lunes 16 de noviembre de 2009

RODEADO DE CELULOIDE presenta... CONAN, EL BÁRBARO


La célebre película dirigida por John Milius con guión de Oliver Stone a principios de los 80 sigue siendo una de las cintas de referencia en el mundo de las "películas de cómics y similares". Técnicamente, este film no adapta ningún cómic, dado que como es bien sabido el origen de Conan está en los relatos escritos en los años 30 por Robert E.Howard, reeditados y continuados por otros autores desde entonces. La popularidad del cimmerio aumentó, eso sí, con la versión comiquera de la mano de Marvel, cuyo éxito propició, a la larga, la idea de hacer un film sobre el bárbaro.

Contando en su reparto con figuras populares de la época como la atractiva Sandhal Bergman (bailarina soberbia además de actriz, vista en All That Jazz), James Earl Jones o William Smith (el conocidísimo Falconetti de Hombre Rico, Hombre Pobre) y estrellas internacionales como Max Von Sidow (en un corto papel), la película se abre con el padre de Conan, de profesión herrero, que enseña a su retoño bárbaro (Jorge Sanz) una imponente espada recién forjada, y le recita el famoso discurso de la disciplina del acero, regla por la que se regirá la vida de todo cimmerio que se precie: confiar sólo en su espada.

Acto seguido, la aldea en la que vive la tribu de Conan es arrasada sin motivo aparente por una partida de guerreros; sus líderes, encabezados por la imponente figura de Thulsa Doom (James Earl Jones) quedan encandilados por la belleza de la espada forjada por el padre de Conan, y después de matar a éste y cortarle la cabeza con el arma a la madre de Conan (una guapísima Nadiuska), se llevan la espada y al pequeño bárbaro. Tras pasar años encadenado a una infernal rueda (sin ninguna utilidad aparente), como diría Riad Sattouf en su excelente Mi Circuncisión, Conan "se pone supercachas" y es convertido en gladiador. Afinados hasta la médula sus instintos guerreros por la supervivencia y pulida su capacidad de matarife con un adecuado entrenamiento, Conan es finalmente liberado, y se lanza a vivir sus aventuras...


El film de Milius, visto hoy en día, posee las mismas virtudes y carencias que aprecié la primera vez que pude verlo. En aquella ocasión, ingenuo de mí, como fan de Conan de toda la vida, encontraba un tanto estúpido el cambio del "origen oficial" del personaje, lo del entrenamiento en esgrima, o la mezcolanza de elementos de distintas historias en una sola: Thulsa Doom, Set, Valeria... todo en el mismo guiso. Bueno, pasados los años, eso resulta mucho menos molesto.

De hecho, la película se beneficia de un ritmo modélico, al menos en su primera mitad. Llevado en volandas por la poderosa banda sonora del griego Basil Poledouris, el film narra su sencilla historia con efectividad: si quitamos la voz en off que va jalonando los sucesivos avatares de Conan, nadie la echaría de menos.

Muy a juego con las conocidas ideas derechistas de Milius, Oliver Stone elaboró un guión competente, aunque algo anodino en su segunda parte, sobre todo a partir de la escena de la crucifixión. Todo el film gira alrededor de la premisa que establece la cita de Nietzsche que abre la cinta: "lo que no te mata, te hace más fuerte". Stone engarza con fluidez varios episodios conocidos de la imaginaria biografía del personaje: el ataque a la aldea, la llegada al mundo civilizado, el hallazgo de la espada de un rey muerto... aunque, como años después sucedería en el Spiderman de Sam Raimi con Mary Jane y Gwen, atribuye sin necesidad a la protagonista femenina elementos correspondientes a dos personajes diferentes. En este caso, de la Valeria de Howard y los cómics sólo queda el nombre, puesto que la Valeria del film está claramente mucho más cerca de la pirata Bêlit.

Uno de los grandes aciertos del film es su escena final, que visualiza a un Conan coronado rey, siguiendo la estela de la conocida profecía, que también aparece en el film en boca de la hechicera que "recibe" al cimmerio en su búsqueda de los asesinos de su familia y compatriotas cimmerios. Ese final auguraba una continuación de la saga, que llegó, pocos años después, de la mano de Richard Fleisher en Conan el Destructor, película tan inenarrable y patética que es mejor olvidarse de ella, sin más...

