"You're going to need a bigger boat."

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lunes, 21 de octubre de 2013

El montón de tebeos presenta… EL JOKER

El Joker es simplemente uno de los personajes más interesantes y populares del mundo de la ficción, y un caramelo de los más golosos para cualquier guionista o dibujante. Eterna némesis del murciélago, encarnación del caos, el singular asesino de la enorme sonrisa es campo abonado para el exceso, en lo gráfico y en lo literario. Pero sólo los grandes son capaces de sacarle todo el jugo, de convertir cada aparición suya (y mira que ha aparecido veces…) en algo inolvidable.

Está, claro, La broma asesina, donde Alan Moore y Brian Bolland profundizaban en el origen del criminal y en los parecidos entre su locura y la obsesión de Batman. Está El hombre que ríe, escrita por Ed Brubaker, donde se actualizaba el primer encuentro entre Batman y el Joker. Está la brillante visión metamórfica del personaje que maneja Grant Morrison, tanto en Arkham Asylum como en Batman RIP. Están las inolvidables interpretaciones de Jack Nicholson y Heath Ledger en sendos filmes.

Están también sus apariciones en El largo Halloween, o en los episodios escritos por Steve Englehart a finales de los 70… y está, naturalmente, Mad Love, o Amor Loco, la incomparable historia del origen de la única mujer tan absolutamente chalada que sería capaz de enamorarse del Joker: Harley Quinn. Uno de los mejores tebeos de Batman de la historia. Inexplicablemente, sigue pendiente de reedición en castellano...

No creo que tenga que especificar el origen de cada una de estas imágenes del personaje...










jueves, 19 de septiembre de 2013

LECTURAS RECIENTES: BATMAN DESDE LA PERIFERIA

Un interesante concepto es el que utilizan los editores de esta recopilación de artículos de variadas procedencias, que analiza a Batman y su idiosincrasia desde puntos de vista muy distintos.

Desde el papel de Batman y el Joker como opuestos y su importancia como iconos de la cultura de masas, hasta dos interesantes puntos de vista sobre los filmes de Nolan, a cargo de Aaron Swartz y Slavoj Zizek; desde un atinado recuento de la estupenda incursión de Grant Morrison en los mitos del murciélago de la mano de Javier Calvo hasta interesantes reflexiones sobre las a menudo relegadas féminas de la vida de Batman.

Las dos firmas femeninas del libro, Laura Fernández (también una de las editorias) y Elisa G. McCausland, coinciden en señalar la importancia del rompedor concepto de Batwoman instaurado por Greg Rucka y J.H. Williams III, que hasta hace poco tiempo, ya sin Rucka, ha continuado siendo una de las series más interesantes del por otro lado anodino panorama DC… hasta que por fin la editorial ha acabado con la paciencia de sus autores.

En resumen, una lectura de lo más interesante que viene a demostrar una vez más la cantidad de dimensiones y puntos de interés que atesora Batman como personaje en sus ya cerca de ocho décadas de vida.

domingo, 17 de febrero de 2013

Lecturas recientes: ABSOLUTE BATMAN & ROBIN: BATMAN REBORN

Los seguidores habituales saben de la debilidad de vuestro amistoso vecino asgardiano hacia la andadura de Grant Morrison en Batman, esa historia que lleva desarrollándose ya varios años a lo largo de diferentes cabeceras relacionadas con el personaje. Ese gigantesco tomo recopila los dieciséis capítulos de la serie Batman & Robin escritos por Morrison, o lo que es lo mismo, el segundo gran acto de la historia, una epopeya cuyo título genérico no podría ser otro que Batman and Robin can't die! Es un verdadero placer repasar estas divertidísimas y sorprendentes historias, que a diferencia de otros cómics yanquis del momento, superan perfectamente dos lecturas.

Desaparecido Bruce Wayne en los meandros del tiempo por obra y gracia de la Sanción Omega de Darkseid, Dick Grayson, antiguo Robin, antiguo Nightwing, tiene la difícil tarea de sustituir a su mentor como guardián de Gotham, y al mismo tiempo, se enfrenta a la rebeldía chulesca de Damian, el hijo natural de Wayne, convertido en un nuevo Robin que poco tiene que ver con sus antecesores en el cargo...

