"You're going to need a bigger boat."

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lunes, 17 de abril de 2017

miércoles, 15 de abril de 2015

HERB TRIMPE, 1939-2015


Un clásico. Cualquier fan de Marvel habrá leído toneladas
de páginas de HULK dibujadas por él. Al menos, esta, fijo.

domingo, 5 de abril de 2015

El montón de tebeos presenta... El HULK de Peter David





Aceptémoslo. Por mucho que nos guste, Hulk es un personaje que no tiene demasiadas vueltas. Bueno, no las tenía… hasta que llegó Peter David. Uno de los grandes del cómic norteamericano, sin ninguna duda, David es un ejemplo de lo que un guionista de tebeos de superhéroes debería ser. Un verdadero renovador que nunca deja indiferente, y nunca deja de sorprender. Y eso no es decir poco, en un mundo tan irremediablemente endogámico como el cómic de superhéroes. 

El trabajo de David con el gigante verde es sin duda el momento más brillante de la andadura de Hulk. Además, esta década de cómics refleja los altibajos y las modas que marcaron el azaroso devenir de la Casa de las Ideas en aquellos años. En particular los años noventa, su momento más bajo y olvidable, una borrasca que David capeó como pudo, pero que marcaba el punto más bajo de sus años en la serie.
El primer capítulo de David al frente de la serie.

Saliendo de la Encrucijada

A finales de los 80, Hulk se encontraba en una encrucijada… literalmente. Tras diversas aventuras en las cuales Bill Mantlo fue el primero que se atrevió a cambiar el viejo estado de cosas con las recordadas historias en las cuales Banner tomaba el mando del coloso verde, Hulk se transformaba en un monstruo más peligroso e incontrolable que nunca, y era exiliado por el Dr. Extraño a una dimensión, la Encrucijada, en la que no podía hacer daño a nadie. 

John Byrne trajo a Hulk de vuelta a nuestro mundo. En una de sus características incursiones, separaba a Hulk de Banner, le casaba con Betty Ross en una ceremonia tan apresurada como accidentada, y creaba una serie de personajes nuevos a la vez que recuperaba a otros antiguos, todo en solo seis meses. La marcha de Byrne a DC tras la enésima bronca con Jim Shooter dejaba a Hulk en manos de Al Milgrom, un profesional de los de toda la vida al que muchos aficionados desprecian sin más motivo que no dibujar como Byrne, por ejemplo. Milgrom continuó como pudo la historia, pero sin demasiada fortuna. En esos meses, el pobre Rick Jones se veía transformado también en un melenudo monstruo verde, mientras Hulk revertía a su forma grisácea de antaño.

Y entonces llegó Peter David. Y todo cambió. Entre el número 332 (1987) y el 467 (1998) de la serie, todo fue distinto. 

Fundido... a gris

En primer lugar, David fue cerrando todos los cabos sueltos de esos balbuceantes meses precedentes. Con la compañía de quien luego se convertiría en una superestrella, Todd MacFarlane, y tras enfrentar a Hulk con Factor-X, con la alienígena conocida como Piedad (quien volvería a lo largo de los años de David en la serie, como el Líder y como otros personajes e ideas recurrentes) y con Lobezno, David daba el primer gran volantazo a la serie. 

El Hulk gris de Todd McFarlane.

Atrapado en una explosión nuclear por los ardides del siempre presente Líder (renovado, eso sí), Hulk parecía encontrar la muerte… pero en realidad, se ocultaba en Las Vegas como Mr. Fixit, trajeado y grisaceo matón de un mafioso propietario de un casino. Convertido en un chulesco fanfarrón, Hulk solo aparecía de noche, mientras que al amanecer se transformaba irremediablemente en Banner. 

