"You're going to need a bigger boat."

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miércoles, 11 de noviembre de 2009

El Montón de Tebeos presenta... EL VECINO 3


El vecino era grande. El Vecino 2 era más grande. El recién aparecido Vecino 3... es aún más grande. Sí, ya sé que parece que estamos en Barrio Sésamo, pero no se me ocurre manera mejor de calificar la imprescindible serie de Santiago García y Pepo Pérez, publicada por Astiberri. Si V1 presentaba a los personajes y nos daba un panorama de su vida y milagros, sus alegrías y sus miserias (sobre todo, las miserias del pobre Javier, superhéroe a su pesar), V2 daba un giro radical al hacer avanzar la historia de Javier, Jose Ramón, Rosa, Lola y demás personajes por derroteros más oscuros y amargos, y también más exigentes para el lector. Una dirección en la que han ahondado también las variadísimas y excelentes historias breves publicadas hasta ahora en El Manglar.

V3 continúa en esta trayectoria y nos presenta un relato acerca de las verdades y las mentiras, de la confianza, del amor y la amistad: en suma, de la vida. Tras agriarse su amistad, José Ramón y Javier son extraños, pese a seguir siendo vecinos. José Ramón estudia y estudia para su examen, intentando aislarse de todo lo que pueda perturbarle, y corre sin darse cuenta (o lo que es peor, puede que dándose cuenta...) el riesgo de perder a Rosa, y no precisamente a manos de su inenarrable primo del pueblo, que le visita en Madrid. Javier engaña a Lola (o lo intenta, mejor dicho) y, peor aún, le miente y se miente a sí mismo... por no mencionar que algunos de los enemigos que combate como Titán quizá sólo existan en su imaginación.

La apuesta de ambos autores es arriesgada. Pero salen airosos del entuerto con un libro excelente, que hace honor a todas las expectativas (qué ganas había de más Vecino, qué ganas) y que sin duda será uno de los tebeos del año, con citas a clásicos del cómic incluidas (se me ocurren ahora mismo una cita explícita a Escobar en el arte y otra a Watchmen en cierta escena escabrosa). Los diálogos son excelentes, como en las anteriores entregas de la saga, y dejan una impresión de realidad apabullante, como sucede también con esa excelente escena muda en la que Javier espera en el hospital a que Lola le traiga la pastilla: atrevida elección de punto de vista por parte de ambos autores, con un resultado estupendo.

Santiago García firma un guión estupendo, sin concesiones, y con una resolución perfecta, acorde con su arrollador y magnético arranque. Un final que recuerda, por ejemplo, al de El Color del Dinero, donde lo importante no es su Fast Eddie Felson gana la partida o no, sino que ha vuelto a jugar. En este caso, lo importante no es el resultado del examen de José Ramón (al menos por ahora), lo importante es lo que ha sucedido antes...

La historia no es para nada complaciente con sus personajes, en especial con sus dos protagonistas, Javier y José Ramón. Los personajes, como los seres humanos de carne y hueso, evolucionan, cambian. José Ramón evoluciona tímidamente, pero algo es algo. El cambio de Javier es patente. Pero, ¿seguirá el héroe por el buen camino... o volverá a atacar la Legión Invisible?

Pepo Pérez se concentra en los personajes, las miradas, los gestos, y elimina todo lo accesorio: nada de composiciones de página chulas, nada de fondos superfluos, nada de lucimiento, en un esfuerzo generoso y realmente digno de elogio. El cambio radical de formato, de álbum en color a novela gráfica en blanco y negro y más páginas, refleja la evolución de la serie, que cambia, como sus personajes, como la gente, como la vida. El dibujante elige como instrumento narrativo una rejilla de 3x3 viñetas de la que no se sale en ningún momento, y donde la única nota de color la ponen las escasas apariciones de Titán. Y su presencia resulta algo soso, apagado, y por ello falso, fuera de lugar...

Así es la vida, gente. Sin guión, a veces monótona, a veces sorprendente, gris, sin colorines, donde lo importante a veces se te pasa desapercibido sin darte cuenta, en una réplica, en una mirada... donde los problemas no se resuelven con viajes en el tiempo, o con magia de otra dimensión, o viendo una vieja película de los Hermanos Marx que nos devuelva las ganas de vivir... sino día a día, afrontándolos. Con sinceridad... o quizá con alguna que otra mentira piadosa.

¿Cómo seguira la serie, a partir de ahora? Imposible decirlo, pero seguro que nos sorprenderá... para bien, y de principio a fin, como hace este excelente El Vecino 3.


PS Huyendo de puro milagro de la Legión Invisible, despistando a sus maquiavélicos miembros y a otras amenazas (un saludo para don Viktorr) a través de las obras de la M30, el agente del D.E.R.P. Mika Loeb (sin parentesco con el conocido guionista de cómics) arriesgó su vida y su cordura (no hay demasiado de lo segundo para arriesgar, cierto es) más allá del deber para conseguir un ejemplar de El Vecino 3. No se le ha vuelto a ver...

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