"You're going to need a bigger boat."

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domingo, 14 de octubre de 2012

Películas recién vistas: COSMÓPOLIS


La adaptación que ha realizado David Cronenberg de la obra homónima de Don DeLillo es un film extraño, hermético, oscuro, a ratos fascinante, a ratos confuso, y desde luego no apto para cualquier tipo de público… aunque esto no es ninguna sorpresa.

El retrato de Eric (un apañado Robert Pattinson, a quien le constará mucho quitarse de encima la miasma de Crepúsculo; al menos, lo intenta) como un ser amoral, decadente y autodestructivo, tan completamente forrado de dinero como desprovisto de la más mínima humanidad, es tan despiadado como acertado, aunque no excesivamente original. El film contiene unas cuantas reflexiones muy certeras acerca del mundo en el que vivimos, de mayor valor aún porque Don DeLillo las realizó muchos años antes del desmoronamiento del "cibercapitalismo" que vivimos… bueno, lo vivimos algunos más que otros, en realidad. Unas cuantas reflexiones certeras… y poco más.

Quizá el problema está no en la fuente (la novela, que no he leído aún, habrá que remediarlo…) sino en la manera de afrontar el tema que elige Cronenberg para su guión. Aunque no cae en los abismos de sosería de la inenarrable Un método peligroso, Cronenberg escribe y filma una película con una estructura harto repetitiva de personajes que entran y salen de la exigua trama que vive Eric. Los personajes hablan mucho pero explican poco, y casi ninguno de ellos deja excesiva huella: algunos porque no se les entiende, de tan abstractos que son; otros, porque tampoco dicen nada nuevo.

"I need a haircut."
Igual que resultan fascinantes algunas escenas (sobre todo ESA escena, sí), otros momentos de la trama son sosos y facilones; eso sí, todos ellos vienen envueltos en la hipnótica banda sonora de un inspirado Howard Shore. Quizá ocurre lo mismo que en la versión de la inigualable Crash de JG Ballard que también realizó Cronenberg: si no has leído la novela, hay cosas que se te escapan…

Y pese a que el tour de force final de un competente Pattinson y el siempre bienvenido Paul Giamatti (qué voz, qué voz) resulta impactante, al final uno se queda con la sensación de que falta algo. ¿Qué? No lo sé… pero no está. Quizá es lo mismo que busca Eric tan desesperadamente, sin necesitarlo realmente. Sea lo que sea, bien porque no está, o porque está, pero me supera intelectualmente (tampoco sería extraño)… no lo veo.

En resumen: frustrante.

martes, 8 de mayo de 2012

Películas recién vistas: UN MÉTODO PELIGROSO

No sé demasiado de Jung (Michael Fassbender) y Freud (Viggo Mortensen). Por lo tanto no puedo apreciar si la historia que narra la película de David Cronenberg es muy fiel a las ideas de cada uno de ellos, si la confrontación "estilo Amadeus" (pero sin ansias asesinas, o quizá ansias asesinas reprimidas) que se plantea es real, o si el personaje de la joven rusa a la que da vida la siempre bienvenida Keira Knightley, también real, está bien reflejado o no.

Lo que puedo decir es que me sorprende que una película dirigida por David Cronenberg (quien no necesita presentación) y escrita por Christopher Hampton (quien tampoco necesita presentación) resulte tan sosa y aburrida. Y desde luego, sin saber demasiado, me resulta difícil creer que dos de los personajes más influyentes en su campo del siglo pasado sean el par de simplones a quienes dan vida un ubicuo Fassbender (es que sale en todas las palículas, el tipo este, ultimamente) y un toscamente caracterizado Mortensen. Y últimamente, Keira Knightley me ha parecido mucho más convincente, por ejemplo, aquí, donde se defiende mucho mejor.

Quizá se intentaba "humanizar" a sus célebres protagonistas, pero lo cierto es que al film le falta capacidad de atrapar al espectador y le sobran tópicos, y es una película que para durar poco más de hora y media, no se hace precisamente corta. La habitual y demostrada capacidad de Cronenberg para interesar al respetable brilla por su ausencia.

En resumen: muy poca cosa.