"You're going to need a bigger boat."

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martes, 22 de junio de 2010

EL MONTÓN DE TEBEOS presenta... LOS INVISIBLES


Esta es la una de las obras más importantes de Grant Morrison, uno de los guionistas más interesantes del panorama comiquero internacional en los últimos quince años. Y simplemente eso ya debería ser aliciente suficiente para lanzarse a por ella. Pero es que además es la más "morrisoniana" de todas las ficciones perpetradas por el incorregible escritor escocés. Más que su original, rompedora y maravillosamente loca Doom Patrol; más que su alucinógeno Arkham Asylum; más que su rompedor y explosivo "momento X"; más que su superheroica JLA; más que su elegíaco y magistral All Star Superman; más que el desbocado carromato de chaladuras de su más reciente etapa en Batman... Los Invisibles es Morrison puro y duro.

Pero, ¿de qué va Los Invisibles? En apariencia es sencillo de explicar. Los Invisibles han existido desde siempre. Son un grupo de rebeldes se enfrentan a la conspiración entre conspiraciones: las pretensiones de un insidioso grupo de seres de otra dimensión que pretenden hacerse con nuestro mundo, eliminando la libertad individual y sustituyéndola por una uniformidad malsana y dictatorial. Una batalla que supera con creces la habitual dualidad bien-mal diversificándola en muchas otras dualidades: orden-caos, individualidad-sumisión... Todo ello permite a Morrison verramar sobre los argumentos de la serie todo tipo de ideas y locuras propias y ajenas, siempre con esa habilidad para los diálogos chulos que caracteriza al escocés. Una pléyade de artistas de primera fila, desde Steve Yeowell hasta Frank Quitely, pasando por Sean Phillips, Phil Jimenez, Chris Weston y muchos, muchos más, pone en imágenes el universo personal del imprevisible guionista escocés.

Los primeros Invisibles a quienes conocemos son de lo más peculiar. Tom O'Bedlam es una especie de vagabundo chalado que se convierte en el iniciador de Dane, un pandillero británico, en la disciplina del grupo. Pronto conceremos a la célula en al que se integrará Dane, una vez convertido (a su pesar) en Jack Frost, comandada por el supercool King Mob (casi un trasunto exacto del propio Morrison, incluso comparten apellido),y que cuenta en sus filas con Ragged Robin, una misteriosa hechicera venida del futuro; Lord Fanny, reina de todas las reinonas; y Boy, una ex-policía yanqui experta en artes marciales . Otros afectos al bando del caos: Lady Manning, la niña rica de los años 20 que conocerá más secretos de los que podría imaginar que existieran; o Jim Crow, rapero de éxito y hechicero vudú de primera clase, entre otros muchos. El mundo se acaba en 2012, pero, ¿será el final de todo... o un nuevo principio?

Los Invisibles es una lectura absorbente. Divertida, enrollada y completamente llena de referencias, detalles, frases y momentos provocadores y molones, la serie atravesó algunos problemillas durante su publicación. Dado su carácter arriesgado y provocador, se produjeron algunos encontronazos con la censura, bajada progresiva de ventas (desde luego, no hablamos de una serie comercial), y una enfermedad del guionista determinaron un azaroso discurrir de la serie, que se publicó en tres volúmenes diferentes, compuestos por 25, 22 y 12 capítulos respectivamente.

Grant Morrison en persona.

En el primer volumen, que incluye los tres primeros libros, Say you want a revolution, Apocalipstick y Entropy in the UK, Morrison presenta a los personajes, sienta las bases de la serie y abre la puerta de los misterios. Conocemos la capacidad de Los Invisibles de generar proyecciones de sí mismos que les permiten viajar en el tiempo, y por ejemplo entablar contacto con uno de los suyos en el pasado, el Marqués de Sade. Somos testigos de los "orígenes secretos" de King Mob (o Gideon Starkgrave, agente secreto, o Kirk Morrison, escritor de terror...); de Lord Fanny, heredera de una estirpe de chamanes brasileñas, pero nacida en cuerpo de varón... y conocemos a los enemigos, encarnados en el implacables Sir Miles, esbirro de los Archons, los alienígenas extradimensionales que pretenden invadir nuestro mundo y acabar con nuestra libertad e individualidad. También conoceremos a la estrambótica División X, una rama policial encargada de investigar fenómenos paranormales, uno de cuyos integrantes es Mister Six, el misterioso colega de King Mob.

