"You're going to need a bigger boat."

"You're going to need a bigger boat."

domingo, 25 de enero de 2009

THOR SIN FRONTERAS: VINCENT D'ONOFRIO, THOR?


Nunca te acostarás sin saber una cosa más...
Fuentes de absoluta solvencia informan a esta sección de noticias sorprendentes. Resulta que en una de las películas de Chris Columbus, Aventuras en la Gran Ciudad, de 1987, una de las protagonistas, una niña, demuestra una perspicacia y un buen juicio fuera de lo común al ser fan de Thor, como atestigua el cartel de la película (pintado por Drew Struzan, por cierto) y distintas fotos en las que aparece con un casco de Thor.
Más aún, según Imdb.com (que yo estas películas suelo evitarlas rigurosamente), la niña cree que un fornido mecánico rubio, interpretado por Vincent D'Onofrio, el inolvidable recluta Patoso de La Chaqueta Metálica, es de hecho Thor disfrazado. Una curiosidad.

Véanse las pruebas "cazadas" por la red. ¡Gracias por el dato, David!


sábado, 24 de enero de 2009

THOR SIN FRONTERAS: OTRA ESTATUA MOLONA


Directamente extraida de un momento clásico del Thor de Walter Simonson: el Dios del Trueno, tras la batalla con la Serpiente de Midgard, animando con su esencia vital la indestructible armadura del imparable Destructor.

jueves, 22 de enero de 2009

IMG178, serie WATCHMEN, 3: OZYMANDIAS

"No me importa ser el hombre más listo del mundo... aunque ojalá no lo fuera de este, precisamente".

miércoles, 21 de enero de 2009

THOR SIN FRONTERAS: OLIVIER COIPEL


Majestuosa splash page perteneciente al número 600 de Thor. ¡Anticipo del artículo sobre El Thor del Siglo XXI, pronto en Rodeado de Papel!

lunes, 19 de enero de 2009

Películas recién vistas: APPALOOSA


Virgil Cole (Ed Harris) y Everett Hitch (Viggo Mortensen) llegan al pequeño pueblo de Appaloosa, donde manda el implacable ranchero Bragg (Jeremy Irons), rodeado de la habitual banda de secuaces. Las "fuerzas vivas" de la ciudad contratan a Cole y Hitch para ser sus defensores, como sheriff y ayudante. El conflicto es inevitable... Este es, a grandes rasgos, el argumento del que parte Appaloosa, el más reciente western norteamericano que ha llegado a las pantallas españolas.

¿Una película co-escrita, dirigida y protagonizada por uno de mis actores favoritos de toda la vida, Ed Harris, y además con Jeremy Irons en el reparto? ¡Después de lo que me gustó la estupenda Pollock, había que verla! Y ya la he visto. Y he de decir que sin ser una "gran" película, Appaloosa es un film estimable por muchos motivos.

La base de la historia, la relación entre los dos personajes principales, Cole y Hitch, está bien llevada. El retrato de Cole como un pistolero sin igual y amante de la ley por encima de todo, pero a la vez como un pobre ignorante que no entiende la mitad de lo que lee, está bastante logrado, al igual que el dibujo que se hace de Hirsch, un vagabundo que antepone la justicia a la ley, al contrario que su compañero y amigo: inteligente y calmado, es el personaje fundamental de la historia.

Los diálogos entre los "buenos" y los "malos" están bien escritos, con un agradable aire clásico, y la película contiene numerosas citas a películas famosas, por ejemplo a la inigualable My Darling Clementine de John Ford (Cole sentado en el porche, como Henry Fonda). Además, es curioso el personaje de Allison, que interpreta Renée Zellweger (insoportable, como siempre), por el carácter estrictamente realista de su relación con el sexo opuesto, en la cual el romanticismo brilla por su ausencia, como descubren Cole y Hitch de manera bastante abrupta, en un divertido momento del film.

El guión de Robert Knott y el propio Harris alterna momentos de comedia, de western clásico y realista, de realismo "sucio", de aventura, pero sin apostar decididamente por un tono determinado, y eso lastra un tanto la película, sobre todo en su segunda parte, algo lenta en su desarrollo. Un estilo narrativo bastante clásico por parte de su director da como resultado una película estimable, pero un tanto desequilibrada, con momentos estupendos alternados con otros más anodinos, y que no deja gran huella, una vez vista.

