"You're going to need a bigger boat."

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viernes, 31 de julio de 2009

THOR SIN FRONTERAS: LAS HISTORIAS JAMÁS CONTADAS presenta... LA DIOSA DEL TRUENO

Existe rincón muy poco conocido del Universo Marvel... En algún lugar de ese Manhattan por el que Spiderman se columpia en su telaraña, esa urbe que es sistemáticamente arrasada y reconstruida mes a mes, y rodeado de un secreto mucho mayor que la dirección de la clínica de la Enfermera de Noche por sus muchos parroquianos, se esconde un local de mala nota y excelente servicio, el Excelsior, donde, entre otras muchas profesionales del oficio, trabaja Donna Blake, la chica del martillo mágico. La mojigatería de muchos no impide a unos pocos afortunados experimentar el poder de... ¡La Diosa del Trueno!


Y muy pronto...
Nunca creíste que ESTE actor interpretaría ESTE papel... prepárate para... ¡Mr. T como... Mr. Thor!

martes, 28 de julio de 2009

RODEADO DE PAPEL presenta... ¡RODEADO DE BRUCE!

Mientras termino de repasar esta crónica, nada imparcial por supuesto, suena Jungleland en el Ipod... y pienso en el niño a quien Bruce invitó a cantar el estribillo de Waiting on a Sunny Day, en un celebrado momento del concierto. El chaval estuvo todo el concierto en las primeras filas frente a una pantalla de doce metros de altura. Desde su estatura, y con la descomunal pantalla, debió de parecerle colosal, gigantesca, la figura del de New Jersey. Y eso es exactamente lo que vimos todos, no solo el chaval: todos quienes tuvimos la suerte de disfrutar con Bruce vimos a un gigante, a alguien realmente grande, haciendo lo que mejor sabe hacer.

Lo que Bruce Springsteen y la E Street Band hicieron la otra noche en San Mamés puede tener muchos calificativos. Pero todos ellos se pueden resumir en una sola palabra: entrega. La conexión con el público fue completa desde el primer instante hasta el último. El repertorio registró numerosos cambios respecto a los demás conciertos de la gira europea, con un adecuada mezcal de clásicos, canciones "de estadio" y rarezas, y el show duró tres horas largas: tres horas de sonrisas, de complicidad, de gamberradas varias y numerosos guiños al público que vibraba y hacía vibrar San Mamés... Un lugar tan poco dado, por desgracia, a acoger espectáculos musicales; parece que algunos piensan que, de hecho, eventos de este tipo "molestan" al fútbol; sólo los más ignorantes entre los ignorantes pueden ser TAN ignorantes... por suerte son una pequeña minoría de energúmenos quienes así rebuznan (de hecho, se oían comentarios del tipo "ojalá saliéramos tan contentos siempre de San Mamés", una vez terminado el concierto...). El respetable aplaudió, aulló, rugió y respondió sin descanso a un igualmente incansable Bruce.

Con media hora de retraso respecto al horario previsto, algo inhabitual en los conciertos de Bruce, dio comienzo el show con una sorpresita especialmente dedicada a la ciudad anfitriona. Sonriente, el diminuto Nils Lofgren tocó con su acordeón una festivalera versión de... Desde Santurce a Bilbao. Un detalle para meterse a los públicos de la vieja Europa aún más en el bolsillo, un guiño que se ha ido repitiendo en todos los conciertos europeos este año, que naturalmente funcionó a la perfección, acogido con carcajadas y aplausos, que se convirtieron en verdaderos aullidos y rugidos cuando Bruce y el resto de la banda ocuparon sus lugares en el escenario. Con el saludo en euskera, "Kaixo Bilbao, hemen nago, eta pozik" ("Hola Bilbao, aquí estoy, y contento"), un Bruce sonriente y relajado puso en marcha la locomotora rockera con The Ties that Bind, seguida de la inmortal Badlands (coreada a voz en grito por el público) y el clásico Hungry Heart, cuya primera estrofa, como es costumbre, la cantaron (cantamos) los asistentes.

