martes 24 de noviembre de 2009

MIS AUTORES FAVORITOS: JOHN BUSCEMA

Los primeros cómics que empecé a coleccionar en serio, mes a mes, fueron los de Conan. Tanto La Espada Salvaje como Conan el Bárbaro. Teniendo en cuenta eso, es fácil imaginar que uno de mis dibujantes favoritos sea el gran John Buscema, sin duda alguna el hombre que dio forma a la imagen más reconocible del bárbaro cimmerio.

La reciente exposición dedicada a su obra en el Casal Solleric de Mallorca ha ido acompañada de un espectacular catálogo, que glosa la vida y obra del mayor de los Buscema de manera atinada, familiar, crítica y nada aséptica. Una verdadera gozada de libro, profusamente ilustrado con multitud de páginas y portadas del maestro, obra de Florentino Flórez (comisario de la exposición) y Faustino Rodríguez. Un libro colosal para un artista colosal. Una excusa tan buena como cualquier otra para hablar del Gran John.

Giovanni Buscema, nacido y criado en Nueva York, empezó a trabajar en cómics de todo tipo e ilustración de muy joven gracias a su talento. Pese a alejarse durante años del mundo del cómic para trabajar en publicidad, su viejo conocido Stan Lee le contrató para dibujar en Marvel en los 60, donde pronto se convirtió en uno de los artistas de referencia de la casa.

Dueño de una pasmosa habilidad para el dibujo, heredero de grandes clásicos como Raymond y Foster, Buscema es recordado principalmente por su larga estancia en Los Vengadores y a sus también extensas etapas en Los 4 Fantásticos y Thor, en ésta última rayando a gran altura junto a Lee primero y con Roy Thomas después. Y no podemos olvidar su excelente arte para el Silver Surfer, más lloriqueante y charlatán que nunca gracias a Stan Lee, cuyos guiones caían en picado mientras el arte de Buscema alcanzaba cotas nuevas de calidad página a página. John puso sus lápices al servicio de prácticamente todos los personajes populares de Marvel, en uno u otro momento.

Pero a Big John no le gustaban demasiado los superhéroes. Además, el artista, que afinaba su talento dibujando por libre horas extra por la noche cuando ya había cumplido con su trabajo diario, aborrecía dibujar edificios, coches, elementos urbanos, y no es que no supiera hacerlo. Pero prefería otro tipo de ambientes, de personajes. Y fue de la mano de Roy Thomas que John encontró el vehículo ideal para su talento descomunal. A partir del histórico número 25 de Conan the Barbarian, Buscema sustituyó al exquisito Barry Smith y acuñó la imagen de Conan que nos es familiar a todos, tanto en la serie en color como en los excelentes episodios de la recordada primera etapa de Savage Sword of Conan, que a la larga sería el magazine en blanco y negro más longevo de Marvel.

Las armas artísticas de John siempre han sido las mismas: un asombroso talento para la figura humana, la expresividad y la narrativa gráfica. Ni más ni menos. Aunaba a todo ello una característica muy apreciada en Marvel: la rapidez. Buscema, durante muchos años, fue el "hombre para todo" en la Casa de las Ideas. En 1973, si sumamos las páginas publicadas en Marvel que llevaban la firma del gran John, según el catálogo de la exposición, nos sale la friolera de ¡más de 700!

Precisamente esa rapidez, a la larga, perjudicaría en muchas ocasiones el resultado de su trabajo: el descuido de ambientación y fondos era la desgraciada consecuencia del apremio. Su arte, en esos momentos, se volvía rutinario y quedaba muy lejos de lo mejor que era capaz de dar. No hay más que comparar lo suntuoso de sus lápices (entintados por la habitual tropa de artistas filipinos) en los primeros años de Savage Sword of Conan o sus espléndidas páginas de los 60 y 70 para The Avengers con los rutinarios dibujos que Buscema aportaba a sus últimos años en Conan the Barbarian, en muchas ocasiones simples bocetos, dinámicos como siempre, pero demasiado dependientes del entintador de turno. O esa imagen inalterada de Conan, al cual siempre retrataba del mismo modo, con indumentarias similares, y sin demasiada diferencia en su físico e indumentaria, estuviera donde estuviera, transcurriese la aventura en su juventud o en su madurez...

