a vuesto país"). Por su parte, Ed Harris, uno de mis actores favoritos de todos los tiempos, no puede estar más atinado como Seth Frank. La escena en la que Seth Frank se "enfrenta" a Luther en el museo es colosal. Los mismos elogios se merecen el propio Eastwood y Laura Linney, en sus respectivos papeles de padre e hija.
Lo dicho, un pedazo de obra maestra, y una de mis películas favoritas. ¿Se me nota mucho?

Películas recién vistas: ONCE


Un chico (Glen Hansard) y una chica (Markéta Irglová) se conocen en las calles de Dublín. Él trabaja en el taller de reparación de aspiradoras de su padre (que ha enviudado recientemente), y el resto del tiempo empuña la guitarra y toca sus canciones a voz en grito por las calles para sacarse unas perrillas y para sacárselas de dentro. Ella, inmigrante procedente de la República Checa, con su madre y su hija a su cargo, trabaja, como tanta gente de su condición, en lo que puede, y toca el piano un rato todos los días en una tienda de instrumentos musicales, porque el dueño es amable y se lo permite. De su encuentro casual nace una relación con la música como centro y modo de comunicación, que poco a poco va haciéndose más profunda...
Esta es la historia que narra Once, dirigida por John Carney. Una película de una sencillez desarmante, con una historia de desarrollo pausado, muy original, que arrastra al espectador con el lenguaje universal de la música (los músicos tienen la suerte de compartir un idioma común, por encima de cualquier otro tipo de formas de comunicación) y que termina de una manera conmovedora, realista e inesperadamente reconfortante. El director cuenta con dos actores desconocidos, al menos para mí, Glen Hansard y Markéta Irglová, que bordan sus papeles, además de ser compositores e intérpretes de las canciones que interpretan, presentes prácticamente a lo largo de todo el metraje de la película.
Interesante, sencilla y directa, agradable de ver, sin ser tampoco una obra maestra, Once es muy, muy recomendable. Sin palabrerías innecesarias, sin tonterías de película americana, Once es sobre todo un verdadero homenaje a la música: hermana, reúne, quita las penas, permite comunicarse y compartir sentimientos, alegrías y tristezas con los demás. No puedo estar más de acuerdo.

Películas recién vistas: CASUAL DAY


Un casual day, en lenguaje empresarial moderno, es un día en el que miembros de la plantilla de una empresa se "van de excursión", y realizan una serie de actividades fuera de su lugar habitual de trabajo, para eliminar el estrés, fomentar la camaradería y el trabajo en equipo. Ésta es la premisa argumental de la que parte la película española del mismo título, dirigida por Max Lemcke, recién estrenada. Un filme bastante interesante, no excesivamente original en su planeteamiento (muy emparentado, en forma y espíritu, con la versiones fílmicas de dos grandes obras de teatro, Glenngarry Glen Ross y El Método Grönholm), pero acertado en su resolución, en general, y que se beneficia del trabajo de excelentes actores como Juan Diego y Luis Tosar, dentro de un reparto de caras conocidas (y menos conocidas) que resulta de lo más convincente.
La película propone al espectador un retrato del mundo de las relaciones personales dentro del mundo de las grandes empresas, desde una visión realista, que transmite una opinión terriblemente negativa al respecto. Prima la sumisión y la dominación de los empleados, siempre a merced de nepotismos y decisiones infundadas de sus superiores (y además manejados sin piedad por una suerte de psicólogo de grupo, el "director" del casual day, durante el mismo), mientras los jefes lo fían todo a la estrategia de "come o te comen". Desde luego, la impresión general es repulsiva a más no poder. Juan Diego y Luis Tosar bordan sus papeles de dos auténticos energúmenos, machistas, racistas, intolerantes, puteros, vividores, dominantes, despiadados hasta cuando bromean (véase la escena del juego de paintball). Son dos auténticos tiburones empresariales, alumno aventajado (Tosar) y maestro (Diego).
Quizá le falta a Casual Day un puntito de mayor desarrollo de algunos personajes, y le sobran algunos planos de paisajes y ciertas redundancias en algunos diálogos. Eso sí, el director acierta en el frecuente uso de primeros planos, desnudando las escenas de prácticamente todo elemento que no sean los actores, sus miradas, sus palabras, mostrando gran confianza en su reparto, plenamente justificada.
En cualquier caso, pese a no ser una película perfecta, Casual Day compone un retrato interesante (aunque, repito, no excesivamente original) y muy tendencioso de un mundo empresarial que se presenta como igual de agradable que un estanque lleno de pirañas. Además, estoy seguro que provodará diferentes reacciones en distintas personas. Dependiendo del carácter de (o quizá, del puesto que ocupe en el escalafón empresarial, empleado o jefe) quien la vea, valorará su mensaje de una manera o de otra. Yo tengo mi opinión: me parece un retrato bastante acertado. Aunque quizá me falten elementos para juzgar adecuadamente... ¿Será así en la realidad? ¿O peor? Espero no tener que comprobarlo nunca...

