"You're going to need a bigger boat."

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lunes, 25 de diciembre de 2017

Películas recién vistas: STAR WARS. LOS ÚLTIMOS JEDI



Partamos de la base de que nos hemos hecho mayores, y no hay más que ver a Luke Skywalker para demostrarlo. El peso icónico de las películas clásicas para nuestra generación sigue presente, pese a que se han quedado bastante antiguas en muchos aspectos, no tanto en otros. Ahora que el poder de la Fuerza es el poder de Disney, todo ha cambiado. Y en el caso de Los últimos Jedi, desde luego, ha cambiado para bien.

Veamos. En esta película, como en El despertar de la Fuerza, hay cosas que siguen siendo un poco sosas, en particular el (ejem) líder supremo "carapasa" Snoke y el elemento maléfico en general, pese a que Kylo Ren mola bastante más ahora. Hay personajes que siguen siendo desaprovechados, como la capitana Phasma. Hay momentos "porque sí", muchos (en particular uno protagonizado por Leia)… Hay concesiones a la mercadotecnia (nuevas naves y personajes, nuevos bichos adorables), hay inevitables referencias a momentos de las películas clásicas… La falta de aristas, la apelación a la nostalgia y la mercadotecnia, esos implacables jinetes del Apocalipsis del siglo XXI (el cuarto caballo se lo disputan los correctores ortográficos y los vídeos virales), están ahí. Es un signo de los tiempos, y hay que aceptarlo.

Pero, si en El despertar de la Fuerza se optaba por una descarada repetición del esquema de Una nueva esperanza, que restaba fuerza a los arrolladores nuevos personajes de la saga (Rey, Finn, Poe Dameron), en Los últimos Jedi todo lo clásico queda mucho mejor encajado, y las referencias, que las hay, no se interponen en el camino de la historia y permiten que sean los nuevos héroes galácticos quienes lleven la voz cantante. La atención cambia de manera continua de espacio mientras sigue los distintos argumentos del film (cosa que sí comparte con El imperio contraataca), y durante dos horas y media la acción desenfrenada no se detiene. Además, el hincapié en el misticismo y la magia de la Fuerza, algo que solo se esbozaba en la anterior entrega, es acertadísima y no impide que el humor y la acción sean los reyes de la función gracias a un estupendo montaje.

Los últimos Jedi es un carrusel de emociones brillante, con efectos especiales a la altura, con nuevos escenarios y alucinantes localizaciones (como el planeta casino o la alucinante salina donde se desarrolla la batalla final) con intérpretes que bordan sus papeles, tanto los principales como los secundarios que te mantiene dos horas y media pegadito a la butaca viendo cosas molonas, como Poe Dameron derrapando con un Ala-X, sin ir más lejos. Atención especial a Laura Dern, y por supuesto a Oscar Isaac, Daisy Ridley y John Boyega, todos ellos maravillosos.

En resumen: un espectáculo brillante a disfrutar en pantalla grande. 

martes, 29 de diciembre de 2015

Películas recién vistas: LA GUERRA DE LAS GALAXIAS: EL DESPERTAR DE LA FUERZA (reseña sin spoilers)


La nueva película de la saga galáctica aúna, en mi opinión, aciertos y errores. Es cierto que es entretenida, y que por fortuna evita caer en los abismos de tontería en los que se zambullía La amenaza fantasma (aunque algunas bobadas hay…). Escenas grandiosas se alternan con otras muy anodinas. Y hay numerosas ideas interesantes que el film apunta, pero que no desarrolla, y la sensación que deja es un tanto agridulce, porque va de más a menos.

Por ejemplo, el personaje de Kylo Ren está enormemente desaprovechado. El guión le hace parecer, simplemente, un villanuelo torpe y sin carisma, cuando simplemente jugando con su verdadera identidad un poco más y revelándola en el momento adecuado, la sorpresa y la emoción serían mayores, y Adam Driver tendría más oportunidades de lucirse. Mejor resuelto está todo lo que rodea a la joven chatarrera Rey (Daisy Ridley), verdadero motor de la trama, cuyo origen se entrevé en un estupendo flashback resuelto de manera más que sorprendente. La escena final apunta en la buena dirección. Una dirección algo más mística y menos trillada, que podría haber sido el motor de este film.

A diferencia de su versión de Star Trek, donde solo un anciano Leonard Nimoy representaba el lastre de la concesión a la nostalgia dentro de un conjunto dinámico y vivo, J. J. Abrams apuesta esta vez descaradamente por la cita y por el guiño a los fans, y convierte toda la segunda parte del film en un descarado remake de la película original, citando además innumerables momentos de las anteriores entregas, de forma harto anodina. Todo lo contrario sucede con la sorprendente presentación del Halcón Milenario, en una vigorosa primera parte que es lo mejor del film.