Una pena, porque el mayor de los Buscema (Sal, su hermano menor, es otro veterano de Marvel de toda la vida) era grande, y su obra ha dejado huella. Por su cantidad y calidad (miles de páginas repartidas por practicamente la toalidad de grandes series de Marvel), John Buscema se ha ganado un hueco en la estanterías y en el corazón del marvelómano de pro, y también en otros artistas en cuyo trabajo es fácil ver la influencia del maestro. Lee Weeks, Steve Epting o Butch Guice son sólo tres ejemplos entre muchos otros.

Su legado artístico sigue siendo excelente, pese a que él mismo siempre consideró los cómics como algo "de segunda fila" (o peor) y no tenía especial cariño por la mayor parte de su producción para Marvel. Por ejemplo, casi nunca le gustaban los entintados, que en muchas ocasiones "tapaban" demasiado su lápiz. Tenía fama de perfeccionista y también de gruñón, con respecto a su trabajo...

domingo 22 de noviembre de 2009

Exposición ASUNTOS PENDIENTES (sí, de nuevo autopropaganda...)


Ya está instalada y lista para ser visitada la exposición ASUNTOS PENDIENTES, donde el humilde perpetrador de este blog muestra algunos dibujos realizados a lo largo de los últimos años, cortesía del Salón del Cómic de Getxo (se acerca ya), la Taberna La Reja (hola, Diego!) y gracias a la ayuda y confianza de Infame & Co., que está a punto de publicar su esperadísimo Corina y el Pistolero (qué ganas de verlo!). (Horario de La Reja: Martes a Viernes, 9.00 AM a 12.00 PM. Sábado, 9.00 a 16.00 y 18.00 a 1.00 AM. Domingo, 12.00 a 16.00 y 19.00 a 23.00.)

Haciendo clic en la imagen también se puede acceder ya a una especie de "visita guiada" de la expo, con balbuceos del autor, en www.mikelbao.com. ¡Estamos que lo tiramos señora!

Hay más exposiciones en los bares de los alrededores de la Plaza de la Estación. ¡No os las perdáis!

viernes 20 de noviembre de 2009

THOR SIN FRONTERAS: ¿TENEMOS HEIMDALL PARA LA PELÍCULA?

Y un nombre muy sorprendente es el que suena para el papel aquí: Idris Elba, el inolvidable Stringer Bell de The Wire. Sí, parece un poco raro, un asgardiano negro... pero no sería la primera vez que en el reparto de una película de Kenneth Branagh aparece un actor negro en un papel que en principio no corresponde a su raza. Recordemos a Denzel Washington componiendo un don Pedro de Aragón con mucho empaque en Mucho Ruido y Pocas Nueces...
Yo no le veo ningún problema, a Elba personalidad le sobra para cualquier papel. Pronto le veremos en la película de Los Perdedores.

Actualización (un par de horas después): es oficial. Mientras en los blogs, algunos dicen que les gusta la idea (los menos) y otros dicen que no le ven mucha lógica (los más), Marvel lo anuncia en su web. Menuda sorpresa...

THOR SIN FRONTERAS: OTRA VEZ, CONTRA LOBEZNO...

... por ahora sólo disponible en formato digital. Tampoco parece nada del otro mundo... como casi todos los tebeos en los que aparece el siempre ubicuo Lobezno, por otra parte.

THOR SIN FRONTERAS: CONTRA LOBEZNO, SIN COMPLEJOS...

... y sin espejo, aparentemente.


Visto aquí.

martes 17 de noviembre de 2009

THOR SIN FRONTERAS: NUEVAS CARAS PARA EL REPARTO


De izquierda a derecha en la imagen: Stuart Townsend, visto en películas como La Reina de los Condenados o La Liga de los Hombres Extraordinarios, aunque más conocido por ser el interés romántico de la requeteguapa Charlize Theron, dará vida a Fandral. Tadanobu Asano, que interpretó a a Temudjin en Mongol y también ha participado en filmes como Zatoichi o Gohatto, será Hogun. Y Ray Stevenson, el fortachón de la serie Roma y el más reciente Punisher, interpretará a Volstagg. Es decir: por lo que parece, ya tenemos Tres Guerreros para el film...

Inicio de rodaje: primeros de 2010. Seguiremos informando...

lunes 16 de noviembre de 2009

RODEADO DE CELULOIDE presenta... CONAN, EL BÁRBARO


La célebre película dirigida por John Milius con guión de Oliver Stone a principios de los 80 sigue siendo una de las cintas de referencia en el mundo de las "películas de cómics y similares". Técnicamente, este film no adapta ningún cómic, dado que como es bien sabido el origen de Conan está en los relatos escritos en los años 30 por Robert E.Howard, reeditados y continuados por otros autores desde entonces. La popularidad del cimmerio aumentó, eso sí, con la versión comiquera de la mano de Marvel, cuyo éxito propició, a la larga, la idea de hacer un film sobre el bárbaro.