viernes, 16 de mayo de 2008

Un dibujo reciente: LA BRUJA

Probando un estilo "diferente", algo más caricaturesco... tengo que hacer más cosas en este estilo, el resultado no me disgusta en absoluto.

jueves, 15 de mayo de 2008

Un boceto: ANGELITO NEGRO

No sé si Machín pensaría en algo así... en cualquier caso, aquí está mi Angelito Negro personal.

martes, 13 de mayo de 2008

Mis películas favoritas: SENTIDO Y SENSIBILIDAD


Soy un gran admirador del cine del siempre sonriente director taiwanés Ang Lee. Prácticamente todas sus películas son estupendas, e incluso las dos que no me parecen tan buenas como el resto atesoran más aciertos que errores. Su carrera se caracteriza por lo diverso de sus films, que alternan temas, épocas e historias completamente diferentes. De las comedias dramáticas ambientadas en Taiwan de sus comienzos (Pushing Hands, Eat Drink Man Woman, y la excelente El banquete de bodas), al drama de época (la que nos ocupa), del retrato generacional de los EEUU de los 70 (La tormenta de hielo) a la primera versión fílmica de Hulk; del western ambientado en la Guerra Civil americana (Cabalga con el Diablo) a la leyenda y la aventura estilo Hong Kong más tradicional (Tigre y Dragón)... por no hablar de la enorme Brokeback Mountain. Para mí, Ang Lee siempre tiene un pase.
Sentido y Sensibilidad, adaptación de la más famosa de las novelas de Jane Austen, cuenta la historia de Elinor y Marianne Dawshwood (Emma Thompson y Kate Winslet, respectivamente), dos hermanas, mayor y menor, que resultan desfavorecidas en el reparto de la herencia de su padre, y deben hacer frente a una vida de estrecheces. Unos parientes lejanos les ofrecen una pequeña casita en el campo, a la que se trasladan junto a su madre y su hermana pequeña. Ambas son tan diferentes como la noche y el día; y cuando el amor llega a sus vidas, sus reacciones son muy diferentes... Ello desencadena toda una serie de enredos, intrigas, alegrías y tristezas para ellas y quienes les rodean, que finalmente se resolverán de modo gozoso tras toda una serie de avatares.
Con una ambientación modélica, y con una excelente versión de la novela a cargo de la propia Emma Thompson, Sentido y Sensibilidad es una película maravillosa, sin altibajos, brillante, visualmente arrebatadora, emocionante, divertida, redonda; cuenta además con una excelente banda sonora de Patrick Doyle, que se "disfraza de Mozart" para la ocasión, dejando a un lado otras sonoridades que cultiva en los filmes de Kenneth Branagh, por ejemplo. Capítulo aparte merece el reparto, papel por papel: una lista de lo mejorcito de los intérpretes británicos da vida a los diferentes personajes. Hugh Grant, el insuperable Alan Rickman, Imelda Staunton, el hoy conocidísimo Hugh Laurie... y muchos más, menos populares pero no menos competentes, que bordan sus personajes escena por escena.
La película, como la novela, cuenta su historia y denuncia a la vez muchas de las restricciones y trabas a las que se enfrentaban las mujeres de la época, siempre por detrás de sus hermanos y demás familiares masculinos en todo lo referente a decidir o heredar.
Es una de esas películas que se ven mil veces, y aún aportan cosas nuevas. Una verdadera gozada. Irrepetible, inimitable aunque se intente. La reciente Orgullo y Prejuicio, sin ser una mala película (que no lo es), no le llega ni a la suela de los zapatos...