Lo que peor resiste el paso del tiempo, para mi gusto, es la segunda parte del film, bastante rutinaria, y las escenas de acción (excepción hecha de algunas excelentes escenas de esgrima y la vigorosa secuencia del ataque a la aldea, con esa estupendas imágenes de los guerreros galopando a través del bosque). Tampoco los efectos especiales (la serpiente gigante, por ejemplo) soportan bien el paso del tiempo. Los villanos son también bastante sosos, pese a que el Thulsa Doom que compone James Earl Jones resulta bastante más atractivo que su versión comiquera. Básicamente, los "malos" que arruinaron la vida de Conan son unos tipos grandullones y feos, y no pueden casi ni moverse por el peso de sus armaduras y capas. El tipo del martillo gigante es particularmente penoso. Es el único pero que puede ponérsele al por otra parte atinado diseño de producción.

El entonces desconocido (como actor) Arnold Schwarzenegger saltó a la fama mundial gracias al film, y su condición de estrella total quedó establecida gracias a la estupenda Terminator de James Cameron. En los años pasados, su capacidad actoral no ha mejorado demasiado... ni falta que le ha hecho.

Así, Conan el Bárbaro sigue siendo una película estimable, entretenida y agradable de ver, pese a ser manifiestamente mejorable. Desde luego es mucho mejor que algunas otras versiones fílmicas de personajes de cómic de la época: recordemos por ejemplo aquel bizarro y risible Flash Gordon...

Mis dibujos: HULK


Tratando de probar cosas nuevas con los familiares personajes de Marvel... A ver qué sale. Habrá más...

domingo 15 de noviembre de 2009

Películas recién vistas: 2012

Bueno, por fin llegó 2012. La verdad es que tenía curiosidad, dado que el resto de películas del alemán Roland Emmerich no me gustaron, en el pasado. Recordemos: xenofobia macarra sin gracia con un insufrible Will Smith en Independence Day, tontería y aburrimiento en Godzilla, El Día de Mañana, sosa como ella sola... Pero bueno, el tráiler de 2012 tenía muy buena pinta.
Una vez vista, puedo decir qurrrtzzzz

iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

zdskkk-zzz--kkave MJOLNIR, matrícula de la Federación HH22345. Habla la teniente Ellen Ripley, capitán de derrota y última oficial superviviente. La tripulación ha muerto. La nave va a la deriva. Los peregrinos amotinados se han hecho con el puente y han manipulado las células energéticas de la nave. El teniente Emmerich está con ellos. Están tratando de desbloquear las puertas de mi camarote. Sólo tengo unos minutos... trataré de ser coherente.

El trayecto en dirección a la colonia satélite Europa 786, en órbita alrededor de Saturno, donde íbamos a repostar, estaba transcurriendo sin incidentes reseñables. Íbamos en horario. Pronto, unos cuantos afortunados más habrían escapado de la Tierra... infestada por los malditos aliens. Todo iba bien... hasta hace tres noches.

326 personas hacinadas en un espacio pensado para 200. Habían surgido peleas y disputas leves entre algunos jóvenes gallitos, pero nada serio. Entonces el teniente Emmerich tuvo la idea... "Los peregrinos se aburren. Vamos a ponerles una zz-iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiipelícula". Eso es lo que dijo el teniente Emmerich... Y resulta que, qué casualidad, él tenía una vieja copia en videodisco de una película filmada... por su abuelo. Se titulaba 2012. Expresé mi opinión en contra. Pero el resto de la tripulación apoyó a Emmerich. Estaba en minoría... Tuve que tragar.

(Nota al margen: nunca me gustó el teniente Emmerich. Fin de la nota. Eliminar del informe).

Parecía un pasatiempo inofensivo...Habilitamos una pantalla con dos manteles del comedor en el patio de recreo de la nave. Proyectamos la película con un hololáser compatible. La gente la miraba como embobada. Tantos años huyendo de los aliens... seguro que casi habían olvidado cómo era ver una película. Incluso he de confesar que me quedé como embobada viendo aquellas imágenes de colores brillantes, de gente viviendo una vida normal. Una vida que yo no he conocido...