Un interesante estado de cosas al cual David agregó el ingrediente exacto para hacerlo aún más interesante: Marlo Chandler, una escultural pelirroja que mantenía una relación amorosa con Fixit. Hulk se enfrentaba a viejos y nuevos enemigos, en unos años en los que el dibujante titular de la serie fue Jeff Purves, un artista con un estilo muy personal, pero irregular y bastante alejado de los cánones habituales del mundo de los superhéroes.

La despampanante Marlo.

Posteriores encontronazos del gigante gris con Spiderman, Iron Man o los 4 Fantásticos iban desvelando el secreto: Hulk seguía vivo. Y entonces, en vez de alargar innecesariamente la situación, David volvía a rizar el rizo. Las cosas empezaban a cambiar en la historia titulada Cuenta Atrás, en la cual Hulk estaba a punto de morir a manos del peligroso Loco; el viejo enemigo gamma Abominación sufría terribles heridas que le dejaban también moribundo, y entraba en la serie un nuevo artista: Dale Keown, un émulo de John Byrne que gozó de favor instantáneo entre los aficionados. Y enseguida, una breve reunión de Hulk con los Defensores daba paso a un giro en la vida del gigante gamma: tras reencontrarse con Betty, de nuevo volvía a ser verde… pero con la mente de Bruce Banner, y una actitud muy diferente.
Fuerza e inteligencia, todo en uno.

Vida en el Panteón

David innovaba a la vez que aprovechaba los años anteriores de la serie. Mantenía a personajes como los transformados Hulkbusters, por no hablar del Líder o del sempiterno general Ross, y los mezclaba con sus creaciones, con resultados más que acertados. Igualmente acertadas eran las continuas referencias en los diálogos a la cultura popular en general, que David hilaba siempre con ingenio.

Mientras el renovado Hulk se aliaba con el Panteón, una organización secreta formada por una improbable amalgama de héroes griegos como Agamenón, Aquiles, Áyax o Ulises entre otros, convertidos en justicieros internacionales lejos de la jurisdicción de cualquier gobierno, David mantenía a su vez una larga e interesantísima trama relacionada con Betty, Marlo y el siempre presente Rick Jones, por una vez algo más que una molesta comparsa. Mientras Hulk batallaba con sus aliados en conflictos armados (ah, aquella moda de los noventa de los héroes armados hasta los dientes), Marlo y Rick acababan enamorándose y casándose en una boda realmente inefable, despedidas de soltero y soltera incluidas.

La boda de Marlo con Rick. Sí, ella es más alta...

Aliado con el Panteón.

David combinaba la presencia de personajes clásicos (enemigos habituales como los U-Foes, por ejemplo, por no hablar del Líder o Abominación) con nuevas ideas y otras remozadas de manera tan astuta que parecían nuevas. Un ejemplo: la excelente historia en la que el viejo camarada de Hulk, Jim Wilson, moría víctima del sida. Una combinación infalible, cuyo éxito se acrecentaba gracias a la entrada del británico Gary Frank como nuevo artista fijo.

El emocionante episodio en el que Jim Wilson moría.

Finalmente, con Hulk ya líder del Panteón, la tensión siempre presente estallaba. Betty resultaba herida de gravedad en la subsiguiente batalla entre Hulk y sus antiguos aliados, y esto provocaba un drástico cambio en su marido. Desde entonces, mientras Betty se recuperaba, Hulk seguía siendo inteligente, verde y fuerte… pero si se enfadaba, se transformaba en un Banner salvaje e irracional que se creía Hulk, pero solo era un débil humano. Una nueva jugada de David que lo ponía todo patas arriba.

El Maestro

Por entonces David ya había dado su aldabonazo maestro (y nunca mejor dicho). En la historia titulada Futuro imperfecto, con dibujos de George Pérez, David presentaba un posible futuro del universo Marvel, mucho más que un simple What if?, con Hulk convertido en el Maestro, el abyecto dictador supremo de un mundo devastado. Una de las ideas más enormes de David, que aunaba la sorpresa con la voluntad de añadir una dimensión al personaje de la cual los superhéroes suelen carecer: la evolución. Ese era el terrible final de la ira incontrolable de Hulk.