El túnel del tiempo: LAS AVENTURAS DE MERCY O'ROURKE

PRÓLOGO: MUCHOS AÑOS DESPUÉS
Despierto en medio de la noche y pienso que todo fue un sueño.
A oscuras, a ciegas, esta vieja ruina en la que me han convertido los años y algunos excesos mira a su alrededor y se siente perdida, confundida, sola.
Dudo de mis recuerdos, por primera vez en mi vida.
Ha llegado el momento. Acaricio las llaves doradas que llevo colgadas al cuello desde hace casi quince años.
Pasito a pasito, una anciana de casi setenta y cinco años (y años de trece meses, además) baja las escaleras y se dirige, caminando muy despacio, a la puerta que cerró hace mucho tiempo. Oigo roncar a Stevenson cuando paso al lado de su cuarto. No necesito despertarle. Este secreto es sólo para mí.
La primera llavecita, la más grande, encaja en la cerradura. Sólo la he usado dos veces. Una, hace años, para cerrar esta puerta. La otra, esta noche. El pestillo gira con un chasquido. Sujeto el pomo en forma de cabeza de león y lo hago girar.
Abro la puerta... a mi pasado. A mi verdadera vida. Y sonrío al ver que nada ha cambiado.
El gran salón, a la luz de la luna, tiene una aspecto algo fantasmagórico. Pero todo sigue aquí. Mis ojos de vieja reconocen las formas en la penumbra, mis dedos arrugados palpan texturas, me llegan olores, tan familiares y penetrantes como hace años. Las formas, los aromas de los mil y un objetos que me traje conmigo, en mi bandolera de cuero, desde tantos y tantos lugares remotos y fascinantes.
Y el baúl, donde guardé mis cuadernos de viaje. Abro la cerradura con la segunda llavecita, la más pequeña, y el olor del papel y el cuero de las cubiertas me inunda y me hace llorar de emoción.
Todo es cierto. Todo ocurrió.
Cuántos cuadernos, en ordenados montones atados con cuerdas de cáñamo rojo.
Cuántos viajes...

LA ISLA ROJA: PRIMERA PARTE. UNIDOS POR UNA QUIMERA

DÍA I. A BORDO DEL ‘HELENA’
Como cada vez que emprendo un viaje, abro un cuaderno, escribo las familiares palabras “Diario de Viaje”, paso la página y doy comienzo a la narración, aunque no creo que nadie más que yo vaya a leer esto nunca. Pero escribo estas líneas para mí y para nadie más, y escribo porque quiero, razón por la cual he hecho casi todo lo que he hecho en mi vida desde que tengo uso de razón.
Creo que conocerse una misma es el primer requisito para poder conocer a los demás, y por lo tanto demostraré que hago honor a mis convicciones diciendo que me llamo Mercedes Eliza O’Rourke, que nací hace casi treinta años en Barnaby Road, en los alrededores de Olentown, la primera ciudad de las Colonias del Oeste (o eso me gusta decirme a mí misma y a los demás, porque sé que la verdad es muy diferente), que tengo casi treinta años y que mi pasión es viajar y descubrir cosas nuevas...


De esta manera comenzaba LAS AVENTURAS DE MERCY O'ROURKE: LA ISLA ROJA. Fue una idea que me mantvo ocupado durante unos meses, a las alturas de 2002 o así, diría yo. Escribí unos diez o doce capítulos (lo que habría sido la primera parte de una historia en tres), sin un plan concreto, segun iba saliendo, lo escribía. Los avatares de una anacrónica (por decir poco) mujer aventurera-exploradora británica, altiva, soberbia y arrojada, en forma de diario, en un siglo XVII (o similar) en el que nunca se produjo la Revolución americana, y España e Inglaterra batallan sin fin por la posesión de imperios mucho mayores de lo que en realidad llegaron a ser... Improvisando, así me salió... pero me divertí cantidad (también me di cuenta de que escribir exige mucho, mucho tiempo y esfuerzo... y talento, claro).
También me ocupé de pensar en una apariencia física para mi heroína*... aquí está Mercedes Eliza O'Rourke, en blanco y negro y en color (cortesía de Photoshop).