Vinieron después dos americanadas, en el buen sentido de la palabra: un toque rockabilly para Working on the Highway, y una vibrante versión de Outlaw Pete, una de las piezas más logradas de su último disco. Frente a la espectacularidad de escenarios y efectos especiales de otras megagiras, Bruce sigue apostando por la sobriedad: acompañó con paisajes icónicos de Norteamérica proyectados en una pantalla gigante detrás del escenario (y un sombrero de vaquero) la historia crepuscular del forajido Pete. En otros momentos la pantalla mostró al entregado público, que también coreó a voz en grito Working on a Dream, la canción que Bruce puso al servicio de Barack Obama (y que Patxi López también, digamos, "adoptó" en su campaña)... y rugió bien alto cuando Bruce, en su español macarrónico como siempre, anunció: "esta noche vamos a liarla". La conexión el de New Jersey con el público, su envidiable saber hacer en el escenario, su irrefrenable y arrolladora energía siguen intactas, aunque lleve ya más de 30 años en el oficio. Quien dude de ello, no tiene más que acercarse a verlo en cualquiera de los demás conciertos que quedan por celebrarse en España estos días.

La edad tampoco hace gran mella en la E Street Band. Los evidentes problemas de salud de un visiblemente más delgado Clarence Clemons (quien casi no puede caminar y será operado de la espalda, tras la gira) no le impiden ser el de siempre en el saxo, y su cálida sonrisa agradeciendo los contínuos vítores del público llenó las pantallas. Max Weinberg se mostró, si cabe, más poderoso que nunca. Roy Bittan y Charlie Giordano (competente sustituto para el inolvidable Danny Federici), más el imprescindible y casi siempre invisible Garry Tallent, mantienen el tipo, y tanto el teatral Steve Van Zandt como Nils Lofgren, virtuoso sin igual, también son los de siempre. Las aportaciones de Soozie Tyrell, mucho más simpática y dinámica que la siempre fría Patti (que ya no participa en demasiados shows) y los dos vocalistas "importados" de la Seeger Sessions Band complementan el sonido de siempre de la banda.

Siguiente tanda, sin solución de continuidad: Murder Incorporated y su rock poderoso, la nueva versión de la triste historia de Johnny 99 convertida en un traqueteo imparable a ritmo de locomotora, imitando Bruce, Steve Van Zandt y Max Weinberg el sonido de la máquina a base de guitarrazos y baquetazos en unos minutos absolutamente soberbios, que continuaron, para absoluto delirio del respetable, con la conocidísima e intensa Because the Night, que de nuevo fue coreada bien alto, y contó con un solo de guitarra genial a cargo de Nils Lofgren. Hasta entonces, el concierto iba bien... pero a partir de ahí fue a mejor.

Porque llegaron dos sorpresas, dos canciones poco habituales en los recientes shows de Bruce, que permitieron al respetable respirar por primera vez: Factory, en una versión acústica, solemne y maravillosa, y This Hard Land, maravillosamente ejecutada, con un Bruce completamente entregado, que acto seguido disparó Raise your Hand y se paseó alegremente por las primeras filas, repartiendo saludos y sonrisas, y recogiendo a cambio las pancartas de los aficionados, con títulos de canciones propias y ajenas, que el artista acumuló después a los pies del estrado de la batería.

Y entonces, empezó el delirio: por un momento, fue Navidad en julio cuando Bruce mostró una petición de lo más original para Santa Claus is Coming to Town, que tocaron a continuación, entre risas; la canción navideña fue seguida por la indescriptible algarabía que provocaron los primeros sones de armónica de Thunder Road, clásico entre los clásicos; y luego vino la sorpresa absoluta: Does this Bus stop at 82nd Street?, pieza extraida de su primer LP de ¡1973!. Por si a alguien podía quedarle alguna duda, a estas alturas ya estaban despejadas todas. El show iba viento en popa. Bruce y la banda siguen siendo los de siempre. Y siguen sabiendo sacarle partido a su interminable repertorio.

Otra pancarta hizo brotar una telúrica My love will not let you down, en la cual Max Weinberg protagonizó una exhibición descomunal de fuerza que hizo vibrar el estadio, desmintiendo por la vía de los hechos informaciones de algún indocumentado que afirmaban que su sustitución por otro batería en algunos conciertos (por cierto, es su propio hijo Jay quien le reemplaza, información para indocumentados) se debe a problemas de salud y no a la verdadera razón, sus compromisos televisivos con Conan O'Brien. Después, momento festivo con Waiting on a Sunny Day, con un público exultante coreando, y el divertido momento en que Bruce dejó a un chaval cantar dos estribillos de la canción, y luego le sacó a saludar al respetable (seguramente el niño es hijo de algún amigo; por allí andaba Manel Fuentes, por ejemplo, y suele ser normal en los conciertos de Bruce que salude a gente en las primeras filas). Y después, otro clásico inmortal: The Promised Land, y otro afortunado chaval recibiendo la armónica de Bruce de regalo.