Pero el film se aparta enseguida del estupendo camino que marca su arranque, protagonizado por las peripecias de los personajes jóvenes. Tanto Daisy Ridley como John Boyega y el siempre bienvenido Oscar Isaac son tan simpáticos como efectivos en sus papeles. La aparición de unos vetustos Chewbacca, Han Solo y Leia Organa (en particular, Harrison Ford resulta bastante soso) no provoca demasiada emoción, por no decir ninguna, al igual que la de Maz Kanata, la especie de "maestra" que guarda cierta reliquia "bajo llave" (ejem). Los tres nuevos héroes galácticos están llenos de vida y tienen fuerza y encanto, a diferencia de los anquilosados abuelitos, que son entrañables, pero parecen apolillados al lado de la nueva generación. Quizá si se les hubiera tratado como leyendas... como sucede con el tercer abuelito en discordia... Pero no nos engañemos, cumple su objetivo. Star Wars ha vuelto. Vaya si ha vuelto.

En resumen: no es mala... pero podría ser mucho mejor.

domingo, 10 de febrero de 2013

Lecturas recientes: STAR WARS 38

Los cómics de Star Wars han sido editados con regularidad por Planeta en nuestro país en los últimos años. En uno de los siete tomos de Clásicos, y ahora también en el nuevo coleccionable recién aparecido, podemos encontrar una rara joya dentro del rutinario panorama de las viñetas basadas en la saga galáctica de George Lucas.

En efecto, en Star Wars 38 (de la edición original de Marvel), Archie Goodwin contaba con los dibujos del excepcional Michael Golden. Son 18 páginas en las cuales Luke y Leia se enfrentaban solos a una extraña amenaza en el espacio… Golden, con tintas de Terry Austin, se empleaba a fondo y el resultado era excelente.

Este episodio es una de las escasas muestras no descatalogadas del arte de uno de los dibujantes más influyentes de la historia del cómic americano. Otra perla la puedes encontrar en el tercero de los voluminosos tomos de Panini que reeditan la gloriosa andadura de Chris Claremont en los cómics de la Patrulla-X de los años 80. Un estupendo Annual en el cual, seguro que lo recuerdas, se presentaba por primera vez a la posteriormente célebre Pícara.

domingo, 17 de julio de 2011

Mis películas favoritas: EL IMPERIO CONTRAATACA


En efecto. No La Guerra de las Galaxias, ni El Retorno del Jedi, ni las tres "cosas" añadidas después por Lucas. No, sólo El Imperio Contraataca. ¿Por qué? Pues porque es sin duda la mejor de las tres "originales", gracias a un guión modélico que alterna dos historias con un ritmo endiablado.

Partiendo de un nuevo enfrentamiento con el implacable Imperio Galáctico en el desolado y gélido Hoth, el film sigue, por un lado, el camino de Luke Skywalker, empeñado en encontrar al maestro Jedi Yoda para que complete las enseñanzas del desaparecido (aunque no ausente) Obi Wan Kenobi; y por otro, la fuga del resto de los personajes (Han Solo, Leia y los inefables Chewbacca y C3PO) a bordo del Halcón Milenario, con naves imperiales a porrillo pisándoles los talones.

Obviamente, El Imperio Contraataca no existiría sin su predecesora, esa asombrosa cinta de aventuras espaciales que todos hemos visto decenas de veces y que, pese a ese final absolutamente inverosímil, sigue tan fresca como siempre. Pero la contribución de los guionistas Leigh Brackett y Lawrence Kasdan al argumento de George Lucas convierte a este segundo capítulo de la saga estelar en un carrusel de emociones sin descanso. Al impecable ritmo in crescendo de la primera parte, Lucas, sus guionistas y su director, Irvin Kershner, imprimen a esta continuación un endiablado montaje alternado que no deja respiro, hasta que ambas historias confluyen de nuevo en Bespin, donde vuelven a enfrentarse Luke y Darth Vader… pero esta vez, no a los mandos de sendas naves, sino cara a cara. Por no hablar de la estupenda evolución de la relación entre el sinvergüenza de Han Solo y la orgullosa Leia, que proporciona momentos muy divertidos.

Además, El Imperio Contraataca permitía ver por primera vez los enormes superdestructores imperiales, y al mismísimo emperador Palpatine, ante quien incluso Darth Vader se arrodillaba. Y por cierto, la Marcha Imperial, la música que se asocia automáticamente con Darth Vader, aparecía por primera vez en este film, no en la primera parte.

 Pulsa aquí para oir mi música... khhh

Fue una gran maniobra comercial el final abierto, que dejaba al espectador en vilo: Luke herido, Solo capturado y ultracongelado, Vader triunfante... amén de la asombrosa revelación de que el villano supremo de la saga era en realidad el padre de Luke. La historia tendría su conclusión en la primera parte de la irregular El Retorno del Jedi, que sin embargo aún servía para entretener y divertir, incluso con los insufribles Ewoks… cosa que no puede decirse de las nuevas tres entregas perpetradas por Lucas hace pocos años.

Una película excelente donde las haya.