El Maestro.

Janis, la nieta de Rick Jones, llevaba al Hulk de nuestro presente a ese futuro, tratando de detener al Maestro. Ese enfrentamiento traumatizaba a Hulk, que veía el posible futuro de su furia desatada. Esta historia se complementaría más adelante con otra, El fin, algo más tópica, que David firmó años después de su marcha de la serie, y que presentaba a un Hulk convertido en el último ser vivo sobre la faz de la Tierra, en un lejano futuro. Solo, al fin. 

Tras su ruptura con el Panteón, Hulk se ocultaba en la pequeña Sunville, pero naturalmente los problemas le seguían allá donde va. Una historia de malos tratos y abusos (tema que David tocó en repetidas ocasiones en sus años en la serie) revelaba que el jefe de policía local era mucho más de lo que parece. Y pronto Hulk se reencontraba con un desfigurado Abominación, convertido en una especie de salvador de vagabundos en túneles abandonados del metro neoyorquino. Posteriormente, Hulk, revertido a su forma humana e irracional, era fácilmente capturado por el gobierno. Y de nuevo libre, grande y verde, pero gravemente herido, un incontrolable Hulk se enfrentaba con los Vengadores. Durante una devastadora batalla contra Thor, una bomba nuclear (de nuevo, David usaba este recurso como punto y aparte) estalla… y acababa con Hulk, aparentemente.

Pero evidentemente, Hulk no había muerto, aunque quedaba gravemente traumatizado por los recientes acontecimientos. Acompañado por Janis, la hija de Rick Jones en el mencionado futuro apocalíptico del Maestro, Hulk se enfrentaba a los inevitables héroes mutantes, por entonces ya legión más que patrulla, que eran la gran baza comercial de Marvel tras la marcha a Image de las superestrellas como Jim Lee y Todd MacFarlane; posteriormente, Hulk sería envuelto en el evento Marvel de entonces, el hoy casi intragable crossover relacionado con Onslaught. 

La inclusión obligada del personaje en la saga afectó negativamente a la calidad del trabajo de David. Asimismo, los avatares personales del escritor (su divorcio) pasaron factura. Hulk dio bandazos durante un par de años bastante poco inspirados de David (a lo que se unían las exageraciones gráficas tan a la moda de aquellos años, cortesía de Liam Sharp, Angel Medina y Mike Deodato), en los que el gigante verde se convertía en peón de Onslaught, sobrevivía a la aparente muerte de numerosos Vengadores y Hombres-X, se enfrentaba a los Thunderbolts, se convertía en dictador de una pequeña isla de los Cayos de Florida… y finalmente, tras una batalla con una contrapartida suya del futuro que le hacía comprender que había perdido completamente el rumbo, Hulk desaparecía de nuevo… para reaparecer en la Tierra Salvaje, y poco después convertirse en esclavo temporal del poderoso Apocalipsis y, sin darse cuenta, dejar paralítico a Rick Jones en el fragor de la batalla. 

Hulk vs. Hulk...

De hecho, hay que señalar que de los héroes "muertos" a manos de Onslaught, Hulk fue el único que siguió vivo en "nuestro" universo, por empeño de David, mientras los demás eran juguetes en manos de las superestrellas de Image (con los inefables resultados que todos conocemos y "amamos"). En este paquete de series también hubo un melenudo Hulk, probablemente el más olvidado de todos los desaguisados perpetrados por Lee, Liefeld, Portaccio y compañía.

El final del camino

En la última etapa de la larga estancia de David, poco a poco la serie retomó el interés, lo que se acrecentaba con la llegada de un sensacional Adam Kubert a los lápices. David iba atando cabos: la larga batalla de Banner con la psique de su padre, alcohólico y abusador, la raíz de su ira, el germen de lo que algún día sería el Maestro, era una idea excelentemente llevada que había ido salpicando muchas de las historias precedentes, y que llegaba a su fin. Bruce Banner, ausente de la serie durante mucho tiempo regresaba… justo a tiempo para verse destrozado por el envenenamiento radiactivo que sufría Betty. Incapaz de salvarla, Banner perdía el control y desaparecía una vez más dentro de Hulk… 
Adam Kubert devolvía el esplendor gráfico a la serie.