El show remontó a nuevas alturas con The River, en una versión algo más lenta y solemne que en otras giras, recibida con gran agrado por el respetable, que después se vio sacudido por una sucesión de verdaderas balas de cañón rockeras y vibrantes, disparadas sin descanso: Radio Nowhere, Lonesome Day, The Rising y Born to Run. Se agotan los calificativos. Menuda andanada.

La banda saludaba, pasada ya la medianoche... como si eso fuera el final del show. Todos sabíamos (y ellos también...) que la cosa aún no acababa ahí.

Sin abandonar el escenario, los veteranos músicos ocuparon de nuevo sus lugares. Las sorpresas fueron menores en los bises, como suele ser habitual, pero no decayó le energía en ningún momento. Bruce sacó una pancarta del montón... y sonó You never can Tell, de Chuck Berry, pieza popularizada por Tarantino en Pulp Fiction, que hizo bailar a todo el estadio. Y después, ese himno colosal, desaforado e interminable que es Jungleland: una versión emocionante, perfectamente ejecutada, con el célebre solo de saxo de Clarence que siempre pone la piel de gallina, y que el Big Man ejecutó a la perfección. Después, nueva algarabía festivalera con American Land, seguida del habitual y siempre divertido show de Bruce y Steve, en plan "estoy agotado, no puedo más", que culminó con los dos entre carcajadas mostrando a las cámaras una pancarta que pedía a "Rosie"... como dijo Bruce, "Rosalita, sal esta noche" entre el delirio del público. Enlazaron una rápida Rosalita con Dancing in the Dark (con Bruce sacando a bailar a una chica que se lo pedía con una original pancarta) y el concierto culminó con la conocida "versión Bruce" de Twist and Shout, aderezada con algunas gotitas de La Bamba.

Fin de fiesta. El público, sudoroso y agotado pero feliz, aclamaba a la banda, que saludaba y acto seguido se retiraba con un "Os queremos" dedicado por Bruce a la audiencia. Un último saludo de Bruce en solitario, guitarra en alto... y hasta la próxima.

Que sea pronto.

Bruce, relajado como un turista más en la playa de Ondarreta de Donosti, donde se aloja estos días.

LISTADO COMPLETO DE CANCIONES
De Pointblankmag.com

Desde Santurce a Bilbao

The Ties That Bind
Badlands
Hungry Heart
Outlaw Pete
Working on the Highway
Working on a Dream
Murder Incorporated
Johnny 99
Because the Night
Factory
This Hard Land
Raise Your Hand
Santa Claus is Comin' to Town
Thunder Road
Does This Bus Stop at 82nd Street?
My Love Will Not Let You Down
Waitin' on a Sunny Day
The Promised Land
The River
Radio Nowhere
Lonesome Day
The Rising
Born to Run

BISES:
You Never Can Tell
Jungleland
American Land
Rosalita (Come Out Tonight)
Dancing in the Dark
Twist and Shout

sábado, 25 de julio de 2009

THOR SIN FRONTERAS: ESTATUA de ORORO


Mientras el Dios del Trueno andaba perdido por Hel, los mutantes más famosos de Marvel visitaron Asgard de la mano de Arthur Adams (y Chris Claremont, como no) en la recordada saga Las Guerras Asgardianas. Tormenta era tentada por Loki para recuperar sus poderes... y adoptar un sugerente y escotado look asgardiano que recuerda la estatuilla de la imagen: muy lograda.

miércoles, 22 de julio de 2009

LECTURAS RECIENTES (DE RABIOSA ACTUALIDAD): ASTERIOS POLYP


Ese es el curioso título de la "primera novela gráfica", como dice la solapa, del genial David Mazzucchelli, en la que es su obra más reciente. Para quien no le conozca, uno de los hitos de su carrera es el arte de Batman Year One, con guión de Frank Miller, probablemente uno de los mejores cómics norteamericanos de la historia. Si no lo has leído, desde luego no sabes lo que te estás perdiendo... Otras obras: Daredevil Born Again, también con Miller; La ciudad de cristal, adaptación de la novela de Paul Auster junto a Paul Karasik; o la antología de sus ilustraciones y relatos Rubber Blanket.