Quizá me anime y vaya publicando aquí los capítulos que escribí... ya veremos.

*El aspecto físico general de Mercy no es digamos excesivamente original... a las pruebas me remito. ¿Me traicionó el subconsciente? Hace poco me hice con los VALKYRIA dibujados por mi admirado Paul Gulacy, y...ya ves.

lunes, 12 de mayo de 2008

Películas recién vistas: THIS IS ENGLAND


No es la primera vez que la desolación, la miseria económica y moral y la violencia y el racismo imperantes en muchos lugares de Gran Bretaña durante el mandato de Margaret Thatcher se ven reflejados en el mundo de la ficción. Películas como The Full Monty o East is East y cómics como Hellblazer han mostrado de manera más o menos "amable" lo que fueron unos años bastante oscuros para mucha gente en la vieja Inglaterra.
El director Shane Meadows narra en This is England la historia de Shaun (excepcionalmente bien interpretado por el chaval Thomas Turgoose), un chico de 12 años, huérfano de padre, que de peleas de chiquillos en el colegio pasa con pasmosa naturalidad a relacionarse con elementos bastante peligrosos, en concreto una banda de cabezas rapadas bastante bestias (como suele ser habitual).
La película resulta convincente en su retrato de lo sencillo que resulta para la gente encontrar un culpable de su situación de miseria en el elemento más fácil, o más débil: los inmigrantes. Ellos se quedan con nuestros pisos, con nuestros trabajos. ¿A que resulta familiar? El discurso de Combo, el cabecilla recién salido de la cárcel, que marca un antes y un después en el discurrir de la "carrera" de Shaun, pone los pelos de punta. Siempre hay alguien dispuesto a aprovecharse de la miseria de la gente para "dirigirles" en su propio beneficio. En este caso, los repugnantes líderes del infausto Frente Nacional británico. Póngase lo que proceda, en cada caso, país y época.
Una película sin condiciones, seca, sin adornos, con actores convincentes, acertada en su retrato de una época y lugar (la tristeza que transmite la imagen de Shaun, jugando solo en un paraje cercano a su casa, rodeado de ruinas roñosas, es suficientemente explicativa) y a la que quizá se le podría pedir una conclusión algo menos precipitada. En cualquier caso, recomendable, aunque solamente sea para tener un elemento más de recordatorio poder reconocer en los discursos a cierto tipo de gentuza, lleve la cabeza rapada o no, enarbole la bandera que enarbole.