Un emocionante epílogo, con una envejecido Rick Jones convertido en un trasunto del propio David, cerraba la andadura de un escritor agotado y hastiado por las injerencias editoriales, que buscaba nuevas historias que contar y dejaba suficientes cabos sueltos para quien quisiera seguir escarbando en ellos. Nadie tomó el relevo de un David que seguía escribiendo Supergirl para DC, y que después encadenaría otra larguísima andadura en su peculiar revisión de Factor-X, amén de muchos otros trabajos. 
El último episodio de la larga andadura de David.

La inigualable aportación de Peter David a la historia de Hulk solo ha conocido una edición cronológica en España: el coleccionable lanzado por Forum amparado por el estreno en cines del Hulk de Ang Lee. Todas las ediciones anteriores son un marasmo de cabeceras y volúmenes que arrancaban y desaparecían, que dan cuenta del escaso éxito comercial de las historias de Hulk en nuestro país. No nos engañemos: Hulk nunca ha sido un superventas en España, como Spiderman o Batman. Es de esperar y de desear que, tarde o temprano, Panini recupere estos episodios en una de esas ediciones integrales.

Después de David...

Tras la marcha de David, durante unos meses, Joe Casey y Javier Pulido firmaban unos episodios competentes pero algo anodinos, y después, un John Byrne sin ideas claras, acompañado de un entonado Ron Garney, inauguraba una nueva serie que perdía gas en pocos meses. La larga andadura posterior de Bruce Jones, apasionante intriga al mejor estilo El fugitivo con un Banner rapado y huyendo acusado de asesinato y un Hulk que apenas aparecía en la serie, se cerraba en falso con la marcha del escritor a DC (y un breve regreso de seis meses de David, que no aportaba nada nuevo), y después, solo la excelente saga Planeta Hulk y su secuela, World War Hulk, escritas por Greg Pak, han rayado a buena altura en la serie.


Ttras años de chapuzas a manos de Jeph Loeb y otros, el bueno de Hulk trata en los últimos años de recuperar el rumbo sin conseguirlo, ni con Jason Aaron, ni con Mark Waid. A día de hoy, ningún guionista ha logrado hacer que olvidemos a Peter David. ¿Lo logrará alguien algún día?

sábado, 26 de octubre de 2013

Lecturas recientes: ULTIMATE HULK Vs. LOBEZNO & IRON MAN

Aprovechando la reedición de las dos miniseries Ultimate protagonizadas por Hulk, y dado el escaso interés de la nueva versión de Mark Waid (no digamos lo anterior…), el "mono" de Hulk me lleva a leerme estas dos historias que ene el momento de su aparición, por una u otra razón, dejé pasar, y que ahora Panini recupera en su económico formato coleccionable.

Tenemos dos guionistas de postín: por un lado, Damon Lindelof, uno de los creadores de Perdidos, hila una trama inteligente, aunque lastrada por el parón que sufrió en EE.UU. por los retrasos del escritor en terminarla. Es entretenida, y los diálogos son briosos, pero la historia va un poco de más a menos y, en resumen, no llega a ser gran cosa. Tampoco ayudan el perezoso narrar habitual en su dibujante, Leinil Yu (en sus últimas obras tampoco ha mejorado mucho en este aspecto) y el poco afortunado color de Dave McCaig.

