"You're going to need a bigger boat."

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lunes, 24 de mayo de 2010

Películas recién vistas: UN HOMBRE SOLTERO


Tuvo amplia repercusión esta primera película del diseñador de moda Tom Ford, basada en la obra homónima de Christopher Isherwood. Ambos elaboran un logrado guión en el que nos cuentan un día en la vida de George Falconer (el estupendo Colin Firth, impecable como siempre), que llora en silencio pero desconsoladamente la reciente pérdida de Jim (el soso de Matthew Goode), su verdadero amor, fallecido en accidente de tráfico. En la soleada California de los años del terror nuclear y la guerra fría, George conocerá un poco mejor a uno de sus alumnos, el turbador Kenny (Nicholas Hoult), tendrá una interesante conversación casual con Carlos (Jon Kortajarena, modelo metido a actor que no desentona para nada) y cenará con su amiga del alma y antigua amante, la decadente Charley (Julianne Moore, siempre bienvenida)... y se preguntará si merece la pena seguir viviendo.

La película se ve con agrado, gracias al detallismo y la certera y desprejuicida mirada de un inspirado Ford hacia el mundillo en el que se mueve George: el ambiente homosexual es retratado de forma modélica, sin escatimar un ápice de poder turbador ni caer en el estereotipo pasado de vueltas (y ahí están todas las escenas en las que intervienen los guapísimos Hoult y Kortajarena para demostrarlo).

Aunque quizá se echa de menos un poco más de explicación sobre George, su conflictiva relación con la familia de Jim es explicitada con sencillez y elegancia, y el empaque de Colin Firth hace de George un personaje creíble: triste y otoñal, pero siempre lejos del estereotipo. La película transmite su idea de manera clara. Tampoco es que el film sea nada del otro mundo, en términos de originalidad (un corazón destrozado es un corazón destrozado, sea heterosexual o no), pero deja una huella agradable y transmite autenticidad, y además establece una curiosa relación entre el miedo a las minorías y el terror atómico que recorría los EE.UU. de la época, y más aún en plena crisis de los misiles cubanos, momento en que sucede la historia. El film mantiene un tono sereno y elegante, sin convertirse en un dramón acartonado en ningún momento.

Una película sencilla, cuidada y sensible. Si esta es la primera película de Tom Ford, habrá que seguirle el rastro, porque desde luego el hombre sabe lo que se hace.

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