"You're going to need a bigger boat."

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domingo, 2 de octubre de 2016

Recién leído: LA VIRGEN ROJA


El matrimonio formado por Mary M. y Bryan Talbot vuelve a la carga. Si en su anterior obra, Sally Heathcote: Sufragista, nos trasladaban al nacimiento del célebre movimiento por el derecho de las mujeres al voto en la Gran Bretaña de la primera mitad del XX, en este nuevo libro viajamos con ellos a finales del siglo XIX, para conocer mejor la figura de la célebre activista Louise Michel.

Adelantada a su tiempo, como suele decirse de forma harto tópica, las ideas que Michel compartió con el resto de activistas y luchadores que pusieron en pie la Comuna de París eran peligrosas. Y como sucede siempre en estos casos, fueron reprimidas con violencia. Pero arraigaron en muchas mentes, en muchas otras personas, hombres y mujeres que hablaron, denunciaron, ayudaron, y también llevaron adelante otros intentos de utopías igualitarias, con mayor o menor fortuna, pero guiados siempre por ideales de verdadera igualdad y solidaridad, ideas que hoy, en nuestros días, se asocian de manera artera en muchas ocasiones con el peligro, la inestabilidad, la rebeldía, la estupidez y hasta el terrorismo.

El libro narra la vida y milagros de la célebre activista pero no se convierte en una biografía al uso. Pese a que contiene un apéndice con abundante documentación, como es natural en un libro de estas características, el guión humaniza a Michel, mostrando su inquebrantable idealismo, optimismo y generosidad, cualidades de las que hace gala incluso en las más penosas circunstancias y que no la convierten en una ilusa, sino en una voz clara, verdadera e irreductible. Gráficamente, La virgen roja refleja con acierto el mundo gris del París industrial del siglo XIX.

En resumen: una lectura de esas que merecen mucho, mucho la pena.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Recién leído: SALLY HEATHCOTE, SUFRAGETTE


La nueva obra de Mary M. Talbot, ilustrada por Kate Charlesworth con la colaboración de Bryan Talbot, ilustra la eclosión del movimiento sufragista en Gran Bretaña. Ese país, epítome de la civilización, en el cual hace más o menos un siglo, las mujeres no podían votar (además de ser consideradas poco menos que subnormales…) y uno de los espectáculos en boga eran las peleas de osos y perros hambrientos.

En las primeras décadas del siglo XX, nace en Inglaterra (y también en otros países) el movimiento sufragista, que exige el derecho de voto para las mujeres. Utilizando la figura ficticia de la joven Sally, Talbot, Charlesworth y Talbot elaboran una estupenda recreación de la época, de forma ágil y didáctica, y manejando una amplísima documentación (como atestigua la bibliografía y las notas finales).

Las asambleas, las protestas primero pacíficas y luego violentas, la represión desmesurada y cruel del estado, las huelgas de hambre… Una historia turbulenta, que evoca una época de grandes convulsiones (y en la cual se deja sentir la huella del estallido de la Gran Guerra) y que nos traslada a un momento de cambio y de evolución, y da cuenta de la lucha y las penurias que ha significado el avance social a lo largo del siglo XX para aquellas personas lo bastante valientes para dar el primer paso. Ahora que nos enfrentamos a una época de evidente retroceso social, es más necesario que nunca conocer el pasado para valorar lo que tenemos.

En resumen: excelente.

domingo, 16 de junio de 2013

El montón de tebeos presenta de nuevo... EL CUENTO DE UNA RATA MALA, de Bryan Talbot

No es la primera vez, ni será la última, que este humilde blog habla de este tebeo. Te remito a mi anterior texto, para no repetirme demasiado. Por fin se reedita en España, de la mano de Astiberri,  uno de esos cómics imprescindibles de verdad, ahora con una nueva traducción y un título mucho más cercano a la intención original de su autor, Bryan Talbot, de "citar" los títulos de los célebres cuentos infantiles de Beatrix Potter.

