"You're going to need a bigger boat."

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lunes, 3 de marzo de 2014

Películas recién vistas: HER


Spike Jonze es uno de los tipos más inquietos del actual panorama cinematográfico. Ahora, vuelve a sorprender con Her, una película de ciencia ficción íntima, subyugante, de la cual es imposible sustraerse y que deja pensando después de su fundido a negro final.

Her es la historia de un romance. En el Los Ángeles de un futuro cercano, un tipo bastante gris y anodino, Theodore Towmbly (Joaquin Phoenix, excelente) trata sobrevivir a una devastadora separación matrimonial. Entonces, conoce a Samantha (Scarlett Johansson, excelente también). Enseguida congenian… pese a que Samantha solo es una inteligencia artificial.

Jonze, reciente ganador de un Óscar al mejor guion original por este film, nos sumerge en una realidad que solo está a un paso del mundo hipertecnológico en el que vivimos (en el primer mundo, se entiende). La película, visionaria, envuelta en una estética visual simplemente soberbia y llena de desolado romanticismo ("el amor es el único tipo de locura socialmente aceptada", dice el personaje encarnado por la cada vez más en boga Amy Adams), reflexiona con lucidez sobre cómo la interacción humana tradicional ha cambiado enormemente en los últimos años... y sobre cómo podría cambiar de ahora en adelante.

Sin poner tanto el acento en lo negativo y lo peligroso de esa omnipresencia de la tecnología como hace otro visionario, Charlie Brooker, en la imprescindible Black Mirror, pero mostrando sus efectos de manera diáfana (esas calles asépticas, llenas de ciudadanos que caminan hablando solos con sus pequeños dispositivos móviles, dan verdadera grima), Jonze se marca una película conmovedora, tan divertida (véase la cita a ciegas de Theodore con la despampanante chica interpretada por Olivia Wilde) como desasosegante (la terrible pregunta, "¿Estás viendo a alguien más?"). Her es tan auténtica, sincera y tan brillante como sus dos protagonistas, un Phoenix magistral y contenido que consigue que veamos en todo momento al personaje y no al actor, y una Johansson que triunfa armada únicamente de una voz ronca, juguetona y evocadora.

En resumen: no te la pierdas.

Nota: se agradece que una cadena de distribución permita a los espectadores disfrutar de pases en V.O.S. de películas de estreno, por fin, en Bilbao, con cierta regularidad.