¿Lo mejor? El aplomo de los dos protagonistas, los diálogos y la cara de malo de Jeremy Irons. ¿Lo peor? Sin duda, Renée Zellweger.

domingo, 18 de enero de 2009

THOR SIN FRONTERAS: LAS HISTORIAS JAMÁS CONTADAS (3) presenta... FRANKENTHOR

Huyendo de los seres humanos, de su acoso cruel e incansable, buscando la soledad en las desoladas tierras heladas del norte, la desdichada criatura sin nombre nacida de la locura del doctor Frankenstein se adentra en una caverna noruega... y ¿qué se encuentra? Adivina...

Y muy pronto... ¡LAS AVENTURAS DEL CAPITÁN THOR-REZNO!

sábado, 17 de enero de 2009

Lecturas recientes: EL ETERNAUTA

Desde que Norma editó la más reciente versión de El Eternauta en nuestro país en un grueso tomo apaisado de tapa dura, no he oído ni leído más que elogios hacia esta obra. Todo el mundo la ponía por las nubes. Yo lo hojeaba, y aparentemente, no parecía gran cosa. Pero cuando la gente coincide en algo... suele tener razón.

De modo que finalmente, hace poco, me dije: "ya va siendo hora de dejar de ser un boludo" (nunca mejor empleada la expresión), y me hice con mi correspondiente libraco, me lo llevé a casa, lo abrí, empecé a leerlo... y quedé completamente atrapado. Desde las primeras escenas en las que una mortífera nevada se abate sobre un desprevenido Buenos Aires, como anticipo de una terrible invasión alienígena, El Eternauta engancha al lector con un suspense estupendamente bien llevado. A la manera de H.G. Wells en La Guerra de los Mundos, contar una historia pequeña que a su vez sirve para contar otra más grande, otro H.G., Oesterheld esta vez, nos cuenta la peripecia de Juan Salvo, familia y amigos, y a la vez que ellos, vamos conociendo a los misteriosos e implacables invasores, que ocultan muchos secretos, a cual más sorprendente y pavoroso.

Es un relato lleno de acción, suspense, sorpresas y giros inesperados que mantiene al lector completamente atrapado hasta que, más de 350 páginas después, asistimos a un final realmente logrado: un giro de pura ciencia-ficción, imposible de imaginar diez páginas antes, brillante y adecuado como broche de oro a una historia excelente.

Un relato que, además, tiene no pocas resonancias de la época en la cual fue gestado (bajo la dictadura militar) gracias a la conciencia de su guionista, maestro de maestros en el cómic argentino y mundial, quien, no lo olvidemos, "desapareció" víctima del régimen militar. Además, El Eternauta cuenta con el trabajo gráfico de Solano López, otro clásico de la historieta argentina, que ilustra las aventuras de Salvo y compañía con un dibujo sobrio, sin alardes, quizá poco atractivo a los ojos de un lector acostumbrado a otro tipo de estilos o virtuosismos infográficos actuales, pero enormemente efectivo.

En resumen; que yo también recomiendo fervientemente El Eternauta. Porque no soy ningún boludo.

viernes, 16 de enero de 2009

THOR SIN FRONTERAS: LEE BERMEJO y FOTO CURIOSA

Lee Bermejo firma una portada excelente para el número 4 del nuevo volumen de Thor.

Y por otro lado, tenemos a este tirillas. No sé por dónde empezar. La foto no tiene desperdicio. No sé si es un fan disfrazado, o es uno de esos que suele haber en los salones en plan reclamo. En cualquier caso, flaco favor (flaco, desde luego) le hace al personaje. Por Odín, ¡qué facha! Y el martillo, en fin, si no fuera de corchopán, le costaría levantarlo... Menudo panoli.

miércoles, 14 de enero de 2009

RODEADO DE CELULOIDE presenta... EL CHINO MELENAS


Seguro que le has reconocido por la foto. Ese tipo oriental, casi siempre con una cara de chalado que tumba de espaldas, acompañada de una melena al viento y un sempiterno bigote estilo Fu-Manchu... es ¡el Chino Melenas! Se llama Al Leong, nació en 1952 y es un actor y especialista que ha aparecido en multitud de películas y series de TV desde mediados de los 80, como Black Rain, El Último Gran Héroe, Godzilla, Arma Letal, Asesinos de Reemplazo o Daredevil, entre otras muchas. Mira su ficha en Imdb.com, si no me crees.

