"You're going to need a bigger boat."

"You're going to need a bigger boat."
Mostrando entradas con la etiqueta Warren Ellis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Warren Ellis. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de julio de 2015

Recién leído: SUPREME, BLUE ROSE, de Ellis y Lotay


Es un verdadero placer tener de vuelta en el mainstream a Warren Ellis. El británico, tras algunos trabajos alimenticios en Marvel y su sorprendente revisión del Caballero Luna, se pasa ahora a Image junto a la artista Tula Lotay para contarnos una historia sobre el universo de Supreme, el héroe creado por Alan Moore y Rob Liefeld. 

El punto de vista elegido es de lo más original, como lo es el acabado gráfico de Lotay, con clara influencia de Mike Allred en su elegante y colorido arte. Ellis narra la investigación de una periodista, a la que un millonario contrata para que investigue un extraño incidente. Algo cayó sobre la ciudad de Littlehaven. ¿Un avión? ¿Otra cosa? Y ¿qué es exactamente "Supreme"? 

En la historia de mundos paralelos, de realidades alteradas y de misterios que se van resolviendo poco a poco, Ellis vuelve por sus fueros, y además de traer de vuelta a Supreme (en lo que quizá sea el inicio de una nueva andadura para el personaje), lo utiliza para crear una "historia sobre historias" en la que, en vez de homenajear a tantas referencias y antiguos personajes, como hacía el de Northampton, vuelca sus opiniones sobre los universos de ficción de una manera más afilada y menos cargada de nostalgia y homenajes.


En resumen: para leer y releer. Muy bueno.

domingo, 1 de marzo de 2015

Recién leído: TREES 1, de Ellis y Howard


Warren Ellis vuelve a transitar por el terreno que le gusta: el de la ciencia ficción. Esta nueva serie, cuyo primer arco argumental acaba de recopilar Image en un tomo, nos narra las consecuencias de la llegada a la Tierra de una raza alienígena. Pero, lejos de tópicos, las espectaculares manifestaciones de la presencia de los extraterrestres (esas colosales columnas que se asientan en distintos lugares del planeta, desde Sao Paulo a la Antártida) se mantienen durmientes e inalteradas durante años… ¿o no?

Ellis juega hábilmente con las localizaciones y con elementos de intriga y geopolítica siguiendo a varios personajes, y analizando su relación con las misteriosas columnas alienígenas, los “árboles” que dan título a la serie. Con un efectivo Jason Howard (gran deudor de Guy Davis) en los dibujos, la propuesta de Ellis entretiene y deja con ganas de más.

En resumen: Warren Ellis vuelve con ganas, por fin. A ver cuánto dura. Una vez más, un tebeo interesante publicado por Image.

martes, 21 de octubre de 2014

Recién leído: MOON KNIGHT, FROM THE DEAD


Warren Ellis. Esa es la única razón para que alguien se interese a estas alturas por el Caballero Luna, esa especie de Batman de pacotilla que ha disfrutado de numerosas oportunidades para demostrar su talla como personaje, y casi nunca ha pasado del aprobado justito. Le han metido con calzador donde han podido, como a otros segundones... nunca ha cuajado. ¿Cuánto durará esta vez el experimento? Quizá pase del año y medio…

Con oficio, aunque de manera poco sorprendente y un tanto desapegada, Ellis pone manos a la obra y entrega seis capítulos en los cuales un renovado justiciero vestido de blanco se muestra más moderno que nunca (lo cual no es decir mucho), y después deja paso a Brian Wood tras prepararle el terreno. No nos engañemos: a medio gas, Ellis le da veinte vueltas a casi todos los juntaletras que andan sueltos por el mainstream yanqui. Pero no es este el Ellis que todos queremos ver de regreso… Quizá alguna de las series que está publicando en Image nos lo devuelva. Ojalá.

Mezcla de aventura urbana y algunas gotas de fantasía, este nuevo Caballero Luna se beneficia del estupendo trabajo de Declan Shalvey y Jordie Bellaire en dibujo y color. El apartado gráfico es, en todos los sentidos, el plato fuerte del tebeo. Shalvey demuestra que mejora página a página, y Bellaire se está convirtiendo en una referencia en el mundo del color a pasos agigantados. Ambos forman una estupenda pareja artística y este no es su primer proyecto juntos, ni será el último. Habrá que seguirles el rastro, pero no en esta serie, puesto que solo se han ocupado de estos seis primeros capítulos.

En resumen: pasable guion, excelentes dibujos.

sábado, 26 de octubre de 2013

Lecturas recientes: ULTIMATE HULK Vs. LOBEZNO & IRON MAN

Aprovechando la reedición de las dos miniseries Ultimate protagonizadas por Hulk, y dado el escaso interés de la nueva versión de Mark Waid (no digamos lo anterior…), el "mono" de Hulk me lleva a leerme estas dos historias que ene el momento de su aparición, por una u otra razón, dejé pasar, y que ahora Panini recupera en su económico formato coleccionable.

