"You're going to need a bigger boat."

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domingo, 16 de julio de 2017

Películas recién vistas: LA GUERRA DEL PLANETA DE LOS SIMIOS


De nuevo, César y sus simios vuelven a las pantallas. Esta vez, años después de los sucesos de la anterior película, donde ya se desataba el enfrentamiento abierto contra los humanos, el primer simio inteligente y demás amigos y familia se enfrentan contra un enloquecido líder militar, para ellos simplemente "el Coronel", encarnado con aplomo por Woody Harrelson. César no quiere enfrentarse a los humanos, pero la decisión le será impuesta por la vía de los hechos…

Así, un envejecido César, de nuevo encarnado por Andy Serkis, ayudado por su maquillaje digital, se aparta del credo del simio tras el enésimo ataque de los humanos a su reducto en el bosque, y aprende (más bien recuerda, porque lo ha olvidado), y por las malas, que el camino del hombre solo lleva al desastre. Los momentos oscuros de la trama son eso, oscuros, desazonadores, crueles, intensos, y no es difícil encontrar paralelismos con ciertos detalles del mundo real. Escenas de acción vibrantes, banda sonora impresionante de Michael Giacchino, efectos especiales que rozan lo pasmoso (de nuevo, la expresividad y la impresión de realidad que se alcanza en los personajes digitales asombra) y adecuado desarrollo de personajes conocidos y nuevos, para un film que remata la historia y que huye de los tópicos de los blockbusters. 

Épica en su planteamiento, desarrollo y desenlace, que no por previsible resulta menos acertado, La guerra del planeta de los simios seguramente decepcionará a quienes solo busquen un espectáculo bélico, o las típicas estructuras de las películas palomiteras, porque no va de eso. La verdadera guerra se desarrolla en el interior de César. Y la espectacular batalla final ejemplifica a las claras de qué va la pelicula. Centrándose más en la emoción que en un simple espectáculo circense de tiros y peleas, la película triunfa en todos los sentidos.

En resumen: colosal.


domingo, 5 de junio de 2011

Películas recién vistas: X-MEN: PRIMERA GENERACIÓN

Cuando Disney compró Marvel recientemente, todos los estudios poseedores de derechos cinematográficos de personajes de la casa se pusieron manos a la obra, dado que, de no producir nuevas entregas de sus respectivas "franquicias", los derechos volverían a ser propiedad de Disney. Por ello, el año que viene veremos un reinicio de la saga cinematográfica de Spiderman (y tambén, me temo, de Ghost Rider), y ahora nos encontramos ante una operación similar con los X-Men. Esta primera entrega, bien realizada por Matthew Vaughn (es una pena que el guión de Kick-Ass no fuera un poco mejor) en la cual está presente como productor y co-autor del argumento Bryan Singer (director de las dos primeras entregas de la trilogía, recordemos), cuenta el origen del enfrentamiento entre Xavier y Magneto, con bastante garra aunque con escasas sorpresas.

En los años 60, Erik Lensherr (Michael Fassbender, reconcentrado, atormentado, inspirado) persigue a los asesinos nazis de sus padres por todo el mundo… para terminar enfrentándose a Sebastian Shaw (Kevin Bacon, muy adecuado, disfrutando su papel de villano), que dirige el Hellfire Club ayudado por otros mutantes como él, como Emma Frost (January Jones, tan guapa que da hasta miedo). Al mismo tiempo, en los EE.UU., la agente de la CIA Moira McTaggart (Rose Byrne, todo estilo) contacta con el experto en genética Charles Xavier (James McAvoy, un poco soso), para que le ayude a investigar sus sorprendentes descubrimientos sobre el Hellfire Club. Con Xavier está su socia, la joven Raven (Jennifer Lawrence, guapísima y magnética), mutante como el mismo Xavier.

X-Men: Primera Generación es un reinicio que encaja perfectamente con los anteriores filmes (incluso repite una de sus escenas clave, en el arranque del film), quitando algún cabo suelto acá y allá que probablemente será abordado en sucesivas entregas. El guión mantiene el interés, y pese a repetir varias veces algunas informaciones para que nadie se pierda (tampoco es que sea tan complicado lo que sucede para tener que repetirlo tanto, pero ese es un terrible vicio del cine comercial yanqui de nuestros días), la película es entretenida. Adolece, eso sí, de algunos altibajos en las escenas de acción, como ya le sucedía a sus predecesoras.


Un reparto de actores jóvenes pero con sobrada experiencia llena bien sus respectivos papeles. Destaca el personaje de Mística, que complementa con su evolución la dicotomía Xavier-Magneto, que ven dos soluciones muy distintas para el mismo problema. El aspecto del film, ambientado en un momento histórico muy determinado (la crisis de los misiles de Cuba, durante la presidencia de J.F. Kennedy), le da un aliciente especial. Militares soviéticos desfilando por la Plaza Roja; máquinas que parecen cacharros, más que máquinas… Añades a la mezcla un vestuario que les sienta de cine a actores y actrices; un montaje muy adecuado, con escenas estupendamente resueltas (como la del reclutamiento de los aprendices de Xavier, con la sorprendente aparición de… huy, casi se me escapa), y sale un film de lo más apañado.

Un grupo de nuevos personajes, extraidos de diferentes etapas de la ya casi inabarcable historia de los cómics mutantes, que se unen a los ya conocidos: por ejemplo, la Ángel "a la Morrison" encarnada por Zoë Kravitz, la guapísima y diminuta hija de Lenny Kravitz y Lisa Bonet. Las presencias de secundarios de toda la vida como Oliver Platt, James Remar, Rade Serbedzija, Matt Craven, Don Creech, Ray Wise (¡el padre de Laura Palmer!), Olek Krupa o el mismísimo Michael Ironside alegran la función, como suelen decir los críticos de cine. Son caras que te sonarán, si sus nombres no te dicen nada.

En resumidas cuentas, un film que, sin aportar demasiadas sorpresas, es lo suficientemente divertido y entretenido para darle una oportunidad. Se pasa un buen rato. Y la verdad es que, al final, deja con ganas de más...