"You're going to need a bigger boat."

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jueves, 25 de agosto de 2016

El montón de tebeos presenta... PUNISHER MAX de Garth Ennis, de nuevo de actualidad

Fragmentos del artículo que publiqué en la revista Dolmen hace unos años, que viene a cuento porque Panini inicia estos días una reedición de la estupenda etapa de Garth Ennis en Punisher...



EL REGRESO DE FRANK

Una larga sucesión de argumentos insulsos y repetitivos y dibujantes poco inspirados estaba a punto de provocar la extinción del Punisher, el justiciero de calavera en pecho, gesto hosco y gatillo fácil nacido en las páginas de Amazing Spiderman. El personaje había gozado de gran éxito desde principios de los ochenta, gracias al trabajo de profesionales tan solventes como Steven Grant, Mike Zeck, Mike Baron, Klaus Janson, Chuck Dixon, John Romita Jr., John Buscema y muchos otros. Sin embargo, languideció durante los noventa, llegando incluso a verse en el brete de morir para convertirse en una especie de "justiciero celestial" al servicio del Cielo.
Por fortuna, la revitalización de Marvel, que comenzó con el nuevo siglo gracias a la llegada de sangre nueva a su directiva (los Jemas, Quesada, Alonso...) y a sus escritores (Bendis, Straczynski, Millar y otros...) alcanzó al Punisher. Es indudable que buena parte del éxito se debe a la labor del guionista irlandés Garth Ennis, que ha insuflado una nueva vida al personaje a lo largo de los últimos años. En palabras del editor de la serie, Axel Alonso, "Garth resucitó al Punisher. Así de claro". Dos series regulares y numerosos especiales, además de dos películas nacidas directamente de la “versión Ennis” (dejando aparte la primera, más antigua, protagonizada por… Dolph Lundgren), son prueba de ello. [...]

RESURRECCIÓN, O AL MENOS REVITALIZACIÓN

La larga relación de Garth Ennis con el Punisher comenzó con el fichaje por Marvel del "equipo Predicador": el propio Ennis, el artista Steve Dillon y el editor Axel Alonso, con el encargo de revitalizar al personaje, casi olvidado por aquel entonces. [...] Empezaba así una nueva etapa para el justiciero creado por Gerry Conway, John Romita y Ross Andru en las páginas de Amazing Spiderman, allá por 1974. Ennis se declaraba encantado: "trabajar en Punisher es fácil y divertido, está bien pagado, y tengo la oportunidad de trabajar con gente estupenda, tanto en lo creativo como en lo editorial", afirmaba a finales de 2000.

Llegó un segundo volumen de la serie [...]. Ennis oscilaba entre el humor brutote (el inverosímil retorno del Ruso, con su inolvidable camiseta de Britney), los guiños comerciales más o menos metidos "con calzador" (la aparición de Elektra o la divertida aventura coprotagonizada por Lobezno) y algunos argumentos algo más "serios" y "oscuros" (por ejemplo, la estupenda No caigas en Nueva York), culminando con un sarcástico ajuste de cuentas de Frank con sus viejos conocidos Spiderman, Daredevil y Lobezno en La Conjura de los Necios. Esta historia, en palabras de Ennis, suponía una manera de cerrar una etapa y ponía fin "al Punisher loco, de humor negro y “guiños de complicidad” con el lector que he venido escribiendo hasta ahora".

 

EN LA LÍNEA MAX

Y así llegamos a Punisher MAX, serie [...] donde el guionista retrata al personaje de una manera más realista y oscura, sin censura y sin las imposiciones que representa la continuidad Marvel. [...] Acompañado por una más que interesante plantilla de artistas, Ennis ha aportado una nueva visión del origen del personaje, ahora mucho más tenebroso que un simple "perder a su familia y perder la chaveta en el mismo instante". Ha contado cómo será su fin, en un desolado mundo futuro, y le ha hecho ajustar cuentas con los gánsteres que asesinaron a su familia y con personajes de su pasado. Nos ha revelado algunos detalles de su infancia y de su estancia en Vietnam, y le ha enfrentado a una colección de adversarios inquietantemente realistas en historias con unos niveles de violencia, sadismo y truculencia difíciles de igualar, lejos de toda intención paródica o humorística. [...]