Tenemos dos guionistas de postín: por un lado, Damon Lindelof, uno de los creadores de Perdidos, hila una trama inteligente, aunque lastrada por el parón que sufrió en EE.UU. por los retrasos del escritor en terminarla. Es entretenida, y los diálogos son briosos, pero la historia va un poco de más a menos y, en resumen, no llega a ser gran cosa. Tampoco ayudan el perezoso narrar habitual en su dibujante, Leinil Yu (en sus últimas obras tampoco ha mejorado mucho en este aspecto) y el poco afortunado color de Dave McCaig.

Por otro, un Warren Ellis a medio gas, como todos los británicos un punto por encima de los yanquis en lo que a inteligencia y diálogos se refiere (eh, recordad que James Robinson también es británico), que se trae a uno de sus personajes fetiche, Pete Wisdom. Convertido en el Líder versión Ultimate, Wisdom trata de cargarse a los dos héroes, el (esta vez) gris y el acorazado, en una peripecia bastante alargada que Stan Lee y Jack Kirby habrían despachado en diez o doce páginas. Cary Nord ilustra con su habitual lápiz muy bien coloreado digitalmente por Dave Stewart, pero se nota claramente que las páginas están infladas porque la anécdota no da para cuatro episodios.

En resumen: entretenido, pero poca cosa. Dos guionistas que obviamente están al menos un punto por encima de la media (Ellis, varios puntos, cuando se aplica en serio), pero que en estas historias se muestran a medio gas. O a un cuarto de gas, en el caso de Ellis.

domingo, 2 de octubre de 2011

@rdp: Sobre ORBITER, de Warren Ellis y Colleen Doran


Warren Ellis y Colleen Doran vuelcan su fascinación por la carrera espacial en un estupendo relato de ciencia-ficción, conciso y bien llevado, que parte de una premisa estupenda: ¿qué sucede cuando un transbordador espacial que se perdió hace diez años regresa a la Tierra… en un momento en el que el programa espacial norteamericano da sus últimos coletazos? La respuesta está llena de sorpresas, de ideas de las buenas de Ellis, de sus habituales diálogos de macarra, y de un brillante trabajo de Doran, una de las creadoras más populares del cómic yanqui, autora de A distant soil. Un estupendo tebeo de ciencia-ficción, una de las cuentas pendientes de la línea Vertigo de Planeta, que aún tiene pequeñas joyas como esta "en la nevera"...

sábado, 24 de septiembre de 2011

EL MONTÓN DE TEBEOS presenta… THE AUTHORITY

 
Y, ¿a santo de qué viene ahora hablar de The Authority? ¿Es que no hay tebeos americanos más recientes que sean lo bastante interesantes? Bueno, alguno hay (no tantos), pero siempre merece la pena hablar de The Authority.

Sobre todo, naturalmente, los dos primeros volúmenes: por un lado, los doce episodios realizados por Warren Ellis y Bryan Hitch; por otro, la continuación debida a Mark Millar, Frank Quitely y otros. Lo demás, en serio, no es importante. Estos capítulos de The Authority son un tebeo de superhéroes diferente porque sus guionistas tratan a sus personajes de una manera más realista, dentro del ambiente de ciencia´ficción que les rodea, y sobre todo, de un modo coherente.

El concepto de partida, que Ellis hizo arrancar en Stormwatch, es fascinante. Los miembros del equipo son seres superiores: un mago supremo, la encarnación del poder del sol, el mejor luchador del mundo, la científica más brillante, un ángel exterminador, el dios de las ciudades y el mismo espíritu del siglo XX, que viajan en una nave viviente del tamaño de una pequeña luna. No hablamos de meros justicieros que mantienen el statu quo, ya no. Y como tales seres superiores, llega un momento en que deciden plantarse y arreglar lo que ellos consideran que debe arreglarse.

Ellis insinúa esta idea, sobre todo con Jenny Sparks. Pese a ello, sus historias no ahondan demasiado en este tema, sino que simplemente van agotando los rivales, cada vez más poderosos, a los que tienen que hacer frente los protagonistas. Llegado el final de su andadura, con la muerte de Jenny, se les acaban los enemigos a The Authority. Todo ello servido por un Bryan Hicth que mejoraba número a número, que ya anticipaba sus estupendos The Ultimates, y que desde entonces ha entrado en un franco declive.

Y entonces llega un Mark Millar aún no tan famoso como ahora, y en uno de sus mejores trabajos, pone a The Authority en marcha de verdad. De pronto, el equipo ya no trata con maléficos superdictadores, realidades alternativas, alienígenas que desafían la imaginación. Ahora, se ocupan de los dictadores que salen todos los días en los telediarios. Y queda bien claro el mensaje que quiere transmitir el demoledor Millar cuando vemos a quién manda el statu quo para intentar reducir a The Authority: superhéroes "del sistema" que recuerdan maliciosamente a Los Vengadores y la Patrulla-X (y todos ellos son masacrados de manera inmisericorde, claro).