domingo, 11 de mayo de 2008

Mis películas favoritas: EXCALIBUR


Es imposible olvidar la imagen de la Espada surgiendo del lago*, empuñada por una mano de mujer, ante Merlín el Mago, al inicio de Excalibur, la versión definitiva en cine de las leyendas del Rey Arturo y los Caballeros de la Tabla Redonda. La imagen se me quedó grabada gracias a los anuncios televisivos del momento de su estreno, en los que esa imagen dominaba, porque no la vi en cine en su momento, sino que más adelante, gracias al extinto VHS... Dirigida por John Boorman a principios de la década de los 80, y basada principalmente en los textos de Sir Thomas Mallory, ha sido y será siempre una de mis películas favoritas.
El film cuenta la historia como debe ser, de principio a fin: comienza con Uther, padre de Arturo, primer portador de la espada y primero en tratar de unificar a los distintos reinos en uno solo. Narra su alianza con Merlín, la noche de amor con la esposa de su rival, de la que ancerá Arturo, y su posterior e ignominiosa muerte, antes de la cual deja la espada clavada en la piedra. De ahí pasa al joven escudero Arturo, que es el destinado a reinar, como nuevo portador de la espada. El encuentro con Lancelot, la boda con Ginebra y el esplendor de Camelot y la Tabla Redonda, todo ello bajo la atenta mirada de Merlín; y la infidelidad de la reina con Lancelot, que unida a las inquinas de la hermanastra de Arturo, Morgana, desencadenan la decadencia y el trágico final de Arturo, y con él de la era de Camelot.
Magistral de principio a fin, Excalibur se beneficia de un plantel de intérpretes británicos, no demasiado conocidos (excepto algunos), que dan vida a sus personajes con aplomo y emoción: Nigel Terry es un Arturo excelente; Helen Mirren borda a la maléfica Morgana; Nicholas Clay y Cherie Lunghi también componen unos excelente Lancelot y Ginebra; Paul Geoffrey domina la parte final de la película, como Perceval, el caballero encargado de encontrar el Santo Grial; Nicol Williamson es un Merlín socarrón, contenido y genial; Gabriel Byrne compone un furibundo Uther Pendragon; Liam Neeson, Corin Redgrave y Patrick Stewart también participan en el reparto, encarnando a sendos caballeros.
La banda sonora, en la que temas originales de Trevor Jones se alternan con conocidas piezas clásicas como el retumbante y catártico O Fortuna de Carmina Burana, no hace sino mejorar el resultado final, una película con un guión excelente, unos diálogos brillantes e inolvidables, llena de aventura, leyenda, emoción y tragedia a partes iguales, en la que nada desentona.
A años luz de otras versiones fílmicas del mito artúrico, como Rey Arturo (ejem, ejem...) y El Primer Caballero (EJEM, EJEM...), no pasan los años por Excalibur. Una verdadera gozada... ¡y no lo digo sólo yo!

*La imagen recibió un homenaje en Camelot 3000, una versión de las leyendas artúricas ambientada en un lejano futuro; un gran comic de mediados de los 80, recién reeditado en nuestro país, en el cual el gran Brian Bolland la recrea casi exactamente, con el mismo resultado excelente, para ilustrar también la primera aparición de la espada en la historia.

El túnel del tiempo: ASÍ EMPEZÓ TODO...

Correría el año 1979, o quizá 1980, no estoy seguro. Iba yo paseando con mi padre por Portugalete, mi localidad, cuando al llegar a un pequeño quiosco de chucherías (que ya no existe) se me antojó un tebeo. Probablemente no sería el primero que tuve en mis manos, propio o ajeno, pero éste marca un antes y un después. Esta era la portada, naturalmente, obra de LÓPEZ ESPÍ...


... y esta, la primera página, que en su día me dejó completamente atónito.


Este ejemplar que obra en mi poder hoy, comprado en un arranque de nostalgia un domingo por la mañana en el Sant Antoni de Barcelona hace unos años, no es el mismo ejemplar que tuve de chaval, que desapareció, quién sabe dónde o cómo...
No es necesario explicar por qué THOR es mi personaje favorito de Marvel, ¿verdad?

viernes, 9 de mayo de 2008

El túnel del tiempo: GENTE ANIMADA

Estos son unos dibujillos que ya tienen unos años, hechos a mano, coloreados en Photoshop... probando un estilo diferente de dibujo, más cercano a la animación. Todavía tenía mucho que aprender de Photoshop, son demasiado "colorines"...

Ésta es Roxy Pugilette...


Éste es Chicarrón...

Ésta es Six (el color de la piel es intencionado, es que es un poco alienígena...)


Y éste es Ronny.

martes, 6 de mayo de 2008

En LA VANGUARDIA, de nuevo...

...y encantado de la vida por ello. A partir de esta semana, La Vanguardia ofrece a cualquier persona humana que dibuje la oportunidad de convertirse en su ilustrador por una semana. Publican un dibujo cada día, de lunes a viernes, y también un texto donde puedes explayarte en técnicas que usas, añadir contactos a tu blog o página web.... Una idea excelente, que surgió de otra igual de buena, la galería de ilustraciones durante el Saló del Cómic de Barcelona...
Y he tenido la suerte de ser el primero en participar, con una historia de 5 páginas titulada BESO EN BARCELONA. ¡Qué ilusión! Ayer, en la portada de la edición digital. A partir de hoy, en la sección de Cultura... En la página web puedes encontrar el contacto para enviar tus dibus. ¿A qué esperas?
Agradezco a La Vanguardia la oportunidad, y les felicito una vez más por la idea. ¡Gracias por todo, Mònica!