Según fue avanzando la película, a mí me parecía que no era gran cosa. Mucho fuego artificial, mucho jaleo, pero poca sustancia... eso solía decir el capitán Dallas, en la Nostromo... Pero la gente se fue poniendozz-iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiikkkkk más y más nerviosa. Era patente. Estaban alterados, y a la vez, como hipnotizados. La situación era imprevisible. Traté de detener a Emmerich, pero él y sus chicos de confianza me redujeron y me encerraron en mi camarote. Emmerich me asustó. Tenía algo extraño en la mirada...

Desde el circuito cerrado de seguridad ví cómo acababa la película... La gente se volvió loca. No sé qué ocurrió, exactamente. Estalló la violencia. En un instante el patio de recreo se convirtió en un pandemónium. Los peregrinos se dividieron en dos bandos y estalló una reyerta a gran escala. Emmerich y sus chicos se pusieron de parte del bando más violento, y con la ventaja de sus armas personales, inclinaron la balanza a su favor. Entre cadáveres, con mucha gesticulación y gritos (no puedo oír lo que dicen), Emmerich y los suyos llevan 14 horas proyectando la película sin parar. Sólo puedo deducir que uno de los dos bandos no quería volver a ver la película... y el otro sí.

Ahora están tratando de abrir la puerta. En mi mano tengo el control del detonador de autodestrucción de la nave. Esto me resulta extrañamente familiar, por alguna razón... Intentaré llegar a la cápsula de salvamento... pero no creo que lo consiga. Si no puedo abandonar la nave, la destruiré.
Fin del informe de la teniente Ellen Ripley, código 23122rrrtzzzz

iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii-zdskkk-zzz

kk
o que 2012 no es ni de lejos tan entretenida como otras cintas de catástrofes (como la estupenda El Coloso en Llamas, o la divertidísima Armageddon). Y lamentablemente, todos los aciertos del departamento de efectos especiales (sobre todo en algunos momentos soberbios) se diluyen en una media hora final plúmbea y tontísima, una verdadera apología del "porque sí" trufada de momentos inenarrables.

En resumen: muy poca cosa.

RIPLEY: "No, Ash... esta noche la película la decido yo".
ASH: "Jo. Nunca me dejáis elegir..."
PARKER: "Cállate la boca, tío raro. ¿A que es un tío raro, Brett?"
BRETT (off): "Claro."

sábado 14 de noviembre de 2009

RODEADO DE RELECTURAS presenta... HISTORIA DE UNA RATA MALA


Quien no lo tenga en su estantería, que no deje pasar la más que probable reedición (aún sin fecha anunciada, pero ya digo, seguro que un día de estos alguien se anima) de una de las obras más importantes del exquisito artista británico Bryan Talbot: A tale of a bad rat. A través de la dura historia de una mendiga londinense, Helen, víctima de abusos por parte de su padre, Talbot nos introduce además en el poco popular (por estos lares) mundo personal de la escritora Beatrix Potter y sus cuentos infantiles. Recuerdo que en su momento, cuando aún no conocía más obras de Talbot, me sorprendió su sobrecogedora portada, con la desdichada Helen y su cartel, sobre un desnudo fondo blanco. Lo hojeé y el dibujo me deslumbró... y más tarde, la historia me encantó.

La obra se divide en tres partes: La Ciudad, El Camino y En el Campo. De las calles de Londres a idílicos paisajes de la campiña británica, el viaje de Helen, físico y espiritual, reproduce el mismo intinerario en ambas facetas que en su momento siguió Potter. El arte de Talbot también va reflejando las distintas etapas del camino de Helen. Con una estilo gráfico voluntariamente "limpio", alejado de su habitual arte personalísimo, oscuro y a veces feísta visto, por ejemplo, en Hellblazer o The Sandman, Talbot firma página tras página de prodigiosa expresividad en los personajes y delicioso detallismo en los ambientes y paisajes, desde la oscuridad y el gris perpetuo de Londres al colorido y al delicioso verdor de los sobrecogedores paisajes naturales que, como dice Talbot en su epílogo, donde explica muchas de las claves de su obra, ha seducido a tantos y tantos escritores británicos en todas las épocas.