Contando en su reparto con figuras populares de la época como la atractiva Sandhal Bergman (bailarina soberbia además de actriz, vista en All That Jazz), James Earl Jones o William Smith (el conocidísimo Falconetti de Hombre Rico, Hombre Pobre) y estrellas internacionales como Max Von Sidow (en un corto papel), la película se abre con el padre de Conan, de profesión herrero, que enseña a su retoño bárbaro (Jorge Sanz) una imponente espada recién forjada, y le recita el famoso discurso de la disciplina del acero, regla por la que se regirá la vida de todo cimmerio que se precie: confiar sólo en su espada.

Acto seguido, la aldea en la que vive la tribu de Conan es arrasada sin motivo aparente por una partida de guerreros; sus líderes, encabezados por la imponente figura de Thulsa Doom (James Earl Jones) quedan encandilados por la belleza de la espada forjada por el padre de Conan, y después de matar a éste y cortarle la cabeza con el arma a la madre de Conan (una guapísima Nadiuska), se llevan la espada y al pequeño bárbaro. Tras pasar años encadenado a una infernal rueda (sin ninguna utilidad aparente), como diría Riad Sattouf en su excelente Mi Circuncisión, Conan "se pone supercachas" y es convertido en gladiador. Afinados hasta la médula sus instintos guerreros por la supervivencia y pulida su capacidad de matarife con un adecuado entrenamiento, Conan es finalmente liberado, y se lanza a vivir sus aventuras...


El film de Milius, visto hoy en día, posee las mismas virtudes y carencias que aprecié la primera vez que pude verlo. En aquella ocasión, ingenuo de mí, como fan de Conan de toda la vida, encontraba un tanto estúpido el cambio del "origen oficial" del personaje, lo del entrenamiento en esgrima, o la mezcolanza de elementos de distintas historias en una sola: Thulsa Doom, Set, Valeria... todo en el mismo guiso. Bueno, pasados los años, eso resulta mucho menos molesto.

De hecho, la película se beneficia de un ritmo modélico, al menos en su primera mitad. Llevado en volandas por la poderosa banda sonora del griego Basil Poledouris, el film narra su sencilla historia con efectividad: si quitamos la voz en off que va jalonando los sucesivos avatares de Conan, nadie la echaría de menos.

Muy a juego con las conocidas ideas derechistas de Milius, Oliver Stone elaboró un guión competente, aunque algo anodino en su segunda parte, sobre todo a partir de la escena de la crucifixión. Todo el film gira alrededor de la premisa que establece la cita de Nietzsche que abre la cinta: "lo que no te mata, te hace más fuerte". Stone engarza con fluidez varios episodios conocidos de la imaginaria biografía del personaje: el ataque a la aldea, la llegada al mundo civilizado, el hallazgo de la espada de un rey muerto... aunque, como años después sucedería en el Spiderman de Sam Raimi con Mary Jane y Gwen, atribuye sin necesidad a la protagonista femenina elementos correspondientes a dos personajes diferentes. En este caso, de la Valeria de Howard y los cómics sólo queda el nombre, puesto que la Valeria del film está claramente mucho más cerca de la pirata Bêlit.

Uno de los grandes aciertos del film es su escena final, que visualiza a un Conan coronado rey, siguiendo la estela de la conocida profecía, que también aparece en el film en boca de la hechicera que "recibe" al cimmerio en su búsqueda de los asesinos de su familia y compatriotas cimmerios. Ese final auguraba una continuación de la saga, que llegó, pocos años después, de la mano de Richard Fleisher en Conan el Destructor, película tan inenarrable y patética que es mejor olvidarse de ella, sin más...

Lo que peor resiste el paso del tiempo, para mi gusto, es la segunda parte del film, bastante rutinaria, y las escenas de acción (excepción hecha de algunas excelentes escenas de esgrima y la vigorosa secuencia del ataque a la aldea, con esa estupendas imágenes de los guerreros galopando a través del bosque). Tampoco los efectos especiales (la serpiente gigante, por ejemplo) soportan bien el paso del tiempo. Los villanos son también bastante sosos, pese a que el Thulsa Doom que compone James Earl Jones resulta bastante más atractivo que su versión comiquera. Básicamente, los "malos" que arruinaron la vida de Conan son unos tipos grandullones y feos, y no pueden casi ni moverse por el peso de sus armaduras y capas. El tipo del martillo gigante es particularmente penoso. Es el único pero que puede ponérsele al por otra parte atinado diseño de producción.