NACIMIENTO

Dibuja Darick Robertson (soberbio). El capitán Castle, destinado en la base de Valley Forge durante su tercer y último año en la guerra de Vietnam, es la última esperanza de un pelotón de soldados jóvenes, aterrorizados y mal entrenados, y que además se enfrentan a unas fuerzas vietnamitas enormemente superiores en número que amenazan con borrarles del mapa en una ofensiva más que cantada. La masacre final, con el ataque final de Charlie a la base y la terrible decisión que Frank se ve obligado (¿o no?) a tomar, es espeluznante. Muere hasta el apuntador, como suele decirse.
Nacimiento es tal vez la mejor de las historias de Ennis para el Punisher, y cuenta con el aliciente de estar ilustrada por un inspiradísimo Darick Robertson (actual compañero de correrías de Ennis en The Boys), quien se documentó ampliamente para un trabajo para el cual se hallaba muy motivado: el resultado es excelente.
Ennis retrata a un Frank que sólo se siente vivo en guerra: alguien que está a punto de hacer un pacto con una voz en su interior, un pacto que sellará su destino para siempre, y que convertirá su vida en una eterna cruzada de castigo a los criminales. El final, con Frank de regreso a casa, abrazando a su mujer y a sus hijos, es fantástico, todo un aldabonazo. [...] Salvando todas las distancias, Nacimiento se puede considerar el Dark Knight del Punisher. Marca un antes y un después.

 

martes, 23 de agosto de 2016

domingo, 21 de agosto de 2016

El montón de tebeos presenta... LOS 4 FANTÁSTICOS


La lectura del libro de entrevistas de Tom DeFalco Comics Creators on Fantastic Four, que recoge entrevistas con una buena cantidad de guionistas y dibujantes que han participado en la serie, es un repaso a los momentos más gloriosos (y también los menos) de la colección, desde 1961 hasta 2005. Una de las ideas más evidentes que se desprenden de las palabras de los entrevistados es que Los 4 Fantásticos son Marvel. Bueno, podemos decir que “fueron” Marvel, porque ya no están ahí, al menos, no con una cabecera propia. Sabemos que tarde o temprano los desempolvarán, y la familia Richards volverá a intentar recuperar los esplendores perdidos. Pero, por ahora… ya no están. 



En 1961, el número 1 de Fantastic Four lo cambió todo. De los locos tebeos de monstruos y científicos chalados (una gran influencia en los primeros tiempos de la serie, que luego derivaría hacia la ciencia ficción), Stan Lee y Jack Kirby pasaron a los superhéroes, renovando el género para siempre. Después vinieron todos los demás personajes bandera de Marvel, pero Reed, Sue, Ben y Johnny fueron los primeros. A mediados de los sesenta, alcanzaban ambos autores un cénit de excelencia difícil de igualar. La serie era literalmente el lugar donde nacía la coherencia y la continuidad del universo Marvel, mes a mes. Los Inhumanos, Pantera Negra, Galactus y Estela Plateada, los Kree, la Zona Negativa… y tantos y tantos personajes e ideas.


Cuando la segunda generación de autores Marvel sustituyeron a Stan y Jack (los Thomas, Conway, Wein, Buckler…), la serie comenzó a reflejar nuevas ideas y maneras de pensar, como prácticamente todas las cabeceras punteras de Marvel. Tensiones matrimoniales entre Reed y Sue (tan bien reflejadas en la estupenda película La tormenta de hielo, de Ang Lee); la mayor presencia de personajes femeninos (Thundra, Medusa, Crystal…) y la irrupción de las minorías étnicas (personificadas en el siempre bienvenido Luke Cage)… Las tintas de Joe Sinnott, presente en practicamente todas las etapas de las primeras tres décadas de la serie, mantenían el aspecto clásico de toda la vida sobre los lápices de John Romita, John Buscema o Rich Buckler. 


Tras una cierta decadencia y falta de ideas, llegaba la segunda gran edad dorada de Marvel: la primera mitad de los ochenta. Y ahí, uno de los jóvenes más osados, hambrientos y descarados de la nueva generación de autores, John Byrne, daba nuevo lustre a los viejos personajes a la manera más clásica. Los años de Byrne como autor completo de la serie marcaron un nuevo pico de calidad difícil de igualar, para muchos a la altura de los inmortales cien primeros capítulos de Lee y Kirby.