Por otro, un Warren Ellis a medio gas, como todos los británicos un punto por encima de los yanquis en lo que a inteligencia y diálogos se refiere (eh, recordad que James Robinson también es británico), que se trae a uno de sus personajes fetiche, Pete Wisdom. Convertido en el Líder versión Ultimate, Wisdom trata de cargarse a los dos héroes, el (esta vez) gris y el acorazado, en una peripecia bastante alargada que Stan Lee y Jack Kirby habrían despachado en diez o doce páginas. Cary Nord ilustra con su habitual lápiz muy bien coloreado digitalmente por Dave Stewart, pero se nota claramente que las páginas están infladas porque la anécdota no da para cuatro episodios.

En resumen: entretenido, pero poca cosa. Dos guionistas que obviamente están al menos un punto por encima de la media (Ellis, varios puntos, cuando se aplica en serio), pero que en estas historias se muestran a medio gas. O a un cuarto de gas, en el caso de Ellis.

martes, 5 de febrero de 2013

Lecturas recientes: INCREíBLE HULK de Jason Aaron


A porrazos con monstruos gigantes...

Recién terminada la breve etapa de Jason Aaron al mando de la serie de Hulk para dejar paso a la enésima "renovación" de Marvel, es hora de dedicarle unas líneas. Cuando Aaron, uno de los pesos pesados de Marvel en estos últimos tiempos, se hace con el control del personaje, Hulk acaba de salir de uno de los peores baches de toda su historia como personaje...  

Jeph Loeb (con la compañía de otros) se ha encargado de echar por tierra los estupendos dividendos de los Planeta Hulk y World War Hulk de Greg Pak, en varios años de historias aburridas y sin ninguna chispa, en las que el número de personajes gamma ha alcanzado cotas nunca vistas hasta ahora: dos Hulks, tres Hulkas, hijos e hijas, y multitud de medianías gamma, en tramas aburridas, apresuradas, abigarradas y en muchos momentos ridículas. La cosa empezó floja, fue a peor, y terminó espantosamente mal. Pasemos revista a la imagen siguiente...

Hulk Rojo (Thaddeus Ross), Hulka Roja (Betty Ross), Lyra la Hulka del futuro (hija de Hulk y Thundra), Skaar, el hijo grandullón de Hulk (y falta el otro hijo, el tirillas de Hiro-Kala), la Hulka de toda la vida (Jen Walters), el Hulk verde de siempre (Bruce Banner)... y hay muchos más. ¿ A que es un verdadero lío? Gracias, Jeph...

Así, Aaron se encuentra ante la ingrata tarea de dar carpetazo a este embrollo penoso y darle un giro al personaje para cerrar este volumen de la serie en EE.UU. Al estilo de Mark Millar en Lobezno, pero con menos gracia, Aaron arma una intriga en la cual se resuelve de una vez la relación entre Hulk y ese nuevo Banner "listo y con mala leche" de los últimos tiempos, con la participación estelar del Doctor Muerte y una larga lista de personajes invitados. La serie arrancó desde un nuevo número uno, y cerró en EE.UU. tras apenas un año de vida (menos tiempo aún en España, donde los quince capítulos se han publicado en nueve meses).

A porrazos con su ex-esposa, ahora grande y roja...

Sabiendo que la cosa no podía ir a peor después de tanto desaguisado, Aaron se desmelenó. El resultado: loco, bizarro, entretenido, y también lastrado por una clara sensación de temporalidad, un "estamos esperando a la próxima serie". En este caso, la inminente Indestructible Hulk al mando de Mark Waid. Aaron metía a Banner y Hulk en multitud de fregados, se inventaba sobre la marcha a una hija natural del Doctor Muerte, y establecía finalmente una relación estable entre monstruo y científico, separándoles primero, y reintegrándoles después.

Pese a las continuas sorpresas y cambios de escenario, encontramos escasos momentos inspirados a lo largo de la alocada trama, demasiado enrevesada. Es una pena que Marvel no haya apostado más por la serie en este año y medio, en el cual el baile de dibujantes es casi continuo. Marc Silvestri, Whilce Portaccio, Pasqual Ferry, Jefte Palo, Steve Dillon, Tom Raney, Dalibor Talajic, Carlos Pacheco… artistas con estilos muy distintos, en momentos muy distintos de sus carreras y aportando resultados muy desiguales en lo gráfico, pero todos ellos muy cerca del aprobado justito, y algunos (Portaccio, sin ir más lejos), muy por debajo.