El entonces desconocido (como actor) Arnold Schwarzenegger saltó a la fama mundial gracias al film, y su condición de estrella total quedó establecida gracias a la estupenda Terminator de James Cameron. En los años pasados, su capacidad actoral no ha mejorado demasiado... ni falta que le ha hecho.

Así, Conan el Bárbaro sigue siendo una película estimable, entretenida y agradable de ver, pese a ser manifiestamente mejorable. Desde luego es mucho mejor que algunas otras versiones fílmicas de personajes de cómic de la época: recordemos por ejemplo aquel bizarro y risible Flash Gordon...

Mis dibujos: HULK


Tratando de probar cosas nuevas con los familiares personajes de Marvel... A ver qué sale. Habrá más...

domingo 15 de noviembre de 2009

Películas recién vistas: 2012

Bueno, por fin llegó 2012. La verdad es que tenía curiosidad, dado que el resto de películas del alemán Roland Emmerich no me gustaron, en el pasado. Recordemos: xenofobia macarra sin gracia con un insufrible Will Smith en Independence Day, tontería y aburrimiento en Godzilla, El Día de Mañana, sosa como ella sola... Pero bueno, el tráiler de 2012 tenía muy buena pinta.
Una vez vista, puedo decir qurrrtzzzz

iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

zdskkk-zzz--kkave MJOLNIR, matrícula de la Federación HH22345. Habla la teniente Ellen Ripley, capitán de derrota y última oficial superviviente. La tripulación ha muerto. La nave va a la deriva. Los peregrinos amotinados se han hecho con el puente y han manipulado las células energéticas de la nave. El teniente Emmerich está con ellos. Están tratando de desbloquear las puertas de mi camarote. Sólo tengo unos minutos... trataré de ser coherente.

El trayecto en dirección a la colonia satélite Europa 786, en órbita alrededor de Saturno, donde íbamos a repostar, estaba transcurriendo sin incidentes reseñables. Íbamos en horario. Pronto, unos cuantos afortunados más habrían escapado de la Tierra... infestada por los malditos aliens. Todo iba bien... hasta hace tres noches.

326 personas hacinadas en un espacio pensado para 200. Habían surgido peleas y disputas leves entre algunos jóvenes gallitos, pero nada serio. Entonces el teniente Emmerich tuvo la idea... "Los peregrinos se aburren. Vamos a ponerles una zz-iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiipelícula". Eso es lo que dijo el teniente Emmerich... Y resulta que, qué casualidad, él tenía una vieja copia en videodisco de una película filmada... por su abuelo. Se titulaba 2012. Expresé mi opinión en contra. Pero el resto de la tripulación apoyó a Emmerich. Estaba en minoría... Tuve que tragar.

(Nota al margen: nunca me gustó el teniente Emmerich. Fin de la nota. Eliminar del informe).

Parecía un pasatiempo inofensivo...Habilitamos una pantalla con dos manteles del comedor en el patio de recreo de la nave. Proyectamos la película con un hololáser compatible. La gente la miraba como embobada. Tantos años huyendo de los aliens... seguro que casi habían olvidado cómo era ver una película. Incluso he de confesar que me quedé como embobada viendo aquellas imágenes de colores brillantes, de gente viviendo una vida normal. Una vida que yo no he conocido...

Según fue avanzando la película, a mí me parecía que no era gran cosa. Mucho fuego artificial, mucho jaleo, pero poca sustancia... eso solía decir el capitán Dallas, en la Nostromo... Pero la gente se fue poniendozz-iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiikkkkk más y más nerviosa. Era patente. Estaban alterados, y a la vez, como hipnotizados. La situación era imprevisible. Traté de detener a Emmerich, pero él y sus chicos de confianza me redujeron y me encerraron en mi camarote. Emmerich me asustó. Tenía algo extraño en la mirada...

Desde el circuito cerrado de seguridad ví cómo acababa la película... La gente se volvió loca. No sé qué ocurrió, exactamente. Estalló la violencia. En un instante el patio de recreo se convirtió en un pandemónium. Los peregrinos se dividieron en dos bandos y estalló una reyerta a gran escala. Emmerich y sus chicos se pusieron de parte del bando más violento, y con la ventaja de sus armas personales, inclinaron la balanza a su favor. Entre cadáveres, con mucha gesticulación y gritos (no puedo oír lo que dicen), Emmerich y los suyos llevan 14 horas proyectando la película sin parar. Sólo puedo deducir que uno de los dos bandos no quería volver a ver la película... y el otro sí.