El libro que nos ocupa, exquisitamente editado (el diseño corre a cargo del propio autor) despliega un sinfín de originales soluciones gráficas para narrar la historia de Asterios Polyp, un arquitecto influyente, soberbio y pagado de sí mismo, tan convencido de su superioridad moral como obsesionado por la dualidad, en todos los aspectos de su vida. El autor elige la original voz narradora del hermano nonato de Asterios, que es quien recapitula la vida de Asterios previa a la catarsis que le hace escoger un camino completamente distinto al que llevaba y empezar un nuevo y diferente capítulo de su vida.

Elegantísimo en la manera de contar, Mazzucchelli elige una limitada paleta de colores a la cual le saca todo el partido para ilustrar los distintos avatares pasados y presentes de la vida de Asterios, hechos que le sirven al autor para presentar toda una serie de ideas sobre la vida, el arte, las relaciones, el ser humano en general... Se percibe en el relato una clara huella austeriana (varios elementos recuerdan a Smoke, por ejemplo), y la obra, con bastantes pretensiones, pero sin llegar a resultar pretenciosa, peca en algunos momentos de ciertas redundancias (por ejemplo, en el caso del "molestoso" escenógrafo con quien trabaja Hana, la mujer de Asterios), y de un exceso de frialdad y distancia (el final del libro es realmente desolador, casi sardónico). No deja de dejar de ser una lectura interesante y con escenas de gran fuerza, de todos modos.

Por fortuna el guión no es una simple excusa, aunque realmente palidece en relación a la parte artística, verdadero triunfo del libro: narrativa gráfica soberbia, original, estupendamente resuelta, experimental sin resultar agobiante ni hermética, ni tampoco engolada. Escenas como las del encuentro entre Asterios y Hana, con el inspirado uso de dos colores y dos estilos de dibujo opuestos; el viaje final de Asterios en el "coche solar"; o la evocación de la vida conyugal a partir de una ampolla que hace el protagonista, son solamente unos pocos ejemplos a destacar de la infinidad de recursos gráficos que Mazzucchelli despliega en cada página. Hace justicia a esa búsqueda de nuevos caminos para narrar de la que habla Scott McCloud en su imprescindible Understanding Comics, y se corresponde con la idea que en su momento expuso Kyle Baker, otro creador genial, de que los cómics no tienen por que "parecer" cómics.

Un tebeo seductor, colosal, pleno de imaginación y talento en su aspecto gráfico; inteligente, interesante, pero también algo distante en la historia que cuenta. Sin duda, Mazzucchelli firma una de las obras del año, recomendable de principio a fin. Esperemos que su edición en castellano no se demore demasiado...

Más información, sobre el autor y sobre el libro, aquí y aquí. Un avance de la obra, aquí.

PS ¡Y gracias a Fernando, involuntariamente reclutado para el D.E.R.P., por el préstamo!

martes, 21 de julio de 2009

Películas recién vistas: EL INCREÍBLE HOMBRE MENGUANTE


Qué ganas tenía de hacerme con esta película. Recuerdo haber pasado mucho miedo de niño con el pobre tipo este que se achica y mengua, cuando le perseguía su propio gato doméstico, o cuando se enfrentaba con la araña del sótano. Ni siquiera recordaba si había visto la película entera, o solamente fragmentos. Ahora, con algo más de edad (física, no mental, ja!), me lo he pasado estupendamente con una de las cintas del cine fantástico yanqui más populares. Basada fielmente en la novela homónima de Richard Matheson, autor de Soy Leyenda (de hecho, la fidellidad está asegurada, dado que Matheson es también autor del guión del film), como se sabe, la película narra la increíble aventura de Scott Carey, que tras un infortunado encontronazo con una neblina radioactiva, se encuentra sometido al extraño fenómeno de que su tamaño, poco a poco, se va reduciendo...

El film de Jack Arnold, con un cuidado ritmo y un diseño de producción excelente, retrata a la perfección el proceso que sufre Scott, asi como la manera en que su condición va afectando a su relación con su esposa y su entorno. Los dos protagonistas, Grant Williams y Randy Stuart como Scott y su esposa Louise, veteranos del mundo de la TV de entonces, son perfectos ejemplos de homo americanus enfrentados a algo completamente desconocido y aterrador. La metáfora de la historia, al menos en esta parte de la película, está clara: la situación de Scott y Louise es la de cualquier pareja o familia en la cual uno de sus miembros atraviesa por una situación difícil (enfermedad, o cualquier otro tipo de problema), y se ilustra de manera atinada la paulatina erosión de la relación entre ambos.

