Marchando algunas reflexiones acerca de la nueva película de Warner Bros., con la heroína más clásica de DC como estrella:
- La película navega, bastante bien guiada, por el territorio de la aventura más clásica, mezclando fantasía mitológica, género bélico y pizcas (pocas) de humor acá y allá, al mejor estilo Tarzán en Nueva York. Pese a su duración algo excesiva, no se hace larga en ningún momento. Sin embargo, lamentablemente no puede sustraerse del todo a ese tono "serio" tan habitual en las producciones superheroicas de Warner, en particular en su desenlace. Por una vez, la estética tan cara a Warner, presente en todas sus cintas, está a tono con la historia.
- El film de Patty Jenkins, competentemente escrito por Allan Heinberg, entrega estupendas escenas de acción (las batallas en la playa y en las trincheras) pero patina estrepitosamente en un alargadísimo desenlace final que no tiene ni de lejos la fuerza de las mencionadas trifulcas anteriores. Además, simplifica de manera innecesaria, algo muy norteamericano, todo el asunto mitológico (y el flashback inicial de la batalla divina es bastante ñoño) y en conjunto, deja la sensación de que el elemento fantástico podría haber dado mucho más juego. Imaginemos, sin ir más lejos, una invasión de Isla Paraíso de un ejército del Kaiser apoyado por los perros de la guerra de Ares, con Diana viendo la maldad del mundo de los hombres (y la bondad de algunos) y decidiendo finalmente ir allá a ser una fuerza del bien.
- ¿Feminista? Va a ser que no. De hecho, como bien apuntan algunas críticas mucho más autorizadas que esta, el verdadero protagonista de la cinta acaba siendo el personaje de Steve Trevor, que dirige la acción, impulsa el desarrollo de la trama e instruye a la amazona en los tejemanejes del mundo "real". Era bastante improbable, diga lo que diga la mercadotecnia, que un producto comercial se apartase demasiado de la ortodoxia... De todos modos, estamos lejos de otras películas con "mujeres fuertes" (ejem), y esperemos que esta película abra camino a más heroínas en el cine más comercial (más cercanas a Ellen Ripley que a Barb Wire, esperemos...), y también que sean mujeres las productoras y las guionistas, porque eso servirá para presentar puntos de vista diferentes.
- Las grandes bazas de la película, desde luego son la Doctora Veneno encarnada por Elena Anaya al mejor "estilo científico chalado", la Antíope a la que da vida la inigualable Robin Wright, y naturalmente la espléndida Wonder Woman que encarna Gal Gadot. Como el inolvidable Christopher Reeve en su momento (hay varias citas expresas al Superman de Richard Donner), Gadot es una ilustre desconocida cuando es escogida, y se revela ideal para el papel. Y desde luego, igual que Reeve, Gadot está sobrada eso que no se entrena, ni se estudia: presencia, magnetismo, estilazo, belleza clásica. No desmerecen un estupendo Chris Pine como Steve Trevor, ni los veteranos David Thewlis y Danny Huston.
-Y por último, recomiendo a quien tenga la oportunidad que opte por la versión original, porque algunas fases del doblaje harán que cualquier defensor de ese maravilloso invento tan español suplique de rodillas por unos subtítulos. En serio.
En resumen: una de cal, otra de arena. Entretenida, pero no inolvidable.
"You're going to need a bigger boat."
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lunes, 26 de junio de 2017
lunes, 8 de julio de 2013
Películas recién vistas: STAR TREK. EN LA OSCURIDAD
Ojalá todas las películas de puro entretenimiento fueran tan billantes, satisfactorias, espectaculares y entretenidas como esta segunda entrega de la nueva encarnación de la clásica Star Trek, perfecta para neófitos y para recalcitrantes seguidores de los avatares galácticos de los personajes de Gene Roddenberry.
Siguiendo claramente, segun afirman fuentes bien conocedoras del asunto trekkie, la estela de la célebre La ira de Khan, J.J. Abrams y su gente nos reglan otros 140 minutos de virguerías visuales, diversión y acción sin descanso. En esta ocasión, la tripulación del USS Enterprise se enfrenta a un nuevo enemigo, encarnado con aplomo y estilo por Benedict Cumberbatch: un fantasma del pasado que reaparece para atormentar a la flota galáctica, y a cuya implacable determinación guerrera y a su astucia sin igual tendrán que enfrentarse Kirk, Spock y los suyos.
Desde el espectacular prólogo, perfecto para que quienes no han visto la primera película se pongan en situación y quienes sí la disfrutaron en su momento refresquen la memoria, hasta la conclusión, Star Trek. En la oscuridad no da respiro. Y ya digo, ojalá siempre fuese así. Veremos si el resto de blockbusters del verano pueden decir eso...
Ahora solo queda esperar a la más que previsible tercera entrega de la nueva saga, que esperemos cuente de nuevo con el mismo equipo y reparto para garantizar que no desmerezca en comparación con la primera y esta segunda.
En resumen: queremos más. La pregunta es… ahora que Disney ha fichado a Abrams para una nueva versión de Star Wars, ¿olvidará este el universo trekkie? Esperemos que no… sería una pena.
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