Ahora están tratando de abrir la puerta. En mi mano tengo el control del detonador de autodestrucción de la nave. Esto me resulta extrañamente familiar, por alguna razón... Intentaré llegar a la cápsula de salvamento... pero no creo que lo consiga. Si no puedo abandonar la nave, la destruiré.
Fin del informe de la teniente Ellen Ripley, código 23122rrrtzzzz

iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii-zdskkk-zzz

kk
o que 2012 no es ni de lejos tan entretenida como otras cintas de catástrofes (como la estupenda El Coloso en Llamas, o la divertidísima Armageddon). Y lamentablemente, todos los aciertos del departamento de efectos especiales (sobre todo en algunos momentos soberbios) se diluyen en una media hora final plúmbea y tontísima, una verdadera apología del "porque sí" trufada de momentos inenarrables.

En resumen: muy poca cosa.

RIPLEY: "No, Ash... esta noche la película la decido yo".
ASH: "Jo. Nunca me dejáis elegir..."
PARKER: "Cállate la boca, tío raro. ¿A que es un tío raro, Brett?"
BRETT (off): "Claro."

sábado 14 de noviembre de 2009

RODEADO DE RELECTURAS presenta... HISTORIA DE UNA RATA MALA


Quien no lo tenga en su estantería, que no deje pasar la más que probable reedición (aún sin fecha anunciada, pero ya digo, seguro que un día de estos alguien se anima) de una de las obras más importantes del exquisito artista británico Bryan Talbot: A tale of a bad rat. A través de la dura historia de una mendiga londinense, Helen, víctima de abusos por parte de su padre, Talbot nos introduce además en el poco popular (por estos lares) mundo personal de la escritora Beatrix Potter y sus cuentos infantiles. Recuerdo que en su momento, cuando aún no conocía más obras de Talbot, me sorprendió su sobrecogedora portada, con la desdichada Helen y su cartel, sobre un desnudo fondo blanco. Lo hojeé y el dibujo me deslumbró... y más tarde, la historia me encantó.

La obra se divide en tres partes: La Ciudad, El Camino y En el Campo. De las calles de Londres a idílicos paisajes de la campiña británica, el viaje de Helen, físico y espiritual, reproduce el mismo intinerario en ambas facetas que en su momento siguió Potter. El arte de Talbot también va reflejando las distintas etapas del camino de Helen. Con una estilo gráfico voluntariamente "limpio", alejado de su habitual arte personalísimo, oscuro y a veces feísta visto, por ejemplo, en Hellblazer o The Sandman, Talbot firma página tras página de prodigiosa expresividad en los personajes y delicioso detallismo en los ambientes y paisajes, desde la oscuridad y el gris perpetuo de Londres al colorido y al delicioso verdor de los sobrecogedores paisajes naturales que, como dice Talbot en su epílogo, donde explica muchas de las claves de su obra, ha seducido a tantos y tantos escritores británicos en todas las épocas.

Un tema difícil para una historia, el de los abusos sexuales, que Talbot trata elegantemente, pero sin esconder nada. Historia de una Rata Mala, por fortuna, no es una obra común que es "más importante" por el hecho de tratar un "tema importante", y entra por derecho propio en la categoría donde podemos encuadrar otras grandes obras de "temas importantes" como Arrugas o Píldoras Azules, por ejemplo: una obra comprometida y valiente, de gran calidad, que además tiene el valor añadido de tratar un tema difícil y enseñarnos cosas sobre él.

Todas estas dimensiones están perfectamente equilibradas en Historia de una Rata Mala. Un guión sólido, una cuidada documentación para ambientes y personajes, un ritmo pausado y un enorme despliegue de recursos gráficos hacen de este libro una obra realmente lograda.

Bryan Talbot es un artista de lo más recomendable: recordemos sus dos historias de Luther Arkwright, su inusual personaje de ciencia-ficción, por ejemplo: la primera, Las aventuras de Luther Arkwright, experimental y osada, en blanco y negro; la segunda, El Corazón del Imperio, en maravilloso color). Historia de una Rata Mala siempre será una de sus grandes obras, sin duda. Nunca volverás a pensar lo mismo de las ratas después de leer Historia de una Rata Mala...