El auténtico punto de inflexión de la cinta es la batalla de Scott con su gato doméstico, momento a partir del cual la película, ya obviamente adscrita al género fantástico, deriva por completo a un mundo extraño en el que Scott es como un alienígena, sometido a mil y un peligros. Resulta fascinante la imaginación con la que los responsables de la cinta mueven a Scott por el sótano de su propia casa: la batalla con la araña, la inudación del calentador de agua, la escalada del cajón de madera con hilo de coser... son escenas memorables. La cinta cuenta con unos efectos especiales de lo más convincentes, que por momentos recuerdan a trucos ópticos y fotográficos vistos en superproducciones como El Señor de los Anillos (en particular, los momentos en que se simula que Scott tiene la estatura de un niño). Imágenes casi oníricas, como la de Scott viviendo en una casa de muñecas antes de ser atacado por el gato o la totalidad de sus peripecias en el sótano, que resultan inquietantes, incluso hoy en día.

Adecuado resulta también el final, muy fiel al de la novela, con un diminuto Scott lanzándose a un nuevo mundo de aventuras completamente diferente al que ha conocido hasta entonces... y esa es la metáfora final de la historia. Siempre quedan motivos para vivir...

Ojalá las películas fantásticas de hoy se gastasen la mitad de imaginación que se despliega en El Increíble Hombre Menguante... Pero bueno, que no cunda el pánico: se anuncia un remake (qué raro), que seguramente cubrirá las expectativas de todo buen aficionado al cine. Sólo mencionar el nombre de su protagonista da una idea de la (ejem, ejem) catadura del proyecto... Eddie Murphy. En fin...

sábado, 18 de julio de 2009

LECTURAS RECIENTES: DARK AVENGERS

Observen atentamente la imagen... ¡muchos de ellos no son quienes parecen!

El Universo Marvel post-Invasión Secreta es un lugar convulso, donde los buenos son malos, los malos son buenos y no sabes qué nueva sorpresa gorda te puede estar aguardando a la vuelta de la página. Todas las series están mucho más interrelacionadas, y eso puede ser una ventaja o una desventaja, el tiempo lo dirá...
Por ahora, estos nuevos DARK AVENGERS, con el inevitable Bendis al guión, nacidos directamente del final de la invasión Skrull, me han parecido una lectura realmente divertida. El mismísimo Norman Osborn, verdadero triunfador tras la refriega con los alienígenas, se rodea de varios personajes conocidos: El Vigía, Ares, Venom, el antiguo Marvel Boy (ahora conocido como Capitán Marvel), un Ojo de Halcón que no es Ojo de Halcón, un Spiderman que no es Spiderman, un Lobezno que no es Lobezno y una Ms. Marvel que no es Ms. Marvel; se hace con el control de la tecnología de Iron Man (y se monta su propia armadura) y presenta en sociedad a "sus" Vengadores. Un equipo que no esperará a las amenazas, sino que pegará primero y preguntará después.
La primera batalla del equipo es contra la hechicera Morgaine LeFay y una hueste de demonios... pero lo mejor es el motivo que Osborn tiene para lanzarse a ella: la alianza que ha forjado con el Doctor Muerte (en esa reunión de "talentos" que une a Emma Frost, Loki, el Encapuchado, Namor, Osborn y Muerte) a quien LeFay se la tiene jurada. También se las tienen tiesas los miembros del grupo: en particular, Venom, Bu... estooo, Ojo de Halcón y Da... estooo, Lobezno tienen serios roces... Diálogos ágiles, con el habitual estilo Bendis, un Norman desatado como maquiavélico líder y unos personajes bien llevados.
A los lápices y las tintas, Mike Deodato Jr., quien sin sorprender, tampoco defrauda y se muestra muy en forma, sobre todo en escenas difíciles como la larga charla de Osborn con el Vigía en el capítulo 2. Lo próximo: el equipo de Norman visita San Francisco... y se cruza con los mutantes más famosos de Marvel. ¿Cómo seguirá la cosa? Esperemos que tan divertida como hasta ahora... y recordemos que Norman y Emma Frost también están en buenos términos. De ahí no puede salir nada bueno...
Muy pronto, en versión Panini, supongo.