Podría extenderme durante un buen montón de párrafos sobre la excelencia de su guion, la impresión de realidad que desprende por los cuatro costados, su capacidad de emocionar, su temática social, su espléndido dibujo, la huella imborrable que deja en cualquier lector después de disfrutarlo... pero, ¿para qué? Es mucho más sencillo ir al grano. En cuanto se ponga a tu alcance (y ya falta muy poco), hazte con uno y léelo de inmediato. Incluso si, como es mi caso, ya tienes la anterior edición, ese tesorito descatalogado de 1999 cuyo encolado ya da muestras de flaqueza...

Si ya lo conoces, lo vas a volver a disfrutar tanto o más que la primera vez. Además, puedes (debes) hacerle propaganda. Dale la tabarra a todo el mundo, insiste, ponte más pesado de lo normal cuando digas eso de "este tienes que leerlo". Yo pienso hacerlo.

Si no lo conoces, no sabes lo que te espera...

miércoles, 29 de septiembre de 2010

LECTURAS RECIENTES

 
THE MIGHTY
Excelente tebeo de superhéroes, que parte de la un tanto trillada premisa de "qué ocurriría si hubiera un único superhéroe en el mundo", para hilar una historia bien llevada que sin embargo naufraga un tanto en su parte final. Y eso sucede porque la pareja de guionistas formada por Tomasi y Champagne resuelve el argumento transitando por caminos mucho menos originales que los que han usado para el planteamiento y desarrollo de su historia. Por ello, la impresión final es agridulce, pese al excelente trabajo gráfico de Peter Snejberg y Chris Samnee, dos artistas poco conocidos pero más que capaces, sobre todo Samnee. Podría ser mucho mejor.

GREEK STREET

A nada que te interesen un poquito el mundo griego clásico en general, Greek Street es una lectura recomendable. El primer tomo de la traslación de la tragedia griega clásica, algo "actualizada", al Soho londinense de la mano de Peter Milligan, sin ser una obra maestra, ofrece los suficientes alicientes como para continuar la lectura de la serie. Milligan no inventa nada: se pone los pantalones de Neil Gaiman y la chaqueta de Bill Willingham y construye su serie muy en la onda de la "fantasía elegante" de Vertigo, bien secundado en el apartado gráfico por el italiano Davide Di Gianfelice y por la colorista de 100 balas, Trish Mulvihill. Medea, Edipo, Agamenón, las Furias, Aquiles y otros personajes más que conocidos van componiendo un variopinto reparto, en una intriga donde se mezcla la serie negra, el terror, la fantasía y el drama urbano. Veremos qué tal continúa...


 
GRANDVILLE
Soy un gran fan de Bryan Talbot. Teniendo este primer álbum de Grandville en las manos, no he podido esperar a la edición española… y después de leerlo, me haré cuanto antes con el siguiente. Grandville es una ucronía steampunk, con huellas evidentes de Sherlock Holmes, y también con unas cuantas intencionadas puyas hacia ciertos acontecimientos internacionales bien conocidos de todos. Una ficción estilizada y protagonizada por animales antropomórficos que, pese a ser un simple entretenimiento, sirve una vez más para comprobar lo excelente dibujante y narrador que es Talbot, con atención especial al uso del color. Un tebeo para pasar un rato estupendo, lejos de las ambiciosas metas alcanzadas de Alice in sunderland, pero aún así, un cómic excelente.

 
EL GOURMET SOLITARIO
Uno de esos tebeos que se leen con agrado, y que dejan un recuerdo estupendo y provocan más de una sonrisa. Las peripecias culinarias de un tipo corriente y molinete que siempre come fuera de casa nos ofrecen un retrato de un personaje divertidamente humano, que disfruta de la comida y que nos sirve además para conocer costumbres y cocina del país nipón, a pie de calle. Relatos breves, en los que Taniguchi demuestra su impresionante maestría en el dibujo. Un libro muy recomendable, un "Taniguchi menor" pero mucho más atractivo que La Montaña Mágica, por ejemplo; quizá no para leerlo de un tirón, dado lo repetitivo de su estructura, pero que degustado en pequeñas dosis se revela como un plato de lo más sabroso.

Nota importante: el concurso sigue en marcha. ¡Participa!

viernes, 2 de abril de 2010

EL MONTÓN DE TEBEOS presenta... ALICIA EN SUNDERLAND


Tenía muchas ganas de hacerme por fin con este álbum de Bryan Talbot, un autor que me gusta cantidad. Pese a ello, este libro me había dado un poco de miedo en su versión original: gráficamente extraño, poco dibujo, mucha foto retocada, quizá demasiado farragoso, muchas páginas, mucho texto... y decidí aguardar a la edición española, que acaba de salir a la venta, cortesía de Random House Mondadori (por cierto, excelente, en presentación y traducción).