Su especialidad: papeles cortos de secuaz, normalmente de gatillo fácil y patada de kárate fluida. Sus personajes más recordados: Endo, el facineroso que tortura a Mel Gibson en Arma Letal a base de descargas eléctricas (pero cómo le va lo de la tortura a Mel: esta escena, Braveheart, La Pasión...); y Uli, el terrorista miembro del comando que toma el Nakatomi Plaza en Jungla de Cristal (Uli, nombre alemán; la cosa es de chiste).

Precisamente en esta última película tiene su momento de gloria, cuando mientras espera, apostado en un puesto de dulces, caramelos y demás, en el vestíbulo del edificio, para tender una trampa a la policía, no puede resistir la tentación de robar unos puñados de "chuches" (momento hilarante que inmortaliza la foto que abre este post). Más tarde, resulta liquidado por John McClane, obviamente. En Youtube se pueden ver más apariciones gloriosas de Leong en diferentes películas.

Leong es una de esas caras conocidas del cine norteamericano que siempre nos hace exclamar "¡eeeh, es el chino melenas!" cada vez que aparece (normalmente para ser despachado rápidamente por el héroe de turno). Un tipo entrañable.

martes, 13 de enero de 2009

RODEADO DE PAPEL (sin dibujos) presenta... CHARLES DICKENS


El origen de mi pasión por la obra de Charles Dickens (1812-1870) es de lo más inusual: cautivado por la divertidísima versión del célebre Cuento de Navidad a cargo de los Teleñecos (con el inigualable Michael Caine como un impagable Scrooge y ¡El Gran Gonzo! en el papel del propio Dickens), me hice con un ejemplar de Oliver Twist, me lo leí... y de ahi a Los papeles póstumos del Club Pickwick (ambas compradas de oferta, por cierto...)... y hasta hoy, leyendo y releyendo. Admirado por escritores de todo tipo (desde John Irving hasta Stephen King, pasando por Chesterton, Nabokov o Calvino), fue en vida una verdadera estrella, un infatigable tejedor de novelas, originalmente publicadas por entregas en diferentes revistas de la época (muchas de ellas creadas por el propio Dickens), además de infinidad de relatos y artículos de temáticas de lo más variado.

Entre las obras de Dickens se cuentan las dos mencionadas anteriormente, y otras muchas como Nicholas Nickleby, Almacén de antigüedades, Barnaby Rudge, David Copperfield, Casa desolada, Tiempos difíciles, La pequeña Dorrit, Historia de dos ciudades, Grandes esperanzas, Nuestro común amigo... ¿Mis favoritas? Difícil elección, dado que he disfrutado mucho con todas y cada una de ellas. Pero en fin, si tengo que recomendarle a alguien que no ha leído nada de Dickens un buen libro para empezar, le sugeriría Los papeles póstumos del Club Pickwick, enorme novela (más de 1.000 páginas) como ejemplo perfecto de lo que puede encontrarse en una obra del popular escritor. Y después, le sugeriría que se lanzase a por David Copperfield y disfrutase de todo ello, refinado y destilado al máximo en la que el consenso suele calificar como la novela más lograda de Dickens. Y después... pues a por las demás, naturalmente.

Marchando una poco autorizada serie de aspectos a considerar en la obra de Dickens:

-la bondad, la honestidad, la sinceridad y la rectitud moral entendida desde el humanismo cristiano (no desde la fe católica o de otro tipo) son las virtudes de los "buenos" en Dickens. El ejemplo emblemático es el desdichado huérfano protagonista de Oliver Twist, cuya inocencia y buena voluntad no se verán afectadas por los estallidos de violencia, desdicha, crueldad y manipulación a los que se verá expuesto desde la más temprana edad; pero casos similares se encuentran en David Copperfield, por ejemplo, o con el bonachón de Joe en Grandes Esperanzas. Incluso personajes que empiezan en el bando equivocado encuentran su redención a través del bien: por ejemplo, la desdichada Nancy, en Oliver Twist.