En la segunda parte de su etapa, Millar, en un argumento que repetirá casi exactamente más adelante en The Ultimates, deja a los miembros del equipo bastante maltrechos, derrotados por un curioso "supersoldado" (son sustituidos por unas fugaces réplicas, cortesía de Tom Peyer y Dustin Nguyen, en cuatro anodinos capítulos), pero éstos, naturalmente, consiguen rehacerse y eliminar a sus sustitutos, esbirros del establishment que no ve con buenos ojos a los superhéroes "respondones". Y así termina la serie, o al menos, la parte que merece la pena leer.


El grueso de estos episodios los dibujaba un inigualable Frank Quitely, que ya asombraba a propios y extraños, y que después pasaría a colaborar con Grant Morrison en varias obras de referencia del género sobradamente conocidas de todos. Invitados como Arthur Adams, Gary Erskine o Chris Weston tampoco desentonaban.

Las continuaciones de la serie no han alcanzado la calidad del trabajo de Ellis y Millar, y desde luego carecen del carácter transgresor de las historias de ambos. Ese es precisamente el valor de The Authority: Ellis y Millar, sobre todo Millar, le dieron la vuelta al concepto de superhéroe, y gracias a ello hacen parecer caduco cualquier otro tebeo de superhéroes, tanto contemporáneo como posterior, incluso los escritos por ellos mismos.


Escasas excepciones escapan a ello: así, en frío, destacaríamos The Umbrella Academy, por su arrolladora originalidad; Irredeemable, por su falta de prejuicios; Ex Machina, por su originalidad;  Powers, por su inteligencia y su mezcla de géneros… Pero en la práctica totalidad de la producción de Marvel y DC (con algunas honrosas excepciones, como Ultimate Spider-man o el Batman perpetrado por Grant Morrison) se echa de menos ese carácter original y transgresor, y por el contrario, nos encontramos con la repetición continua de fórmulas ya desgastadas: refundaciones, resurrecciones, crossovers, reinicios… vamos, lo mismo de siempre.

Incluso obras tan exitosas como Civil War o The Ultimates (pese a ser guiones del propio Millar) están muy por debajo de la originalidad, el sense of wonder y el carácter transgresor que imperan en estos primeros años de The Authority. Y además, tanto Ellis como Millar no olvidan, además, hacer su Authority divertido. Sorpresas, diálogos brillantes, acción desatada… Ahora que Norma anuncia una nueva edición en formato Absolute, quien aún no haya leído The Authority tiene una excelente oportunidad de hacerlo…

viernes, 2 de septiembre de 2011

@rdp: Sobre FREAKANGELS


Últimamente, Warren Ellis (por decirlo suavemente) no se esfuerza demasiado. Ahí están algunos cómics de Avatar Press (Black Summer, Anna Mercury, Doktor Sleepless…) para demostrarlo, por no hablar de su evidente desgana en Astonishing X-Men. Por suerte, Freakangels es la excepción. Aquí, al menos, el bueno de Ellis pone un poco de empeño en el asunto. La premisa es buena: doce jóvenes con superpoderes cambian el mundo a su alrededor, de manera literal, con resultados catastróficos, y desde ese momento sus vidas también cambian para siempre. Pese a lo monótono de la composición de páginas (que delata su origen de webcomic) y algunas irregularidades en el trabajo de Paul Duffield, Freakangels se lee con gusto, y aparecido ya su quinto volumen en EE.UU., la serie parece consolidada. Aun lejos de sus obras magnas, Ellis ofrece una buena dosis de diversión y mala sombra en Freakangels. Que dure...

jueves, 30 de diciembre de 2010

Lecturas recientes: TWO STEP

 
Publicado en 2004 y reeditado hace unos días en un tomito, Two Step es un divertimento, sin más... pero eso no tiene nada de malo, porque cumple su objetivo con creces. Tres capítulos bastante chalados que dan cuenta del encuentro de dos personajes curiosos: Tony Ling, un pistolero zen, y Rosi Blades, una "chica cam", en un Londres futuro abigarrado y colorista habitado por robots gigantes, bandas de enanos obsesionados con poseer enormes "willys", como la propia chica cam lo denomina en una divertida escena...  Pero cuando uno de esos gigantescos miembros viriles artificiales es robado por el  pistolero, éste atrae la atención de la peligrosa banda.


Warren Ellis mezcla su habitual gusto por la ciencia-ficción y el humor chulesco con una divertida visión de un Londres futuro mestizo y caótico, y añade una pizca de brocha gorda en el más puro estilo Garth Ennis. Y Amanda Conner, como ya demostraba en The Pro, es la artista perfecta para dar vida a los dos protagonistas de este divertido embrollo futurista con mucho humor estilo Cary Grant / Katharine Hepburn (pero con algún taco que otro más). Atención al divertido uso que hacen los autores de las cámaras que Rosi Blades lleva instaladas y transmitiendo su vida 24 horas al día.

Tres capítulos de lo más fresco y divertido, cortesía de dos grandes autores. Y como siempre sucede en los trabajos de Amanda Conner, un diez para la artista en la expresividad de los personajes,