"You're going to need a bigger boat."

"You're going to need a bigger boat."
Mostrando entradas con la etiqueta Mark Ruffalo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mark Ruffalo. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de octubre de 2017

Películas recién vistas: THOR: RAGNAROK


Esta es una película que confirma algunas cosas que ya sabíamos. Esta será una crítica sin spoilers, aviso.

Por un lado, se confirma la consolidación del universo cinematográfico Marvel, que no deja de crecer e incorporar nuevos personajes, ambientes y nombres de relumbrón a sus películas. En este caso la maravillosa Cate Blanchett, bordando al detalle su papel de villana de la función.


Por otro, remachado queda que James Gunn es sin ninguna duda el creador con más personalidad del universo cinematográfico Marvel. Si la sorpresa de Guardianes de la Galaxia Vol. 1 era grande, la confirmación de que su acierto no fue casual la tenemos en el vol. 2. Es una capacidad de mezclar lo cómico y lo dramático, la carcajada y la emoción verdadera, y hacerlo en el momento justo; de convertir lo que podría ser una chufa en una magnífica película.

El talentazo de Gunn queda patente en el gran número de momentos en los que Thor: Ragnarok fracasa en ese empeño. Hay momentos con gracia, muchos; pero también hay momentos en que los chistes no solo no tienen gracia, sino que son redundantes (no hace falta que todos los personajes sean graciosillos) o lo que es peor, están fuera de tono con los personajes y con el momento en el que suceden.

Thor: Ragnarok es un entretenido espectáculo de 130 minutos que mezcla dos historias: por un lado, la mítica-fantástica, que involucra a los asgardianos y a la irrupción de Hela; y por otro, la aventurera-espacial, que traslada la acción al Sakaar de Planeta Hulk. Tras un primer tramo excelente y loco, el film resiste su metraje sin resultar aburrido, pero se resiente de una carga humorística excesiva que choca frontalmente con algunos de los momentos clave del enredo. Está claro que Taika Waititi y sus guionistas, Craig Kyle, Chris Yost y Eric Pearson, han recibido un encargo y lo han cumplido: mezclar las dos tramas de una manera fluida, introducir un humor descacharrante al estilo James Gunn, y contentar así la reivindicación de que Hulk retorne a las películas Marvel (y vender más muñequitos, claro).


Si la parte asgardiana está realmente bien resuelta (con un humor que funciona, y con impagables sorpresas que no desvelaré), pese a que algunos giros son simples excusas para "citar" momentos de los cómics (todo lo que rodea a Skurge, por ejemplo), la parte que transcurre en Sakaar, exceptuando la colosal pelea entre Hulk y Thor, renquea porque confunde las gracietas con la gracia, resulta previsible (incluso sin haber visto el trailer) y parece literalmente "metida con calzador" en el asunto. Los recursos de guión para mezclar ambas tramas son perezosos y faltos de garra, como lo son algunos de los desarrollos de las mismas. La estética de la película está llena de color, incluso  chillona en muchos momentos, y funciona gracias a la estupenda labor del reputado Javier Agirresarobe. Pero la estética no es el problema, como tampoco lo es el que el Hulk digital esté mucho, mucho mejor resuelto en unas escenas que en otras (¿añadidos de última hora? Probable). El problema es el entramado del guión, muy muy mejorable, y su irregular tono.

Mientras Chris Hemsworth, Tom Hiddleston, Mark Ruffalo o Anthony Hopkins siguen demostrando lo idóneo de su elección para sus respectivos roles, un siempre bienvenido Idris Elba regresa con algo más de presencia en la trama que en las dos anteriores películas. Karl Urban en el papel de Skurge el Verdugo (pese a su carita de cordero degollado) y Tessa Thompson como la Valquiria sin nombre de pila (y algo falta de una personalidad y de unos atuendos más conseguidos) no desentonan demasiado, aunque sus personajes podrían tener mucho más desarrollo. Por su parte, el Gran Maestro encarnado por Jeff Goldblum no acaba de convencer (de hecho ni siquiera empieza).


La película marca un cambio de estatus para el Thor fílmico. Será interesante ver hacia dónde discurren los caminos de Thor en sus siguientes apariciones… Para empezar hay un detalle, que no revelaré, que choca frontalmente con el trailer, ya visto por ahí, de Avengers: Infinity War.

En resumen: como dijo alguien que sabe mucho más que yo de esto... entretenida, pero mejorable.

lunes, 28 de marzo de 2016

Películas recién vistas: SPOTLIGHT


Tom McCarthy
es un actor, productor y director norteamericano que arrancó su carrera con dos excelentes películas, The Station Agent y The Visitor, andadura que continuó con Win Win, y luego con Con la magia en los zapatos, que pasó mucho más desapercibida (quizá la presencia de Adam Sandler tuvo algo que ver…). Ahora, gracias a Spotlight, McCarthy vuelve a la actualidad por la puerta grande, no solo porque el film ha ganado el Oscar, sino porque es excelente.