-por el contrario, la mezquindad y el egoísmo acaban siempre teniendo su justo castigo, como ejemplifica el caso del diabólico judío Fagin y su brutal secuaz Sykes en Oliver Twist, o el destino de Steerforth en David Copperfield. Elemento éste (y el anterior) propio del tipo de público al cual Dickens se dirigía, que devoraba las entregas de sus obras con avidez y que siempre pedía más: el pueblo humilde. Otro elemento que formaba parte de la opinión popular de la época (y de otras), el recelo hacia los judíos, también aparece en la obra de Dickens. El ejemplo más claro: el ya mencionado Fagin (avaro, repugnante, maquinador, falso y astuto, Fagin reúne además numerosos estereotipos asociados comunmente a una visión negativa de los judíos. Claro que, de ello, extrapolar un posible antisemitismo por parte del autor sería hacer una lectura un tanto interesada del personaje).

-el caracter folletinesco de sus relatos, siempre llenos de sorpresas, personajes muy buenos o muy malos, momentos truculentos e incluso a veces exagerademante sensibleros, y finales que dejaban "colgado" al lector, a la espera de la siguiente entrega. Curiosamente, pese a que en ocasiones el maestro se "liaba" con sus legiones de personajes, o se veía obligado por la estructura de relato por entregas a recordar eventos del capítulo anterior en el siguiente, la calidad y la fluidez de la lectura no se veía afectada. Pese a ello, hay quienes le achacan a Dickens un exceso de "verborrea" en sus largas descripciones: de hecho, Robert Graves, autor de Yo, Claudio, entre otras novelas, hizo el experimento de "aligerar" David Copperfield de esas reiteraciones y excesos mencionados, dando lugar, segun él, a una versión mejor pulida y más equilibrada, sin "michelines" (aunque yo he leído el Copperfield dos o tres veces -o más-, y no sabría qué quitar, sinceramente).

-una carga autobiográfica notable, en particular en sus primeras obras. El Pickwick bebe de multitud de fuentes en su amplísimo catálogo de personajes, personajillos y argumentos enlazados (Cervantes, por ejemplo, cuya obra Dickens admiraba), pero personajes como Oliver Twist, David Copperfield o Nicholas Nickelby poseen gran cantidad de características relacionadas con la azarosa infancia del escritor.

-un desprecio extremo por las autoridades: no por la ley y el orden, pero sí por sus elementos humanos en general. Parlamentarios, funcionarios de todo tipo y, muy en particular, el vetusto y anquilosado estamento judicial británico de la época son blanco de los afiladísimos dardos del escritor en prácticamente todas sus obras. Por ejemplo, Casa Desolada gira en torno a un interminable pleito judicial; los jerifaltes y prohombres de Tiempos Difíciles se ven empequeñecidos moralmente por el abnegado Blackpool o por los humildes artistas del circo ambulante; por no hablar de la parodia de juicio a la que se ve sometido el inocente Oliver Twist. Innumerables jueces corruptos o simplemente ineptos se dan la mano con usureros y miserables en general en la nómina dickensiana de villanos.

-un cierto conservadurismo ante tendencias sociales emergentes, como el movimiento obrero (en Tiempos Difíciles), principalmente centrado en sus aspectos de agitación y violencia callejera, que el autor siempre presenta desde un prisma negativo en sus argumentos. Asimismo, la transformación que supone para la vida y las ciudades (y Londres en particular) la revolución industrial siempre es tratada por el maestro como algo negativo, nocivo, perjudicial: el trabajo infantil, la suciedad y la contaminación, el ruido, son constantes en los ambientes urbanos de sus novelas. Véase, por ejemplo, la estupenda descripción de la Coketown (literalmente, "Ciudad Coque") de Tiempos Difíciles, o sus retratos del Londres superpoblado, embarrado, sucio y vicioso de su época en diferentes obras. Dickens tampoco tiene problemas para ilustrar los perniciosos efectos del fanatismo religioso (en Barnaby Rudge), o en pintar un relato descorazonador de los recién nacidos EE.UU. (en Martin Chuzzlewit).

-un dominio colosal del lenguaje, de la ironía, de la descripción de paisajes y ambientes de la y caracterización de personajes, y de los mecanismos narrativos, para crear protagonistas, secundarios y antagonistas absolutamente inolvidables: el quijotesco y bondadoso Pickwick y su "escudero", Sam Weller; el insidioso Uriah Heep, la bondadosa Agnes, el impagable señor Dick o el inefablemente inefable señor Micawber y su familia, de David Copperfield; el ya mencionado Fagin, Sykes y su repugnante perro, o el alguacil Bumble de Oliver Twist; los rimbombantes y vacuos Bounderby y Gradgrind de Tiempos Difíciles; el joven Pip y la señorita Havisham, en Grandes Esperanzas... la nómina de personajes es inagotable, siempre pintados de manera exagerada y maniquea (pero nunca burda), para lo bueno y para lo malo.