En resumen: muy decepcionante. El pobre Hulk no se merece los últimos años de sus aventuras.
Y finalmente, a porrazos con el Doctor Muerte.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Lecturas recientes: INCREDIBLE HULK. REGRESSION

Es divertido repasar estos viejos cómics de Hulk de los años 80. Este segundo tomo incluye los números 292 a 300 USA, en los cuales Bruce Banner, que en aquellos momentos retenía su mente y tenía al monstruo bajo control al transformarse en Hulk, veía con horror como la bestia en su interior se iba apoderando de él… y más, cuando un viejo enemigo del Doctor Extraño, el tétrico Pesadilla, se encargaba de acelerar el proceso. Finalmente, Hulk, más salvaje e irraicional que nunca, se enfrentaba a los héroes Marvel que pocos episodios atrás le homenajeaban por su "rehabilitación", y  terminaba exiliado en la Encrucijada, un cruce entre dimensiones donde su inmensa fuerza no podía causar daños.

Lo más curioso es encontrarnos con la ausencia de varias páginas del número  296, concretamente las tres primeras y las siete últimas. El motivo: que en ellas aparecía cierto personaje cuyos derechos ya no pertenecen a Marvel, sino a Hasbro, pero al que todos los fans de Marvel recuerdan: ROM, el caballero del espacio.



Originalmente un juguete que no alcanzó el éxito esperado, la serie de cómics homónima, creada por Bill Mantlo y Sal Buscema, nació como una manera de promocionar el muñeco. Sin embargo, los cómics tuvieron mucho más exito que el juguete, y la serie alcanzó los 75 números, más cuatro especiales anuales, entre 1979 y 1986. La historia narraba la interminable batalla de Rom contra los maléficos Espectros Espaciales, unos feísimos alienígenas multiformes. Rom había sacrificado su humanidad, como Norrin Rad, para convertirse en el paladín de su mundo, Galador, contra los malvados Espectros.

Sería genial que Marvel, al igual que va recuperando sus cómics de los años 80, se animase a reeditar la serie de ROM, que también aparecía (en su forma humana, que recuperaba al final de sus aventuras) en la boda de Rick Jones y Marlo en Incredible Hulk número 418, y cuyas aventuras y ambiente reconocerán los fans de la saga espacial Aniquilación, de Dan Abnett y Andy Lanning como una de las múltiples influencias cósmicas que agrupa la saga.

Sería genial, por recuperar un conjunto de divertidas historias, y por rendir un homenaje a uno de los escritores más importantes de la historia de la casa: Bill Mantlo, cuya vida cambió radicalmente a resultas de ser atropellado por un conductor que después se dio a la fuga, un hecho que le dejó graves secuelas en forma de daño cerebral irreversible. Desde entonces, múltiples iniciativas benéficas han recaudado fondos para ayudar a su hermano, responsable de su cuidado.

miércoles, 6 de junio de 2012

Lecturas recientes: FEAR ITSELF (MIEDO ENCARNADO)

El desenlace del penúltimo crossover de Marvel arroja un resultado muy desigual. Por un lado, está el estupendo trabajo de Stuart Immonen y el resto del equipo gráfico; por otro, nos encontramos con un atropellado guión de Matt Fraction, que va claramente de más a menos segun avanza la trama. Para entendernos, algo parecido a lo que ocurría en Asedio. pero peor: un argumento más largo, mas delavazado. Está claro que el buen nivel mostrado en Civil War no se ha extendido a otros crossovers posteriores, y Fear Itself no es una excepción. Aviso: hay spoilers...