domingo, 4 de mayo de 2008

Películas recién vistas: IRON MAN


Como aficionado de Marvel de toda la vida, no podía dejar de ver Iron Man, aunque sólo fuera por curiosidad. La verdad es que no tenía grandes esperanzas en la película, dirigida por Jon Favreau (actor y director, ídolo fugaz de Christopher Moltisanti en un genial episodio de The Sopranos), aunque tampoco tenía demasiados prejuicios. ¿El resultado? Pues muy poca cosa.
Me parece una buena idea utilizar la versión más moderna (es decir, la Ultimate) de Tony Stark y mezclarla con ciertos elementos del origen clásico del personaje (aunque lo del afgano que se llama Yinsen chirría un pelín... De todos modos, el origen de Iron Man siempre me ha parecido de lo más rocambolesco y flojo de toda la historia de Marvel). Creo que la película funciona mejor en su primera parte que en la segunda. Está mucho mejor resuelto el retrato de Stark como millonario irresponsable y su "caída del caballo" que el posterior enfrentamiento con Obadiah Stane y su superarmadura gigante.
Mi opinión es que Iron Man se parece muchísimo (demasiado, para mi gusto) al primer Spider-Man de Sam Raimi, como si la hubiesen usado como patrón para su realización. Contiene los mismos aciertos (es correcta, seria, con guión, con una acertadísima elección del protagonista) y los mismos errores (es demasiado larga; contiene secuencias innecesarias y reiterativas; le falta ritmo y emoción; los personajes tienen una molesta tendencia a desenmascararse continuamente, sobre todo en el clímax final...). El guión es simple, incluso simplón en algunos momentos, y los personajes, a excepción de Stark, son completamente planos, casi inexistentes. Un desperdicio de intérpretes excelentes (el gran Jeff Bridges, histriónico y falto de escenas interesantes; Gwyneth Paltrow, digna de ser algo más que un florero, como es el caso; o el sobrio Terrence Howard, que tiene poquísima importancia en la trama). Los efectos especiales tampoco impresionan demasiado, pese a la calidad de las empresas implicadas en ellos. El único momento que realmente "mola" de la película es cuando Stark se "calza" la armadura roja y dorada por primera vez, con la ayuda de sus serviciales supermáquinas.
La película es entretenida, y no se hace aburrida, pese a las (en este caso innecesarias) 2 horas y cinco minutos de reloj que dura, pero en ningun momento engancha, y no sólo por "saberte" un poco la historia del personaje. Es anodina, plana, sin diálogos cuidados, sin garra; todo pasa "porque sí", sin más... como X-Men 3, por ejemplo. ¿Qué es, en suma? Un entretenimiento sencillito, sin más.
Pero la verdad es que me da un poco de vértigo ver en los créditos "Marvel Studios presents", y justo antes, el trailer de El Increíble Hulk... si me hubieran dicho hace diez años que solamente este verano se iban a estrenar ¡cuatro! películas de superhéroes, no me lo habría creído...
P.S.: Qué divertido es volver a oír llamar "Escudo" a S.H.I.E.L.D. ... !AH! Atención, esto es importante. !Si no has visto a Samuel L. Jackson, no has visto TODA la película! ¿No le has visto? Te fuiste del cine demasiado pronto...