Desde el año pasado funciona en la ciudad inglesa de Chatham un parque temático, Dickens World, donde se reproducen los ambientes y se escenifican fragmentos de las obras más conocidas del novelista, amén de proporcionar la visitante numerosas oportunidades de gastar dinerillo en todo tipo de merchandising asociado, obviamente. Es solamente una de las muestras de la enorme importancia de la figura de Charles Dickens en la literatura y la cultura anglosajona y mundial, como también dan cuenta de su talla literaria las innumerables adaptaciones teatrales y cinematográficas de sus obras. De hecho, el propio Dickens en vida obtenía pingües beneficios en inspiradas y multitudinarias lecturas públicas de fragmentos de su obra, que realizó a lo largo y ancho de su Inglaterra natal y también en otros países, en actos que siempre reunían grandes multitudes, atraídas tanto por la fama del maestro como por su gran talento oratorio (y además experimentaba así de primera mano la adoración de la gente que "devoraba" sus obras).

Sus restos descansan junto a Shakespeare en el llamado Rincón de los Poetas de la Abadía de Westminster... pero al contrario que Marley, el socio del avaro Scrooge en Cuento de Navidad, quien, recordemos, "estaba más muerto que el clavo de una puerta", Charles Dickens no está muerto, sino que vive para siempre a través de sus inolvidables novelas.

sábado, 10 de enero de 2009

THOR SIN FRONTERAS: ESAD RIBIC

Estupendas ilustraciones de Esad Ribic para varias de las portadas de la serie limitada Loki, escrita por Robert Rodi, que narraba un hipotético triunfo final de Loki sobre los "buenos" en Asgard, y sus consecuencias. Un tebeo que no está mal, con un correcto guión ilustrado de forma brillante por Ribic.



THOR SIN FRONTERAS: ESTATUA MOLONA


Una vez más, esa expresión malencarada de "que te meto..."

domingo, 4 de enero de 2009

Películas recién vistas: GRAN TORINO


Empezamos bien el año en lo cinematográfico, después de un 2008 en el cual (igual que me pasó el año pasado) solamente puedo recordar, a bote pronto, dos películas que me hayan gustado de verdad: El Caballero Oscuro de Christopher Nolan, y El Intercambio, de Clint Eastwood. Precisamente, esta primera cinta reseñada en Rodeado de Papel en 2009, Gran Torino, también está dirigida (y protagonizada) por el autor de Sin Perdón. Y oigan, la verdad es que es una película es-tu-pen-da.

En una ciudad cualquiera de EE. UU., reside el anciano Walt Kowalski (Clint Eastwood), veterano de la guerra de Corea, quien acaba de enviudar, mantiene escasas relaciones con su familia y mira con gran recelo la proliferación de inmigrantes que "invaden" las casas de los alrededores. Su orgullo: un Gran Torino de 1972 al cual él mismo le dio el último toque en la cadena de montaje en la que trabajó 50 años. Poco a poco, y pese a su carácter hosco y a las diferencias culturales, acabará por relacionarse con esa gente tan diferente a él que le rodea: en particular, con un chico, Thao (Vee Bang) y su hermana, Sue (Ahney Her)...

Un argumento como éste, añadiéndole bandas de pandilleros, una relación paternofilial, unas gotitas de humor brutote, algo de emoción, tiroteos y un dramático enfrentamiento final (todo lo cual aparece en el film), podría haber dado lugar a cualquier peliculucha de acción fascistoide de los años 80; imagínatelo protagonizado por un Charles Bronson maduro, por ejemplo. De hecho, cuando se conoció que Eastwood rodaba este film, muchos dejaron escapar rumores por Internet sobre que el protagonista era de nuevo Harry el Sucio, el célebre polizonte expeditivo como ninguno.