Un tema difícil para una historia, el de los abusos sexuales, que Talbot trata elegantemente, pero sin esconder nada. Historia de una Rata Mala, por fortuna, no es una obra común que es "más importante" por el hecho de tratar un "tema importante", y entra por derecho propio en la categoría donde podemos encuadrar otras grandes obras de "temas importantes" como Arrugas o Píldoras Azules, por ejemplo: una obra comprometida y valiente, de gran calidad, que además tiene el valor añadido de tratar un tema difícil y enseñarnos cosas sobre él.

Todas estas dimensiones están perfectamente equilibradas en Historia de una Rata Mala. Un guión sólido, una cuidada documentación para ambientes y personajes, un ritmo pausado y un enorme despliegue de recursos gráficos hacen de este libro una obra realmente lograda.

Bryan Talbot es un artista de lo más recomendable: recordemos sus dos historias de Luther Arkwright, su inusual personaje de ciencia-ficción, por ejemplo: la primera, Las aventuras de Luther Arkwright, experimental y osada, en blanco y negro; la segunda, El Corazón del Imperio, en maravilloso color). Historia de una Rata Mala siempre será una de sus grandes obras, sin duda. Nunca volverás a pensar lo mismo de las ratas después de leer Historia de una Rata Mala...

THOR SIN FRONTERAS: LLEGA EL ASEDIO

Siege es el nuevo macroevento de Marvel. Veremos si el asunto merecía ser cuasa de la bronca entre Straczynski y Quesada... El argumento: Norman Osborn y sus muchachos atacan Asgard. Al parecer, detrás de todo se encuentra una vez más el maléfico Loki... Véanse para muestra las dos portadas "extra" del italiano Gabrielle Dell'Otto para el evento, escrito por Bendis (cómo no) y dibujado por Olivier Coipel. ¡Molan bastante!

viernes 13 de noviembre de 2009

RODEADO DE COSAS presenta... LA COSA PINTA FATAL (2)

jueves 12 de noviembre de 2009

RODEADO DE COSAS presenta... LA COSA PINTA FATAL

miércoles 11 de noviembre de 2009

El Montón de Tebeos presenta... EL VECINO 3


El vecino era grande. El Vecino 2 era más grande. El recién aparecido Vecino 3... es aún más grande. Sí, ya sé que parece que estamos en Barrio Sésamo, pero no se me ocurre manera mejor de calificar la imprescindible serie de Santiago García y Pepo Pérez, publicada por Astiberri. Si V1 presentaba a los personajes y nos daba un panorama de su vida y milagros, sus alegrías y sus miserias (sobre todo, las miserias del pobre Javier, superhéroe a su pesar), V2 daba un giro radical al hacer avanzar la historia de Javier, Jose Ramón, Rosa, Lola y demás personajes por derroteros más oscuros y amargos, y también más exigentes para el lector. Una dirección en la que han ahondado también las variadísimas y excelentes historias breves publicadas hasta ahora en El Manglar.

V3 continúa en esta trayectoria y nos presenta un relato acerca de las verdades y las mentiras, de la confianza, del amor y la amistad: en suma, de la vida. Tras agriarse su amistad, José Ramón y Javier son extraños, pese a seguir siendo vecinos. José Ramón estudia y estudia para su examen, intentando aislarse de todo lo que pueda perturbarle, y corre sin darse cuenta (o lo que es peor, puede que dándose cuenta...) el riesgo de perder a Rosa, y no precisamente a manos de su inenarrable primo del pueblo, que le visita en Madrid. Javier engaña a Lola (o lo intenta, mejor dicho) y, peor aún, le miente y se miente a sí mismo... por no mencionar que algunos de los enemigos que combate como Titán quizá sólo existan en su imaginación.

La apuesta de ambos autores es arriesgada. Pero salen airosos del entuerto con un libro excelente, que hace honor a todas las expectativas (qué ganas había de más Vecino, qué ganas) y que sin duda será uno de los tebeos del año, con citas a clásicos del cómic incluidas (se me ocurren ahora mismo una cita explícita a Escobar en el arte y otra a Watchmen en cierta escena escabrosa). Los diálogos son excelentes, como en las anteriores entregas de la saga, y dejan una impresión de realidad apabullante, como sucede también con esa excelente escena muda en la que Javier espera en el hospital a que Lola le traiga la pastilla: atrevida elección de punto de vista por parte de ambos autores, con un resultado estupendo.