Lo primero que hay que destacar es la singular propuesta gráfica del libro, visible con sólo hojearlo. Talbot, un narrador y dibujante más que dotado, elige esta vez una abigarrada y colorista combinación de fotografías retocadas en Photoshop, documentación gráfica (grabados, retratos...) y dibujo tradicional con numerosos cambios de estilo, rompiendo los esquemas de una narrativa de cómic tradicional. Lo que en un principio puede parecer un batiburrillo difícil de "leer", se revela sorprendentemente dinámico, atractivo y efectivo en las hábiles manos de Talbot, quien sale airoso del empeño. Pero su peculiar aspecto gráfico (realmente es un cómic que no parece un cómic, a primera vista) es solamente uno de los aciertos de este libro, en el que Talbot ha invertido cuatro años de trabajo.


El autor maneja la amplísima documentación que ha reunido con efectividad, dando forma a un guión cuidadísimo, mezcla de investigación sobre Alicia y Lewis Carroll, de recuento de la historia de Sunderland y los vínculos de ésta con hechos históricos de gran envergadura para Gran Bretaña, y de comentario irónico (a veces con mucha mala leche) a esos grandes hechos, con Sunderland como ejemplo. Una propuesta ambiciosa, la cual el propio Talbot se encarga de desmitificar y convertir en un juego lúdico, incluyéndose a sí mismo como personaje y narrador, desdoblándose en varios papeles distintos, que interactúan entre sí, comentan, discuten y charlan con personajes reales e históricos del libro con la mayor naturalidad.

Manteniendo una cercanía contínua, un tono de colegueo con el lector que hace muy agradable la lectura y elude cualquier tentación de "pasarnos por la cara" todo lo que sabe, Talbot incluso se critica a sí mismo cuando cree que el relato se atasca (ese momento genial del bostezo); duda, reflexiona sobre la titánica tarea que se ha autoimpuesto, marca los tiempos y las pausas de manera original (el libro incluso tiene un intermedio), adopta recursos del teatro (el escenario, la apelación al público, el tono ligero de vodevil), y arroja nueva luz, con datos en la mano, sobre muchos de los mitos que rodean a Carroll y su célebre obra. Incluso plantea toda una nueva hipótesis acerca del origen de Alicia, más relacionado con Sunderland de lo que algunos en Oxford querrían admitir...


Así, Alicia en Sunderland es una especie de truco de prestidigitador: Talbot juega con el lector, dialoga y cuenta historias como las contaría a un amigo, de manera coloquial (el arranque del libro es colosal, en este sentido), reivindicando el valor de descubrir las miles de cosas que nos rodean y que no sabemos... Su acercamiento, voluntariamente "desordenado" y caótico, remite ineludiblemente a la excusa del mismo, Alicia, la inmortal narración que lleva conquistando a generación tras generación desde la época victoriana. El libro de Talbot es una canto de amor a la historia ideada por Carroll, su carácter transgresor y su ausencia de moraleja, y a la ficción en general, además de una invitación a conocer las inesperadas maravillas que pueden rodearnos en cualquier lugar, en cualquier momento.

Talbot salta de un tema a otro, de un lugar a otro, con fluidez, sin hacerse pesado ni farragoso en ningún momento. Eso sí, el libro requiere del lector una actitud atenta y juguetona. Quien espere una historia lineal a la manera tradicional no la encontrará en la Alicia de Talbot, al igual que las dos partes de Las aventuras de Luther Arkwright distan mucho de ser una narración de ciencia-ficción al uso. Dicho lo cual, sólo puedo recomendar fervientemente a cualquiera que guste de la lectura, de la fantasía, o simplemente tenga interés por saber más de Carroll y Alicia (de rabiosa actualidad una vez más, gracias a Tim Burton), y que sobre todo tenga ganas de pasar un rato estupendo y además aprender algunas cosas, que se deje llevar y se zambulla en este original, adictivo y juguetón libro creado por Bryan Talbot.