IMG178, serie X-MEN, 6: CICLOPE


ZARK!!!!

viernes, 17 de julio de 2009

THOR SIN FRONTERAS: MOMENTOS MUSICALES

Momento musical 1: Hasta TRES bandas distintas han llevado el nombre de "Martillo de Thor". Más información, aquí.
Momento musical 2: Hubo en los años 60 un ¡disco! sobre Thor. Véase la imagen...
Un video de aficionado sobre la canción (la tonadilla es es-pe-luz-nan-te, en serio; escúchala y verás... te hará temblar, y no precisamente de emoción), aquí. Gracias por el link, David...
Momento musical 3: Hay una discográfica argentina que se llama Thor Records.

LECTURAS RECIENTES

OMAR EL NAVEGANTE: JINN-EL-RAIS
Gráficamente espléndido, argumentalmente fluido y por fortuna completamente carente de bobadas y topicazos, este estupendo álbum de Pedro Rodríguez raya a gran altura. La historia de dos niños, amigos en su infancia, rivales cuando son adultos, que persiguen un mismo tesoro en los tiempos de la piratería berberisca en el Mediterráneo es una experiencia de lectura de lo más gratificante. Un verdadero descubrimiento este artista (que acaba de publicar junto a Jorge García otro álbum de lo más atractivo, Las Aventuras del Joven Verne), que dota a su Omar de una verdadera personalidad y nos regala página tras página de arte espléndido, con especial mención para el uso del color. Una pequeña joya para los amantes de la aventura.

ULTIMATE ORIGINS
Brian M. Bendis narra en cinco capítulos los albores del Universo Ultimate junto a un felizmente recuperado Butch Guice. Ahora que Marvel acaba de "liquidar" su mundo alternativo, el balance de su andadura no puede ser mas desigual: dos series de bandera, Ultimate Spider-Man y The Ultimates (volumen 1 y 2, se entiende; del 3, mejor no hablar...): excelentes, brillantes, rompedoras, comparten espacio con dos colecciones irregulares, con más cosas malas que buenas en conjunto (Ultimate X-Men y Ultimate Fantastic Four), más cantidades ingentes de especiales y miniseries bastante anodinas. Este es uno más de esa multitud de tebeos que no pasarán a la historia de Marvel por la puerta grande. Cuenta una bastante alargada historia, entretenida sin más, cuyo único interés es mostrar que la muerte de los padres del Peter Parker del Universo Ultimate está relacionada con el origen de Hulk, además de contarnos más cosas sobre Nick Fury y mostrar el nacimiento del primer mutante... que no es difícil imaginar de quién se trata, ¿verdad? Nada del otro mundo, pero las páginas de Butch Guice alegran un poco la vista, por lo menos.

BATMAN & ROBIN 1
Para los despistados, aviso de spoiler: en este Batman & Robin, posterior a Battle for the Cowl, el murciélago es Dick Grayson, hasta ahora conocido como Nightwing; y Robin es Damian, hijo de Bruce Wayne y Talia, nieto de R'as Al Ghul. Dicho lo cual, esta nueva serie arranca con un episodio lleno de acción, con un par de villanos absolutamente estrafalarios y un ambiente nuevo, que refleja la conmoción producida en Gotham por la desaparición de Bruce Wayne. Grant Morrison promete seguir en la línea de locura, sorpresas y diálogos chulescos y brillantes (Damian es genial) de Batman RIP, lo cual es de agradecer. Y el rey de la función es Frank Quitely, con un despliegue de recursos gráficos brillante, que no hace sino continuar en el segundo número (que acabo de adquirir esta misma semana). Este Batman & Robin es la punta de lanza de la nueva versión de Batman, que arranca con buen pie y que promete grandes sorpresas. Por ahora, desde luego, la pinta de los nuevos títulos está siendo bastante buena. Veremos qué tal sigue la cosa...

jueves, 16 de julio de 2009

THOR SIN FRONTERAS: ESTATUA ESPECTACULAR

Madre mía. Casi 80 cm. de estatua, ahí es nada. Entre 500 y 600 € en Ebay, por si alguien tiene curiosidad... Como diría el bueno de Hurley en Lost... Duuuude.

martes, 14 de julio de 2009

THOR SIN FRONTERAS: OTRO MUÑECO...