Por fortuna, estamos en las antípodas de ello, dado que el protagonista (y el director) es Clint Eastwood, verdadera estrella de la función; como actor, da vida al cascarrabias anciano con un divertido empaque (impagables las miradas y gruñidos del veterano actor, y seguro que Constantino Romero disfrutará doblando dialogos como los que mantiene Kowalski con su barbero); como director, firma una vez más un film impecable, de aire clásico, sin caídas de ritmo, sin un plano fuera de su sitio, con un guión estupendo, sin buenos ni malos, que cuenta su historia con calma y detallismo; y, también una vez más, con banda sonora del propio realizador, en la cual, no se lo pierdan, ¡el mismísimo Clint canta en los créditos finales junto a Jamie Cullum!

Las relaciones entre los personajes se alejan de todo posible tópico: las sucesivas conversaciones de Kowalski con el padre Janovich (Christopher Carley) y con el joven Thao; el lento rozamiento entre Kowalski y la famila oriental de Thao, ese pasar de "fuera de mi césped" a una barbacoa juntos y a una charla relajada con intercambio de bromas incluido; o la distancia entre Kowalski y su interesada familia (impagable la visita de su hijo y su nuera, o la última charla telefónica entre padre e hijo), todo ello está espléndidamente resuelto en el guión (original, no adaptado) de Nick Schenk. Un significado metafórico del film (entre otros muchos): todo lo que conocemos, todo lo que nos rodea, puede acabarse o puede cambiar hasta el punto de que no seamos capaces de reconocerlo... pero eso no tiene por qué ser necesariamente algo malo.

Rodada inmediatamente después de El Intercambio, más sorprendente y menos académica que ésta, la ya penúltima película de Clint Eastwood (dado que el incansable director ya rueda su nuevo film, con la figura de Nelson Mandela como eje de una historia protagonizada por Matt Damon y Morgan Freeman) mantiene el excelente nivel de su filmografía en los últimos ¡más de quince años! de estupendas películas desde Sin Perdón.

En fin, una vez más, en estos tiempos tan flojos que corren para el asunto cinematográfico, qué suerte, y que dure.

EL MONTÓN DE TEBEOS presenta: LECTURAS DESTACADAS DE 2008

Vamos con los grandes descubrimientos comiqueros del año que se fue. Tanto clásicos como cosas recientes se han contado entre las lecturas favoritas de 2008, de cosas nuevas y no tan nuevas... Un somero repaso, sin orden ni concierto, sin clasificaciones absurdas e innecesarias. Así, a bote pronto, salen unas cuantas (y otras que me olvidaré por el camino):

Carlitos y Snoopy, de Schultz.
La calificación de "obra maestra" se queda muy corta para referirse al trabajo de Charles Schultz con sus irrepetibles Peanuts: el maravilloso retrato del eterno perdedor, Charlie Brown, sus amigos y su inefable mascota, Snoopy, es una fuente inagotable de risas, medias sonrisas y reflexión aguda sobre muchas, muchas cosas. Sólo hay que abrir uno de los libros de la excelente edición integral de Planeta para quedar irremisiblemente atrapado. ("¿A estas horas, descubriendo a Carlitos?", diréis. Pues sí, ¿qué pasa? Nunca es tarde para descubrir lo bueno.)

Scalped, de Aaron y Guéra.
Excelente serie negra, estupendo guión, dibujos fantásticos. Ver anterior post al respecto.

Como un guante de seda forjado en hierro, de Daniel Clowes.
Inclasificable, inquietante, impecable, inigualable, inabarcable, a ratos incomprensible, original y adictivo. Uno de los cómics más extraños y fascinantes que he leído en mi vida. Una mirada ácida, alucinada y asombrosamente lúcida sobre los norteamericanos y sus extrañas vidas, a traves de las peripecias (improbables, que no imposibles) del desdichado Clay Loudermilk y sus encuentros con una inolvidable galería de personajes. Colosal.

Batman Año 100, de Paul Pope.
Eléctrico, vibrante, magistral, el "ultracool action Batman" de Paul Pope engancha desde la primera página. Por ahora, la obra más redonda del creador de Heavy Liquid, artista dueño de un estilo de fuerza descomunal, unido esta vez a un guión logrado, con las dosis justas de anticipación futurista, rebeldía contra el sistema y acción a raudales. El mejor tebeo de Batman publicado en España en 2008.

Batman RIP, de Morrison y Daniel.
Era inevitable. Ver los dos posts, sobre el previo a RIP y sobre el mismo RIP, al respecto.

The Walking Dead, de Kirkman y Adlard.
Qué serie. Qué bien llevado guión a partir de una idea curiosa, pero que en manos de otro no daría ni para seis capítulos, y Robert Kirkman ya va camino del 60, con un excelente escudero en el viaje, Charlie Adlard. Vibrante, adictiva, dramática, magistral. Imprescindible.