Spotlight es una buena muestra de lo que es el "buen" cine americano. Rodada con sobriedad y ausencia total de imposturas y bobadas, bien ambientada, con buen ritmo, Spotlight absorbe al espectador en la trama de la investigación de un grupo de reporteros acerca de los abusos sexuales a niños por parte de un gran número de curas católicos en la ciudad de Boston. Una historia real de periodismo de investigación del bueno, del que ya casi no se practica.

Con un reparto bien equilibrado y lleno de rostros bien conocidos, desde Liev Schreiber hasta Michael Keaton, pasando por el siempre agradecido Mark Ruffalo, Stanley Tucci, John Slattery y muchos otros, McCarthy no renuncia a la narrativa visual en un film que facilmente podría convertirse en un farragoso bla-bla-bla teatral. Spotlight ilustra de forma clara lo que es un entramado de intereses y poder, ejemplificado en la insidiosa manera en que la iglesia católica ejerce su amplia iinfluencia en la ciudad, y lo que hace y puede hacer con las vidas de la gente.

En resumen: buena, muy buena.

domingo, 29 de abril de 2012

Películas recién vistas: LOS VENGADORES

Hace unos cuantos años, Marvel abandonaba definitivamente la bancarrota de los 90 con los estrenos de Blade primero y Spider-man de Sam Raimi después. Hace menos años, Iron Man era el primer film producido enteramente por Marvel, cuyos cuantiosos beneficios inauguraban una sucesión de películas que convergen ahora, en 2012, en la más ambiciosa de las propuestas cinematográficas de Marvel hasta la fecha. Y también, la mejor: Los Vengadores.

Esta reseña va a ser completamente spoiler-free. Aviso, para que nadie tenga miedo de leerla antes de ver la película… a diferencia de otras muchas que estos días atrás se han complacido en revelar numerosos detalles de la trama y unas cuantas (por suerte, no todas, no te preocupes) de las sorpresas que esconde Los Vengadores.

La reunión de los héroes ya presentados en anteriores entregas fílmicas Marvel llega de la mano del veterano guionista y director Joss Whedon. Conocedor del material original con el que trabaja, consciente de cuál es su público objetivo mayoritario, Whedon traslada a la pantalla de manera soberbia las claves del estilo Marvel de toda la vida. Todas las reglas no escritas, pero bien conocidas, del mundo Marvel se dan cita en un argumento en el que los héroes, como en el tebeo original, se unen para hacer frente a una amenaza a la que ninguno de ellos puede enfrentarse solo…

Whedon aliña el aire Marvel más clásico con una buena dosis de estilo Ultimate, y el resultado es la mejor película de superhéroes que se ha visto hasta el momento, porque es la más fiel al espíritu del género. Con sus pros y sus contras, naturalmente. Que nadie busque grandes profundidades psicológicas: no las encontrará. Ni debería buscarlas... Y naturalmente, en un film coral, el espectador encontrará alguna que otra arritmia (que también puede deberse al recorte que el director realizó del metraje original de tres horas), y tampoco demasiado grave. Nada más podemos apuntar en el "debe" de Whedon.


Y en su haber, Whedon, a diferencia de lo que sucede en otros blockbusters supuestamente "divertidos", consigue arrancar un buen puñado de carcajadas (risas, no; carcajadas) con un humor inteligente y con un punto chalado, principalmente girando en torno al personaje de Iron Man, pero del que todos los héroes se contagian en un momento u otro. Un logrado tono humorístico que huye de lo facilón y apuesta por la inteligencia (esos chistes que se "cierran" tres escenas después…) y el contraste de caracteres entre los personajes. Diálogos rápidos y bien llevados que no son simples "descansos" para comer palomitas y comentar las escenas previas, sino que tienen tanta importancia como la acción, lo cual es muy de agradecer.


Robert Downey Jr. es sin duda el rey de la función, bien secundado por el resto del reparto principal, pero realmente aupado por un guión que le permite sacar lo mejor de sí mismo. También acapara protagonismo el estupendo Banner/Hulk encarnado por Mark Ruffalo, tanto en su aspecto humano como en su "yo verdoso": en ambos casos, sin duda, el mejor Hulk de las tres encarnaciones fílmicas del personaje. Es curioso constatar como en los cómics Marvel, ambos personajes, Iron Man y Hulk, atraviesan momentos bien distintos. Invincible Iron Man es probablemente el mejor tebeo Marvel de estos tiempos, y Hulk, uno de los peores.