... de Hasbro's Marvel Attacktix esta vez. Mola, pero ¿por qué rayos lleva ese martillo tan grande?

THOR SIN FRONTERAS: MARVEL SIGUE SORPRENDIENDO...

... a propios y extraños. Tras una portada, la de Incredible Hercules 132, en la que Hércules aparecía disfrazado de Thor...


... ahora otra, la del número 136, en la que ambos dioses han cambiado aparentemente sus respectivos papeles, y además con la evidente intención de zurrarse la badana.


Esto promete. Dado que Incredible Hercules es una de las series más divertidas de la Marvel actual, dan verdaderas ganas de saber más del asunto...

lunes, 13 de julio de 2009

Mis dibujos: LA COSA

Gracias a un interesantísimo post de Pepo Pérez en su ES MUY DE COMIC, he tenido la oportunidad de "currarme" una Cosa a partir de un boceto a lápiz suyo. He aquí el resultado.

THOR SIN FRONTERAS: NATALIE PORTMAN coprotagonizará la película de THOR

Confirmado por Marvel hace pocas horas: la guapísima Natalie Portman dará vida a Jane Foster en la película que dirigirá Kenneth Branagh. Se rumoreó hace meses, y ahora ya ha dejado de ser un rumor...

THOR SIN FRONTERAS: OLIVIER COIPEL de nuevo

Apabullante imagen panorámica de Olivier Coipel publicada en MondoComic.

Gracias por el link, Yogur!
Añado de mi propia cosecha una imagen divertida: Olivier Coipel en persona conoce a Loki, versión cosplay. Más fotos, aquí. No sólo los fans del manga se decican al cosplay...

jueves, 9 de julio de 2009

EL MONTÓN DE TEBEOS presenta... JULIUS KNIPL, FOTÓGRAFO INMOBILIARIO


Si recuerdas El Judío de Nueva York, es que no te pasó desapercibido uno de los cómics más extraños, sugerentes, exigentes y bizarros publicados en nuestro país en los últimos tiempos. Un tebeo a contracorriente, audaz, a ratos casi hermético, pero al cual merecía la pena prestar la atención que requería para sintonizar con la arriesgada apuesta de su creador.

Ahora, de nuevo de la mano de Astiberri, el inclasificable Ben Katchor, regresa con Julius Knipl, fotógrafo inmobiliario: historias, recopilación de la tira de prensa homónima, en la que el autor nos presenta una peculiar epopeya minimalista urbana, de la mano del tal Julius (aunque no siempre es el protagonista de su propia tira, como suele suceder en nuestra vida, de la cual no siempre somos los protagonistas). Los títulos de las historias ya dan una idea del derroche de imaginación de Katchor: El diseñador de vestíbulos de apartamentos, La liga del bolsillo agujereado, El taller de reparaciones de almohadas eléctricas, El mono fumador... El autor nos presenta toda una serie de retratos de costumbres, características y personajes rabiosamente urbanos, pero pasados por un tamiz que mezcla el humor ingenioso, la melancolía (entre amable y fatalista) y el surrealismo para componer un impagable retablillo kafkiano (inevitablemente muy neoyorquino, como menciona Michael Chabon en la introducción; Nueva York es "la" ciudad, al igual que es el modelo de muchas otras urbes imaginarias): vidas de hombres y mujeres atrapados en absurdos rituales, en retazos de vida atravesados por una añoranza de usos y costumbres pasados, que el autor contempla como algo inherente a la vida en la gran ciudad; un mundillo urbano, el de Katchor, anclado en el pasado, sin elementos del siglo XXI.

Katchor practica una suerte de "costumbrismo imaginario", si tal cosa es posible. Sólo en un libro como éste puede aparecer un local donde la gente acude a compartir su afición a... morderse las uñas; un club de gente que se reúnen porque todos ellos tienen agujeros en los bolsillos; o un improbable y delicioso diario vespertino que se dedica a... publicar noticias extraidas de los sueños que ha tenido la gente la noche anterior.