Las aventuras del capitán Torrezno, de Valenzuela.
Inimitable en todo. En la propia idea y en su esperpéntico, cabezón y entrañable protagonista; en la épica más gloriosa; en el humor que te hace reir a carcajadas; en la virguería gráfica de su creador y dibujante. Una saga que se desarrolla en el lugar más insospechado, trufada de aventuras y sana sorna, llena de escenarios inimaginables que el talento de su creador hace visibles. Sólo tienes que abrir el primer volumen del primer ciclo de Torrezno, Deeneim: la historia más pequeña jamás contada, para comprobarlo con tus propios ojos. Por favoooooor, Santiago, queremos, necesitamos más Torrezno.

Cages, de Dave McKean
Un libro para leer y disfrutar mil veces. Ambiciosa sin ser pedante, compleja y densa sin resultar plúmbea, una buena historia con un despliegue gráfico espectacular por parte de Dave McKean. Estupendo.

Agujero negro, de Charles Burns
Extraño y fascinante relato, lleno de simbolismos, de adolescentes mutantes e inadaptados (nada que ver con la Patrulla X, advierto), con un estupendo acabado artístico en un estilizado blanco y negro. Uno de esos que también hay que leer más de una vez y más de dos.

Otras lecturas de calidad: Criminal, de Brubaker y Phillips, imprescindibles arreones de serie negra, negra, negra; Arrugas, de Paco Roca; ese gran, gran tebeo. Zot!, de Scott McCloud, o cómo partir de un género y terminar en otro completamente distinto, mejorando página tras página; Astonishing X-Men, de Whedon y Cassaday, impresionante de dibujo, excelente de guión, en particular el emocionante final con Kitty Pryde como protagonista absoluta; El Judío de Nueva York, de Ben Katchor, o un libro tan interesante como exigente para el lector; Thor, de Straczynski y Coipel, o el retorno a la grandeza de mi personaje Marvel favorito de toda la vida; Exterminadores, de Oliver y Moore: una serie original y divertida a raudales...

A lo mejor no están todas las que son, pero son todas las que están, como suele decirse...

viernes, 2 de enero de 2009

Especial Primer Aniversario de Rodeado de Papel (y 2): CAMELOT 30

Por si se os pasó por alto ayer... ¡Rodeado de Papel cumplió un añito!

Para seguir celebrándolo, un regalito de Reyes anticipado: las doce portadas de los comic-books originales de CAMELOT 3000, una estupenda miniserie de los años 80 (portadas que Planeta, como habréis notado, olvidó incluir en su por otra parte estupenda edición Absolute). Bueno, aquí están. Todas ellas, naturalmente, obra del exquisito Brian Bolland, quien además se cuenta entre mis dibujantes favoritos.

Pincha en cada una de ellas para ampliarlas y disfruta, que merece la pena echarle un buen vistazo a cada una.




jueves, 1 de enero de 2009

IMG178, especial PRIMER ANIVERSARIO de RODEADO DE PAPEL

Pues sí, gente: ¡hoy, Rodeado de Papel cumple un añito! 284 entradas, más de 3.000 visitas, multitud de dibujos y balbuceos, de reseñas poco autorizadas, de chaladuras acerca de Thor... Parece mentira cómo pasa el tiempo... Aprovecho la oportunidad para dar las gracias a las personas humanas que visitan con regularidad este blog. ¡Feliz 2009!

Y para celebrarlo, y con la firme intención de seguir adelante con el mismo nivel de diversión e ignominia en general (o incluso, ir a peor), Rodeado de Papel presenta una versión muy especial del pequeño IMG178, con espectaculares ilustraciones en 3D a cargo de Amaia Ballesteros. Gracias, KOMIKINESKA!

Llega... ¡LA INVASION DE LOS IMG178!

Desde las ignotas profundidades del espacio exterior...


...¡llega una nueva amenaza para la paz, la seguridad, el sentido común y la seriedad en general! Más multiformes que los Skrulls... peores que los Cylones... más malignos que el Imperio... ¡incluso más peligrosos que los funcionarios de Hacienda!


Nadie puede hacer nada para deternerlos. Ya están entre nosotros...


...¡y han venido para quedarse!


Prepárate...