Santiago García firma un guión estupendo, sin concesiones, y con una resolución perfecta, acorde con su arrollador y magnético arranque. Un final que recuerda, por ejemplo, al de El Color del Dinero, donde lo importante no es su Fast Eddie Felson gana la partida o no, sino que ha vuelto a jugar. En este caso, lo importante no es el resultado del examen de José Ramón (al menos por ahora), lo importante es lo que ha sucedido antes...

La historia no es para nada complaciente con sus personajes, en especial con sus dos protagonistas, Javier y José Ramón. Los personajes, como los seres humanos de carne y hueso, evolucionan, cambian. José Ramón evoluciona tímidamente, pero algo es algo. El cambio de Javier es patente. Pero, ¿seguirá el héroe por el buen camino... o volverá a atacar la Legión Invisible?

Pepo Pérez se concentra en los personajes, las miradas, los gestos, y elimina todo lo accesorio: nada de composiciones de página chulas, nada de fondos superfluos, nada de lucimiento, en un esfuerzo generoso y realmente digno de elogio. El cambio radical de formato, de álbum en color a novela gráfica en blanco y negro y más páginas, refleja la evolución de la serie, que cambia, como sus personajes, como la gente, como la vida. El dibujante elige como instrumento narrativo una rejilla de 3x3 viñetas de la que no se sale en ningún momento, y donde la única nota de color la ponen las escasas apariciones de Titán. Y su presencia resulta algo soso, apagado, y por ello falso, fuera de lugar...

Así es la vida, gente. Sin guión, a veces monótona, a veces sorprendente, gris, sin colorines, donde lo importante a veces se te pasa desapercibido sin darte cuenta, en una réplica, en una mirada... donde los problemas no se resuelven con viajes en el tiempo, o con magia de otra dimensión, o viendo una vieja película de los Hermanos Marx que nos devuelva las ganas de vivir... sino día a día, afrontándolos. Con sinceridad... o quizá con alguna que otra mentira piadosa.

¿Cómo seguira la serie, a partir de ahora? Imposible decirlo, pero seguro que nos sorprenderá... para bien, y de principio a fin, como hace este excelente El Vecino 3.


PS Huyendo de puro milagro de la Legión Invisible, despistando a sus maquiavélicos miembros y a otras amenazas (un saludo para don Viktorr) a través de las obras de la M30, el agente del D.E.R.P. Mika Loeb (sin parentesco con el conocido guionista de cómics) arriesgó su vida y su cordura (no hay demasiado de lo segundo para arriesgar, cierto es) más allá del deber para conseguir un ejemplar de El Vecino 3. No se le ha vuelto a ver...

martes 10 de noviembre de 2009

THOR SIN FRONTERAS: LAS HISTORIAS JAMÁS CONTADAS presenta... ¡THRULK!

¿Qué hubiera ocurrido si a Stan Lee se le hubiesen cruzado los cables y, en vez de ser el doctor Don Blake quien hallase el misterioso bastón de madera en una cueva noruega, hubiera sido... ¿el doctor Bruce Banner? Entonces, los Nueve Mundos habrían temblado como nunca antes ante el poder inconmensurable de... ¡THRULK!

Y muy pronto... en la conocida tradición de chaladura de esta sección, un nuevo clásico tiembla cuando visitemos... ¡La Cabaña del Tío Thor!

Presentación de SENDEROS en el Salón de Getxo


Uno de los eventos importantes del próximo Salón del Cómic de Getxo, sin duda: la presentación de Senderos, el libro sobre la obra de Paco Roca que significa el bautismo de fuego para la nueva editorial Laukatu. Tendrá lugar el domingo 29, a las 11.05, con la presencia del autor (quien además contará con una exposición en el marco del salón, no hay que perdérsela) y de Salvador Larroca, Pasqual Ferry y Koldo Azpitarte. Qué buena pinta tiene el libro...