Dos personajes principales caen en batalla… pero tanto Thor como Bucky han estado ausentes por poco tiempo. Ya empieza a cansar el recurso a la muerte de un personaje para luego resucitarle poco tiempo después. Es larga la lista de héroes Marvel que han pasado últimamente por el proceso "muerte-resurrección en pocos meses". La carencia de ideas originales es alarmante.

Igual que empieza a cansar la estructura de una serie central acompañada de dos toneladas de cómics "relacionados". Es imposible que todos ellos mantengan un buen nivel (y ahí están los poco inspirados capítulos de Journey into Mystery, por ejemplo, para demostrarlo). Tampoco sorprende el protagonismo de Thor y los asgardianos y del Capitán América, dado que ambos disfrutaron de sendas películas en 2011. Es gracioso ver también como Marvel acerca a los personajes a sus versiones fílmicas: tanto Iron Man como el Capitán América aparecen frecuentemente sin máscara.

El mejor momento, sin duda, el enfrentamiento de Thor contra los transformados Hulk y la Cosa en el capítulo 5 de la saga. Lo peor: la escasa garra de una trama muy sosa (defecto que también encontramos, por ejemplo, en el reciente Flashpoint: el peor de los crossover DC de los últimos años…), y la clara impresión de que todos los momentos dramáticos son solamente temporales. Por cierto, de todo lo que "gravita" alrededor de la serie regular, sin duda, lo mejor, los episodios de Invencible Iron Man… lo cual no es ninguna sorpresa.

En resumen, Fear Itself es un tebeo de superhéroes entretenidillo sin más, con mucha acción pero también muchos topicazos facilones, que gana muchos enteros gracias al trabajo de su dibujante, sin duda uno de los principales exponentes del género, a día de hoy. Esperemos que el próximo guión que le toque ilustrar a Immonen esté a la altura de su talento...

domingo, 20 de mayo de 2012

Lecturas recientes. THE INCREDIBLE HULK: PARDONED

 
Marvel está reeditando en un cómodo formato de gruesos tomos en tapa blanda un buen puñado de sus cómics, buenos y malos, de los años 80 y 90. Entre ellos, de la mano de Bill Mantlo y el incansable Sal Buscema, en el recién publicado The Incredible Hulk: Pardoned encontramos unos episodios que marcaban un antes y un después en la vida del célebre monstruo verde. Tras uno de los habituales avatares del gigantón verde (en concreto, un viaje espacial), por primera vez sucedía que el doctor Banner no "desaparecía" al transformarse en Hulk, sino que su intelecto guiaba al gigante verde.

Así transcurrieron unos cuantos episodios, que vistos hoy se nos antojan algo chalados (la estrafalaria Bereet y sus cachivaches, el Mapache Cohete, el superhomenaje con lagrimita de Hulk incluida…) pero la mar de divertidos. Hulk recibía un perdón presidencial por sus pasadas andanzas, una oferta de regresar a los Vengadores… El atrevimiento de Mantlo, uno de los principales guionistas de Hulk en toda su historia, queda lejos de las virguerías que desplegaría más adelante Peter David, pero su argumento era la primera evolución verdaderamente significativa del personaje en mucho, mucho tiempo. Además, a cualquier fan veterano tanto las historias como el familiar e inconfundible estilo del menor de los hermanos Buscema le hacen sentirse como en casa.

Pero como es natural, esta situación idílica (con la cual, sin embargo, Betty Ross no lidiaba muy bien) no duraría mucho: pronto, regresaría la parte más salvaje de Hulk para "extinguir" a Banner y convertirse en una bestia más irracional, amenazadora y peligrosa que nunca. Esos episodios serán recopilados en pocas semanas en otro libro, titulado (de manera harto original) Regression, que abarcará hasta el número 300 americano de la serie, todo ello publicado por Forum en su momento.