Después, la serie reflejaba la pérdida de impulso de Marvel en la segunda mitad de los ochenta y toda la década posterior: Steve Englehart hilaba una etapa llena de sorpresas, algunas realmente extravagantes, que nunca fue del gusto de los aficionados y que sufrió contínuas injerencias. Recogían el testigo un Walt Simonson entonado, pero que tampoco llegaba a la majestuosa calidad mostrada en sus años con Thor, y después Tom DeFalco y Paul Ryan eran los encargados de continuar la serie, en unos años de historias entretenidísimas, aunque también bastante locas (pero que eran de lo poco salvable del terrible páramo de tebeos penosos de la Marvel de aquellos años). 


Tras el exabrupto que supuso la ocurrencia de poner a la “pandilla Image” al mando del universo Marvel por un año (en el caso de los 4F, Jim Lee fue el encargado, casi fue el menor de los desaguisados perpetrados en ese fatídico año), Heroes Return devolvía a los héroes a su aire más clásico. Chris Claremont y Salvador Larroca mantenían el tipo mucho mejor que Carlos Pacheco en su irregular etapa posterior, plagada de problemas editoriales, y que podría haber sido mucho más importante de lo que fue. 

 

Mark Waid y Mike Wieringo han sido los únicos autores en darle verdadero lustre al cuarteto en el siglo XXI, tanto en la excelentes historias como en los espléndidos dibujos del lamentablemente desaparecido artista. Los chispazos de calidad de los años de la gran renovación de Marvel (los primeros Ultimate FF, el 4,3,2,1 de Grant Morrison…) fueron solo eso, instantes. Solo Waid y Wieringo hicieron brillar a los 4 Fantásticos de nuevo.


Y llegó Civil War, y desde entonces el cuarteto no se vio acompañado por la suerte. Primero, las breves etapas de J. M. Straczynski primero, y la pareja de Mark Millar y Bryan Hitch después, no conseguían grandes resultados. Llegaba después Jonathan Hickman con sus intrincados laberintos cósmicos (en una historia-río que luego siguió desarrollando hasta la extenuación en Los Vengadores y que desembocó en la anodina Secret Wars II), y despúes un desmotivado Matt Fraction. Ninguno de ellos conseguía hacerse con los personajes, y la serie fue languideciendo hasta ser cancelada. 



¿Volverán Reed, Sue, Ben y Johnny a formar el equipo más clásico de aventureros de Marvel? Esperemos que sí. ¿Volverán a ser el tebeo Marvel “que había que leer”, como lo fueron en tantas etapas? Es difícil saberlo. Quizá. Pero hará falta alguien con el impulso, las ganas, la imaginación y el empuje de los grandes para conseguirlo.

Mis dibujos: SALOMÉ


sábado, 20 de agosto de 2016

Recién leído (y disfrutado): CHIISAKOBEE


Gracias a mi colaboración mensual en Z, he tenido la oportunidad de leer muchos más mangas que antes, en los últimos meses. Entre ellos, destaca Chiisakobee, un inusual manga de cuatro entregas, editado por ECC, una adaptación de una novela costumbrista, obra de Shûgorô Yamamoto, que el inclasificable Minetarô Mochizuki ha convertido en un tebeo soberbio en todos los sentidos.

La historia del inefable Shigeji, hijo de un maderero, un joven introvertido que de pronto debe hacerse con los mandos del negocio familiar, atesora múltiples cualidades destacables. Mochizuki emplea una narrativa gráfica siempre sorprendente por su sencillez y efectividad, y por su originalidad en la elección del punto de vista, y a diferencia de obras anteriores como el asfixiante Dragon Head o el explosivamente divertido Mai Wai, opta por un acabado gráfico sobrio, casi minimalista, a base de suaves grises y líneas de contorno definidas.

Maestría en el diseño de personajes (atención a las dos protagonistas femeninas, Ritsu y Yûko, ambas absolutamente naturales en todo momento) y momentos de humor descacharrante son otras de las armas de Mochizuki. La historia de amor entre Shigeji y Ritsu es tan original como divertida, por no hablar de la presencia del grupo de huerfanitos que Ritsu acoge tras el incendio que pone en marcha los acontecimientos y cambia la vida del abúlico Shigeji para siempre.