En cuanto al resto de personajes, destaca un divertido agente Coulson, al que se le saca mucho más partido que en otras ocasiones. En cuanto al resto del reparto, si el personaje de Maria Hill es casi anecdótico y Ojo de Halcón queda algo desdibujado, la Viuda Negra encarnada por Scarlett Johansson funciona sorprendentemente bien. Pocas sorpresas deparan Thor y el Capitán América. La entrada en escena del asgardiano es un tanto apresurada, y le falta un poco más de desarrollo al personaje; y al abanderado le sobra un poco de solemnidad y necesita algo más de "chulería años 50" (y ese casco no acaba de funcionar…). Tampoco nos deparan grandes sorpresas el Nick Furia de Samuel L. Jackson o el divertido, greñudo y desatado Loki de Tom Hiddleston, pero ambos cumplen bien en sus respectivos roles.


La película mantiene su interés a lo largo de sus 140 minutos de metraje, aunque naturalmente, es en las escenas de acción cuando da lo mejor de sí misma. Tanto las sucesivas peleas (nada de roces, empujones o escaramuzas… peleas) entre los propios Vengadores primero, y después contra Loki y/o contra sus fuerzas invasoras son realmente estupendas. Un presupuesto amplio permite que todas las empresas líderes en efectos (ILM, Weta, Digital Domain y muchas más) estén implicadas, y el resultado es realmente soberbio, impactante, apabullante, creíble en todo momento, en todos los sentidos.

En resumen:  sin temor a equivocarme, puedo decir que la película dejará bien satisfechas las expectativas de cualquier fan de Marvel de toda la vida, y proporcionará un sano y divertido entretenimiento a profanos. Y eso ya es decir mucho... ¿A qué estás esperando para ir a verla…?

lunes, 4 de julio de 2011

Películas recién vistas: BLINDNESS


La tercera película de Fernando Meirelles, estrenada en 2009, quedó un escalón por debajo de sus dos anteriores obras, la agotadora y palpitante Ciudad de Dios y la certera El Jardinero Fiel. Adaptando la novela de José Saramago (que aún no he leído, habrá que remediar eso…), Meirelles contaba su historia con un impecable poderío visual, creando un film bastante a contracorriente: mucho silencio, puesta en escena "diferente"… Y así, Blindness es una película desasosegante a ratos, dura y brutal en otros, interesante y magnética, pero que deja al espectador un poco huérfano de respuestas, y con una sensación de que este film, sin ser especialmente malo, podría ser mucho mejor de lo que es.

La historia es bien conocida: una gran ciudad de un país civilizado (aunque el film pone buen cuidado en no escoger ninguna urbe en concreto, y mezcla en el grupo de protagonistas a etnias y gentes de todo tipo) se ve sacudida por una espantosa epidemia que deja a sus habitantes ciegos. De repente, sin aviso, el mundo se vuelve blanco, en vez de negro… pero el resultado es el mismo. A partir de ahí, comienzan dos pesadillas: la de quienes pierden la vista, quedando completamente desvalidos; y a la vez la de una mujer (Julianne Moore, muy bien, como casi siempre), la esposa de un oftalmólogo víctima de la plaga (Mark Ruffalo, algo soso, como casi siempre), que conserva la vista para ver cómo todo se desmorona a su alrededor.

La película, desde luego, transmite una impresión de la naturaleza humana bastante poco favorable. La civilización es frágil, el hombre es un lobo para el hombre, las autoridades simplemente quitan de enmedio a los enfermos sin más, sin preocuparse de atender sus mínimas necesidades… eso queda bien claro. Quizá el problema está en que no conocemos a los personajes antes de la terrible epidemia. No sabemos quiénes son, cómo son: ni siquiera tienen nombre. Y tampoco apuesta el film por contarnos cosas de ellos, segun va avanzando el film, al estilo de Perdidos. Y eso nos resta posibilidades de identificarnos con ellos, o de entender sus acciones.

No me parece, como también he leido, que el problema sea que no queda explicado el origen de la epidemia o la razón por la cual el personaje de Julianne Moore es inmune a la plaga. Eso es lo menos importante, como los zombis en Los Muertos Vivientes. Me parece más importante que, a ratos, sobre todo en su segunda mitad, Blindness parece hecha "a saltos", con algunas historias paralelas que surgen y avanzan a trompicones. Quizá se resiente de cambios en el montaje final realizados por su director tras presentar el film en el festival de Cannes, para aligerar, leo por ahí, la crudeza de algunas secuencias.

Pese a ello, su estilizada puesta en escena, tan lograda como la de los dos anteriores filmes de Meirelles, con un buscado y logrado predominio (como es fácil de imaginar) del blanco, es indudablemente magnética para el espectador, y desde luego no se vuelve plomiza ni peca de pretenciosa, por fortuna. Por cierto, al parecer, al difunto escritor le gustó mucho el film.

Lo dicho: podría ser mucho mejor.