En el segundo volumen, compuesto también de tres libros, Bloody Hell in America, Counting to None y Kissing Mr. Quimper, Morrison traslada la acción a EE.UU. La serie se vuelve algo menos enrevesada y accesible, con grandes dosis de acción, y continúa el relato de la lucha de Los Invisibles, esta vez con el insidioso Mr. Quimper como encarnación del poder de sus enemigos. Conocemos a nuevos personajes, como Jolly Roger, una Invisible de armas tomar, o el multimillonario Mason Lang, obsesionado por los significados ocultos de las películas. Segun avanza el segundo volumen, Morrison sube el dial de la máquina de locuras hasta el máximo: viajes en el tiempo (y esta vez ya no hablamos de "proyecciones astrales"), personajes que cambian de bando, nuevas amenazas, el alucinante argumento de control y contracontrol mental protagonizado por Boy...

En el tercer volumen, Invisible Kingdom, publicado un año después del segundo, todas las tramas abiertas en los anteriores libros confluyen. Los Archons están a punto de manifestarse en nuestro plano, y tomar control de nuestra realidad coronando a su aberrante "niño lunar" como monarca de una Gran Bretaña sometida a sus designios, lo cual dará entrada en nuestra realidad al supremo amo de la Iglesia Exterior... Pero los Invisibles lucharán hasta el fin para detenerles, a pesar de las bajas que ha habido en el grupo, y a pesar de algunas inquietantes y sorprendentes revelaciones sobre sir Miles, los miembros de la División X, y las dudas acerca de si Dane será realmente el Elegido... y a qué bando servirá con su increíble poder.

A estas alturas, la máquina de producir chaladuras está ya a mil revoluciones por minuto. El final de la historia, si es que es el final, resulta un tanto confuso... ¿quiénes son los ganadores y quiénes los perdedores? ¿Qué sucede realmente en 2012, en esas páginas finales donde la blancura envuelve a un socarrón Dane, más zen que nunca...?

La última página de la serie, obra de Frank Quitely.

Los Invisibles es mucho más que una simple historia de buenos y malos molones adornada con frases chulas, citas literarias elegantes y algo de filosofía barata (si solamente fuera eso, sería simplemente The Matrix... y sí, este comentario es malicioso). Es una experiencia diferente, no apta para todos los públicos, como suele suceder con la mayoría del material de Morrison. No voy a ni siquiera disimular que hay muchas cosas que simplemente no entiendo. Los Invisibles es un cómic absolutamente pop. Miles de referencias se entrecruzan en un vasto tapiz de ciencia ficción, zen, magia vudú, alucinaciones inducidas por "viajes" con sustancias sicotrópicas, personajes peculiares a más no poder...

En www.barbelith.com, donde fans de la serie intercambian impresiones e ideas sobre el mundo de Los Invisibles, quienes decidan aventurarse en Los Invisibles pueden averiguar más cosa sobre la serie: desde el origen y sentido del nombre de King Mob, hasta el tarot, pasando por el vudú, Lovecraft, Shakespeare, la magia del caos, las supercuerdas, los propios sueños de Morrison que alimentan de nombres e ideas la serie... En el mismo sitio web se puede consultar una larga, larga, larga lista de referencias para cada episodio (en inglés).

Un cúmulo de ideas locas, un viaje lleno de sorpresas, impredecible como una montaña rusa de gelatina en gravedad cero, rara como un túnel del terror de con luces de colores y música disco. El genio y el ingenio de Morrison, desatados sin control. Cada título de capítulo, cada diálogo, cada situación, cada nombre de cada personaje es epatante, raro, sorprendente... incluso a veces, las tres cosas a la vez. Cada lectura descubre y redescubre nuevas maravillas. No dejará indiferente a nadie...

Una serie ambiciosa, provocadora, una suma de todo lo que es Grant Morrison como creador. Imprevisible, irrepetible, excelente.

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