Películas recién vistas: MIL AÑOS DE ORACIÓN



Mil años de oración
, basada en un relato de un escritor chino (autor también del guión de la película) es la nueva película de Wayne Wang, que codirigió la excelente Smoke y Blue in the face justo a Paul Auster, y cuya carrera desde entonces ha dado bastantes bandazos.
En este caso, Wang presenta un drama familiar que enfrenta a un padre chino "de los de antes" con su hija Yilan, divorciada, que vive en EE.UU., a la que visita después de la muerte de su esposa (y madre de Yilan, claro). Poco a poco, iremos conociendo la historia de la familia... La película desgrana su historia con ritmo pasmoso, el mismo con el que el anciano va aprendiendo rudimentos de inglés y se asombra de lo diferente que resulta EE.UU. respecto a la China en la que él ha vivido toda su vida.
Wang aborda el tema (mil veces tratado) del choque generacional entre padres e hijos, en este caso con especificidades relacionadas con China (el comunismo, la Revolución Cultural...) y concluye de manera abierta, aunque puede decirse que optimista, con una sonrisa de Yilan hacia su padre. Aporta además una visión un palín simplista de las personas (en particular, los norteamericanos) con los que el anciano se relaciona, sin ahondar más en los personajes secundarios.
La película, de poco más de 80 minutos de duración, se ve con agrado, pero deja poca huella. Tampoco resulta excesivamente original en el tema, que digamos. En resumen: poca cosa.

sábado, 3 de mayo de 2008

Películas recién vistas: KAGEMUSHA


Sí, ya sé que no es un estreno, precisamente... Lo que pasa es que por fin la he visto por primera vez, era uno de los superclásicos de Akira Kurosawa que me faltaban... y ¿qué decir? Es una gozada.
El clan Shingen se enfrenta a otros clanes rivales (entre ellos, el liderado por el posteriormente célebre Tokugawa Ieyasu). Su líder, debido a una imprudencia, resulta herido de muerte durante una batalla, y su hermano debe recurrir a un plan de contingencia que él mismo había ideado: un doble de su hermano, una "sombra" (Kagemusha signfica "sombra del guerrero"). Un convicto, exculpado de su condena a muerte por su increíble parecido físico con el señor del clan, deberá sustituirle para que nadie excepto la selecta camarilla de consejeros y militares al mando del clan sepa que han perdido a su señor... pero no todos los samurais del clan están precisamente contentos de servir a las órdenes de su nuevo "señor".
Kagemusha es una de las últimas películas del maestro entre maestros Akira Kurosawa. En un momento bajo de su carrera, olvidado en su Japón natal, y recién salido de un intento de suicidio, sin contar ya con su actor fetiche (el inigualable Toshiro Mifune, que en esa época paseaba su porte y su prestigio por otros andurriales, por ejemplo la celebérrima serie de TV Shogun), Kurosawa cuenta con la ayuda de un estudio americano, de varios grandes admiradores suyos (como Lucas y Spielberg) e incluso del goierno soviético para realizar varias películas de gran calidad, como Ran, Dersu Uzala, Madadayo y la que nos ocupa.
En Kagemusha, Kurosawa recurre una vez más a una ambientación en el Japón feudal para contar una historia trágica, de frustraciones, engaños y sangrientas batallas, y para hacer un discurso humanista muy habitual en su filmografía. No hay seres humanos superiores a otros por el simple hecho de nacer en una clase o en otra, como demuestra el suplantador cuando asombra a los samurais y siervos del clan con su aplomo y raciocinio en repetidas ocasiones. El actor Tatsuya Nakadai, que después volvería a trabajar con Kurosawa en Ran, borda el papel del ladrón "redimido", con el típico estilo un tanto histriónico habitual en las películas de Kurosawa (en algunos momentos, recuerda a Mifune, sobre todo en la escena inicial), pero enormemente efectivo, y sin necesidad de diálogos superfluos transmite todo un abanico de emociones en cantidad de escenas, con gestos y miradas.
La película también habla de la importancia de la tradición y de "hacer caso a tus mayores" (el clan perece cuando su imprudente nuevo líder, una vez desenmascarado el suplantador, desoye las sabias palabras del antiguo señor y se lanza irreflexivamente a la batalla), en una discurso conservador fácilmente identificable también en Madadayo, por ejemplo, y mucho menos entrañable que en otras películas del maestro, como Vivir, por ejemplo. No es descubrir América, precisamente, decir que Kurosawa era bastante conservador, y eso, en la parte final de su carrera, le convertía en una especie de "paria" en el mundo del cine japonés, que le consideraba un dinosaurio acabado.
No es necesario hablar de la calidad plástica y narrativa de la película. Sólo hay que verla. En Kagemusha, como en el resto de la filmografía del maestro Kurosawa, hay momentos de tal belleza visual que resultan indescriptibles. ¿Se puede olvidar la sempiterna lluvia de la puerta de Rashomon? ¿Se puede olvidar la terrible batalla de Ran? ¿Se puede olvidar el fascinante momento del arcoiris sobre el lago en Kagemusha? ¿Se puede olvidar la belleza de la taiga desolada en Dersu Uzala?
En resumidas cuentas: Kurosawa, una vez más.

jueves, 1 de mayo de 2008

LAS AVENTURAS DE WILD WEST: el principio...