Y es de suponer que después, debería llegar un tercer libro que recopilase aquellos episodios en los cuales Hulk vagaba por otros mundos y dimensiones, tras ser exiliado a la Encrucijada en el número 300 americano de la serie… antes del fugaz paso de Byrne primero y Milgrom después, y de la llegada de Peter David.

Es un gustazo volver a leer estas historias añejas, como sucede con la recopilación de Panini de los divertidísimos Vengadores de Roger Stern, también en directo desde los 80… Esperemos que Marvel y Panini, Panini y Marvel, se animen a ir recopilando etapas de otros personajes también.

Por ejemplo, ya que hablamos de Sal Buscema... ¿qué tal ROM?

jueves, 3 de mayo de 2012

VENGADORES para profanos presenta… HULK

El físico nuclear Bruce Banner sufrió una exposición accidental a una altísima dosis de radiación durante la prueba de la bomba gamma de su invención. Debido a ello, cuando se enfurece, se desata una increíble transformación y el debilucho Banner se convierte en Hulk, el mortal más poderoso de la Tierra. Un gigante verde de una descomunal fuerza, la cual además se incrementa en relación directa a su furia.

En sus orígenes sólo se transformaba en Hulk por la noche, pero pronto pasó a modo "será mejor que no me hagas enfadar". En forma de monstruo verde, su inteligencia variaba entre un estado casi infantil a un carácter hosco y pendenciero. Con el tiempo, a lo largo de más de 600 capítulos, distintos autores (sobre todo, Peter David, que escribió la serie del personaje durante una década) han ido desarrollando a Hulk como una personalidad completamente opuesta a la de Banner, una descontrolada manifestación del subconsciente de niño maltratado por su padre, y muchas otras variantes más o menos afortunadas.

Hulk, en tiempos conocido en España como La Masa, es uno de los personajes más populares de Marvel entre los profanos, protagonista de dos películas en solitario, muy diferentes, que no alcanzaron el éxito esperado por Marvel, y una célebre serie de TV. Su arrolladora (literalmente) presencia en Los Vengadores, encarnado por Mark Ruffalo, parece haberle garantizado una nueva entrega fílmica de gran presupuesto, que podría estrenarse en 2015.

En el Universo Marvel tradicional, Hulk fue miembro fundador de Los Vengadores, aunque no duró mucho en el equipo, y desde entonces sólo esporádicamente ha vuelto a formar parte del mismo. Actualmente, el personaje atraviesa por una de sus peores etapas; desde las estupendas historias Planeta Hulk y World War Hulk, los cómics del gigante verde han ido de mal en peor. Esperemos que su afortunada presencia en Los Vengadores ayude a que esto cambie...

En la versión Ultimate (y en la más reciente de sus películas Marvel, y también en Los Vengadores), Banner se ve convertido en Hulk debido a sus experimentos fallidos tratando de duplicar el suero del supersoldado que dio origen al Capitán América.


lunes, 19 de julio de 2010

RODEADO DE HULKS presenta... ¡TXULK!

En un mundo alternativo en el que las fuerzas del bien (ejem, ejem) no consiguieron evitar la construcción de la Central Nuclear de Lemoniz, el joven ingeniero Hodei Bannergoitia, empleado temporal de mantenimiento, sufre una exposición accidental a una enorme cantidad de radiación gamma. Además de quedarse sin empleo, ahora, cada vez que Hodei se enfada, sufre una increíble transformación... ¡y se convierte en TXULK, el mortal más poderoso que jamás pisó Euskadi!



Como diría Stan Lee, 'nuff said pues!

viernes, 14 de mayo de 2010

lunes, 22 de marzo de 2010

RODEADO DE PAPEL, especial servicio público



Ya va siendo hora de que alguien haga algo...

De esta forma, Rodeado de Papel propone que se llame "ULK" al HULK de Jeph Loeb. No sirve de nada, pero por lo menos nos reiremos un poco... Como si no fuesen bastante risibles las tropelías que lleva un año y medio perpetrando Loeb.