En resumen: una gozada de lectura.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Recién leído (con retraso): JÓVENES VENGADORES, vol.2, de Gillen y McKelvie


Ya iba siendo hora de leer esta serie de un tirón y disfrutarla como se merece. Si alguien quiere leer un tebeo de superhéroes divertido y original, que no se pierda estas historias.

Kieron Gillen toma el relevo de Allan Heinberg y cuenta la tercera parte de la historia de los Jóvenes Vengadores de manera completamente original, divertida a rabiar y acompañado por su camarada Jamie McKelvie. El siguiente trabajo de ambos es una serie, The Wicked and The Divine, aún inédita en castellano (algo incomprensible), que se cuenta entre lo más interesante de Image, y eso es mucho decir.

Lo mejor de estos 12 números de Jóvenes Vengadores es que contienen muchos elementos ausentes de la práctica totalidad de los tebeos de superhéroes de hoy día: ingenio, humor, sensación de maravilla y de sorpresa contínua. Sin eludir al seriedad y los temas importantes (el amor verdadero, ni más ni menos), ni el humor descacharrante (a veces, incluso a costa de la orientación sexual de sus personajes, algo muy de hoy que Gillen maneja con maestría), el guionista se trae de invitado especial a "su" Loki, un personaje con el que bailó durante varios años en Journey into Mystery y al que transformó por completo a base de talento. Por su parte, McKelvie se luce número tras número en la narrativa gráfica, con composiciones de página simplemente soberbias, en particular las dobles páginas.

En resumen: excelente. Mira solo estas dos dobles páginas...



lunes, 15 de agosto de 2016

Recién leído (con retraso): CRUZANDO EL BOSQUE, de Emily Carroll


Un libro simplemente soberbio, al que le tenía echado el ojo desde hacía tiempo. Jugando con estilo con los lugares comunes de los cuentos de hadas, Emily Carroll traza un panorama de suspense y terror en cinco relatos a cual más inquietante. Gráficamente original en todo momento, el libro contiene cinco historias con elementos que las hacen tan atractivas como inquietantes.

Las protagonistas se enfrentan a terrores amenazadoramente reales, dentro de un ambiente de cuento gótico realzado por la narrativa gráfica, siempre sorprendente, el uso de la rotulación y la expresividad del dibujo. Un tebeo fantásticamente subyugante, apto para lectores de toda clase que deseen verse absorbidos por una buena historia… y por qué no, pasar un poco de miedo con ella. Cosa muy complicada de conseguir en viñetas, inquietar al lector. Pero Emily Carroll lo consigue.

En resumen: una gozada.

sábado, 13 de agosto de 2016

Recién leído (con retraso): MUERDEUÑAS 1 y 2


Un descubrimiento: entre tantos tebeos americanos "independientes" buenos, siempre se te puede pasar uno desapercibido. Ese es el caso de Muerdeuñas, apañado y entretenidísimo tebeo de terror obra de Joshua Williamson y Mike Henderson, bien regado con misterios y momentos truculentos a mansalva, como buena pieza de género de horror que es. Una vez más… llega desde Image.

En la ficticia ciudad norteamericana de Buckaroo vive Edward Charles Warren, más conocido como Muerdeuñas, la figura más sobresaliente de la larga lista de asesinos en serie que han nacido en la ciudad. Allí llega el agente del FBI Nicholas Finch, en busca de un compañero suyo, Charles Carrol, desaparecido en el lugar cuando investigaba las causas de la proliferación de psicópatas homicidas en el lugar…Y justo entonces, como suele suceder en estos casos, un nuevo matarife empieza a hacer de las suyas.

WIlliamson maneja bien la información que nos va suministrando, mientras que Henderson muestra bien aprendidas lecciones de maestros como Klaus Janson o Tim Sale para narrar las truculentas peripecias de los protagonistas. No escatiman ambos la sangre y la casquería, como debe ser, y sin ser nada del otro mundo, se devoran los capítulos y se lo pasa uno muy bien.

En resumen: habrá que seguir leyendo.

jueves, 21 de julio de 2016