Las Aventuras de Wild West fue una idea a la que le dediqué una gran cantidad de tiempo (de hecho, yo diría que, desde 1994 hasta digamos 2003 practicamente TODO lo que dibujaba tenía que ver con West) y con la que me divertí cantidad. Crear un personaje desde cero, y además con superpoderes, fue un verdadero placer para un veterano e irredento fan de los cómics de superhéroes como yo. Desde hace varios años, no he hecho gran cosa respecto a West... quizá algún día debería sumergirme de nuevo en su pequeño mundo y bucear entre miles de bocetos, textos y papelotes que guardo (sin ordenar, por supuesto). Ya veremos.
Por ahora, voy a contar, en un breve relato ilustrado, el origen secreto de West (todos los superhéroes tienen su origen secreto) y lo que sería su primera aventura, para la cual nunca pude pensar mejor título que 1994 (el año en que me inventé al personaje...)


Wild West (para los amigos, sólo West) lleva varios años siendo el ángel guardián de Lightcity, una ciudad imaginaria de EE. UU., enfrentándose a todo tipo de amenazas pintorescas y coloridas. Sus poderes son sencillos: es invulnerable y superfuerte, gracias a los efectos del impacto de un misterioso meteorito, una noche, en el bosque de su Cobbletown natal. ¿Cómo de invulnerable? Pues como para poder nadar en acero fundido... ¿Y cómo de superfuerte? Pues lo suficiente como para arrancar un remache soldado a una viga con una uña sin demasiado esfuerzo.

De pronto aparece una doppelganger de West, igual de poderosa que ella...


...la cual toma su lugar como justiciera en Lighticity, después de atacar a West y propinarle una brutal paliza.


La nueva West es todo lo que no es la verdadera. Oscura, violenta, descontrolada, y siembra el caos por donde pisa. Nadie puede hacerle frente... Nadie, excepto la propia West, vencida por primera vez en su vida, que tendrá que superar el miedo a ser derrotada de nuevo y el temor de convertirse en algo parecido a su contrapartida maléfica.


Para derrotarla contará con la ayuda de viejos y nuevos amigos... como Harry Cane, obrero de la construcción y ex-boxeador, su fan número uno...


...y Bonnie Marfilaise, de los Marfilaise de Nueva Orleans, encantadora, imprevisible y fascinante nueva amiga (además de superpoderosa) que ayudará a Harry en la tarea de enseñar a West a pelear...


... para que West, ahora con un nuevo traje y un valor reencontrado gracias a sus amigos, como dice la canción...


...pueda enfrentarse a su doble maléfica... y devolverle la paliza, golpe por golpe.


... y retomar su papel de ángel guardián de su ciudad, con nuevo traje, nuevos amigos... y también nuevos enemigos...


Eso era todo, a grandes rasgos. Algunos otros argumentos que venían después daban para varios episodios... regresos de viejos enemigos, nuevos enfrentamientos y amistades... vamos, lo normal en estos casos. Cosas que pasan cuando tienes superpoderes...

El túnel del tiempo: ANKARA, del lápiz a la tinta

Aquí se puede comparar el aspecto de un boceto a lápiz de Ankara, protagonista de Cuando Tengo Sed y mi vampira particular, y su versión terminada en tinta, con un acabado completamente a mano, sin "photoshopear". El dibujo ya tiene unos añitos... desde entonces me desenvuelvo algo mejor con la tinta. Aquí aún se puede ver que a los trazos les falta fuerza, y que aunque en general no está mal, aún había que mejorar mucho. Le falta algo más de sombras, quizá una luz desde abajo para darle un aspecto más dramático... El tamaño real: 29.7 x 63 cm.