De ideas de este tipo rebosa este Julius Knipl, en el que Katchor se mantiene fiel a su estilo gráfico habitual: gran abundancia de textos en las páginas, resueltas con un trazo nervioso, desmañado en apariencia. En resumen, poco atractivo a quien está acostumbrado a un virtuosismo gráfico más "aparente". Pero el arte de Katchor se revela sorprendentemente eficaz, y se combina perfectamente con su texto ingenioso y sus divertidos diálogos (en los cuales no sobra ni una coma) para crear una serie de instantáneas, como si Katchor fuera el propio Knipl, que conjuntamente componen un retrato urbano imaginario en el cual sin embargo es fácil encontrar resonancias de los elementos reales en los que se inspira. Destaca entre todos los relatos, por su extensión, el dedicado a El Combinador Vespertino, ese improbable diario que publica noticias como Mosquito da a luz a imperdible vivo. Impagable.

Uno de los cómics más interesantes del año, sin duda. Para leer, releer y disfrutar.

Más sobre Ben Katchor, aquí y aquí. La dirección web del show radifónico basado en la tira de Katchor, aquí.


PS: De nuevo, Rodeado de Papel agradece a uno de los esforzados miembros del D.E.R.P., el agente Mikal Oeb, camuflado hábilmente entre lo más "in" del mundo cultural judío de la Gran Manzana como miembro honorario y contribuyente habitual de la Asociación de Hombres Ahogados, cuya devoción más allá del deber le ha llevado a conseguir un ejemplar de Julius Knipl, fotógrafo inmobiliario: historias... y a renunciar a quedárselo para él y cederlo para esta reseña.

lunes, 6 de julio de 2009

RODEADO DE PAPEL (SIN DIBUJOS) presenta... COMPAÑÍA DE SUEÑOS ILIMITADA, de J.G. Ballard

Extraña, febril, inquietante y excelentemente escrita. Características que suelen ser aplicables a todas las novelas del recientemente fallecido James Graham Ballard, y que están presentes en esta Compañía de Sueños Ilimitada.

El comienzo de la novela no puede ser más atractivo: Blake, un tipo de lo más peculiar, obsesionado por el vuelo, roba un Cessna y se estrella en las cercanías de Shepperton, hogar de los célebres estudios de cine. A partir de entonces, se suceden los enigmas y las situaciones fantásticas. Blake, siempre con la duda de cómo ha sido posible que sobreviva al brutal accidente, desarrolla poderes curativos y desata todo un vergel de fauna y flora en la localidad, mientras es presa de vívidos sueños y fantasías sexuales desaforadas, muchas de ellas muy poco políticamente correctas. El lugar se convierte en una especie de Edén, y Blake en su dios...

Para mi gusto, le falta un poco de explicación a la trama, que deriva a partir de la mitad de la novela a territorios de febril ensoñación y fantasía desatada. Eso no implica que sea una lectura aburrida o falta de interés. La descripción de cómo todos los habitantes de Shepperton (bueno, casi todos...) levantan el vuelo gracias al poder del nuevo dios pagano Blake es colosal, como lo es la manera en la que Ballard describe los sueños animales de Blake y los efectos de su poder en las gentes y en el pueblo (siempre contando la historia con su propia voz, en un excelente uso de la primera persona).

Pero pese al talento descriptivo de Ballard, creo que el autor de la inquietante La Isla de Cemento no acaba de culminar esta Compañía de Sueños Ilimitada con la elegancia y la claridad de las peripecias de Kerans, el inolvidable protagonista de El Mundo Sumergido, por ejemplo. Algunos personajes quedan muy desdibujados, arrollados por las alucinógenas diatribas de Blake, una especie de Mesías imperfecto, a ratos plácido, a ratos desaforado, que trae el paraíso a Shepperton y después decide sacrificar su "poder" para curar a los enfermos del lugar, en particular a los recurrentes tres niños inválidos que aparecen repetidamente en la trama.

En resumen: tampoco está tan mal, pero me gustan más otras obras de Ballard, como El Mundo Sumergido.

domingo, 5 de julio de 2009

THOR SIN FRONTERAS: NGC 2359, EL YELMO DE THOR

De las cosas que se entera uno... Hay una nebulosa en la constelación de Canis Major, a unos 15.000 años-luz de distancia, cuya curiosa forma recuerda al casco del Dios del Trueno, y así se la conoce. Mide unos 30 años-luz de anchura, y es producto del viento estelar generado por la estrella en su centro, una gigante azul o estrella de tipo Wolf-Rayet, que al parecer es una denominación que recibe una estrella en estado de pre-nova. Si es que he entendido bien lo que explicaban en las webs de donde he cogido estas fotos...