"You're going to need a bigger boat."
Mostrando entradas con la etiqueta David Rubin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta David Rubin. Mostrar todas las entradas
lunes, 30 de noviembre de 2015
Recién leído: BATTLING BOY: THE FALL OF THE HOUSE OF WEST
Llega el final (que también es el principio) de la saga paralela de Battling Boy. Mientras aguardamos el desenlace de las aventuras del chaval de las camisetas mágicas, y nuevas aventuras de la joven señorita West, un volcánico David Rubín ilustra el excelente guión de Paul Pope y J.T. Petty, y nos presenta una aventura de superhéroes como debe ser: más grande que la vida, dramática, bien llevada… y divertida. Como ya lo era la primera entrega, pero con un toque algo más oscuro.
La huella del maestro Kirby está bien visible, como sucede en El Multiverso, por ejemplo, y la influencia del Rey es una inmejorable guía para que Pope, Petty y Rubín completen la educación sentimental de Aurora.
En resumen: una gozada de tebeo, que además es punta de lanza de una tendencia que continúa en otros como Ms Marvel, Batgirl...
viernes, 2 de octubre de 2015
Recién leído: THE FICTION, de Pires, Rubín y Garland
La historia que nos cuentan Curt Pires y David Rubín en esta serie limitada de cuatro capítulos (pronto la verás editada en castellano) tiene puntos en común con muchas otras ficciones, desde Las crónicas de Narnia hasta It. Es una historia de fantasía muy en al onda de Neil Gaiman (influencia confesa del autor, al igual de J. K. Rowling) pero sin tantas florituras verbales, y contada a grandes rasgos, sin destripar nada, involucra a cuatro chavales y un extraño libro en el cual, literalmente, te puedes… perder.
Hay muchos puntos que el guion de Pires no concreta, sino que deja abiertos, tanto a la interpretación del público lector como a, quizá, posibles continuaciones de una historia que mezcla acertadamente la fantasía y el horror con los traumas infantiles a los que los personajes, ya adultos, deberán hacer frente para exorcizar sus demonios. Nada excesivamente original, pero Pires consigue que su historia resulte interesante hasta el final.
En cuanto al dibujo, David Rubín ofrece un verdadero recital de narrativa gráfica, en una historia que le viene como un guante a su fuerza expresiva y a su imaginación (y que además redondea el autor de El héroe con unas espléndidas portadas), y en este caso se encarga únicamente del blanco y negro, quedando el color en manos de Michael Garland, que realiza un estupendo trabajo. Entre ambos crean un tebeo gráficamente impecable.
En resumen: un buen tebeo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