Una vez más, Morrison recurre a su fértil y a veces desbocada imaginación para imaginar nuevas amenazas para sus héroes y crear nuevos personajes. El Profesor Pyg, Flamingo, un nuevo Capucha Roja, el cártel de El Penitente y los 99 Fiends... todo ello es un simple aperitivo para el retorno, por un lado, del siempre bienvenido Joker, y después, del Doctor Hurt, otra de las creaciones ajenas recuperadas por Morrison para la serie, como los Batman de distintas naciones. Todo ello con el sello inimitable de Morrison, que continúa homenajeando esa etapa maldita de Batman que nadie se atrevía a "tocar". El tomo culmina con el regreso de Bruce Wayne y el anuncio de una amenaza que supera a todas las demás: Leviatán.


Después, vendrá Batman Incorporated, o lo que es lo mismo, el arranque del tercer y último acto de la epopeya, en el que Morrison sigue dando sorpresas y rizando el rizo, acompañado entre otros por Chris Burnham, en los dibujos. Un artista que ya da muestras de su calidad en varios de estos dieciséis capítulos, acompañado de Andy Clarke, David Finch y Philip Tan (este último, el menos inspirado del cartel), de un estupendo Cameron Stewart y de un deslumbrante Frank Quitely, cuyas páginas, reproducidas a tamaño Absolute, realmente son alucinantes. El libro, eso sí, pesa una tonelada. No apto para débiles humanos, que diría Hulk...


En resumen: una gozada en formato grande.

sábado, 2 de febrero de 2013

Lecturas recientes: BATMAN, de Tony S. Daniel

  

Tony S. Daniel tomó las riendas de guión y dibujo de la nueva Detective Comics renumerada, tras colaborar con Grant Morrison en la primera parte de su épica historia de Batman, y tras unos cuantos episodios en solitario en Batman antes de la llegada de Los Nuevos 52.

Precisamente por ser tan desquiciados, exagerados, abigarrados, "oscuros" y demás, los episodios de Detective Comics de Daniel tienen un atractivo de placer culpable. Además, cercano ya el enésimo retorno de un renovado Joker, muchos se preguntarán de dónde sale la idea de su epatante nuevo aspecto… bien, pues sale de aquí.

Sobran los comentarios...

En efecto, es en estos cómics donde el Joker se hace arrancar la cara, literalmente, aunque luego desaparece rápidamente de la historia para dejar paso a un nuevo villano: el Muñequero, al cual Daniel no le saca demasiado partido.

Si Jim Lee puede hacerlo, yo también...

Al estilo de David Finch en El Caballero Oscuro, Daniel opta por el estilo sangriento y ultraviolento de los poco añorados años noventa. Sangre, oscuridad, nuevos villanos chungos haciendo cosas chungas... Vamos, que no sorprende en absoluto. Pero se pasa un buen rato con los desvaríos de Daniel, que distan mucho de ser aburridos, y el grupillo de villanuelos que se inventa para acompañar al clásico Pingüino no tiene desperdicio. Además, tampoco duda en manipular a las "vacas sagradas" de la galería de villanos de Batman: Dos Caras, Máscara Negra, el Sombrerero Loco y el Espantapájaros también aparecen en sus páginas.

I believe I can fly...

Y si Morrison nos regala a Damian Wayne y Scott Snyder se inventa a un hijo maléfico de Jim Gordon, aquí está Daniel con un hijo de Hugo Strange… sólo nos falta un hijo de Alfred Pennyworth. En lo gráfico, Daniel ha mejorado con los años, y pese a algunos momentos muy mejorables y cierta perezilla narrativa, le saca los colores a otros autores "nacidos en Image", más endiosados y más irregulares, con su estilo efectivo y su productividad a prueba de bomba. Los demás dibujantes que acompañan a Daniel en algunos episodios (como Ed Benes o Szimon Kudransky) mantienen un nivel aceptable dentro del estilo tenebroso que predomina en estas páginas.

En resumen: tan malo que resulta divertido, a diferencia de la gran mayoría de los tebeos de Marvel y DC, que son simplemente... malos.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Lecturas recientes: BATMAN, DEATH BY DESIGN


Una historia que mezcla el misterio, la arquitectura y el aire más añejo del personaje es lo que ofrecen Chip Kidd y Dave Taylor en Batman: Death by Design. Uno de los emblemáticos más edificios de Gotham es el centro de una trama de asesinatos, corrupción y venganzas varias… dado que el edificio fue patrocinado por su padre, Bruce Wayne / Batman está en el centro de todo ello.

Sin ser nada del otro mundo, este primer guión de cómic del célebre diseñador y experto en Batman Chip Kidd se deja leer, pese a algunos excesos verbosos, y el arte de Dave Taylor es algo irregular en términos de narrativa, pese a proporcionarnos unas cuantas páginas de lo más espectacular. A su favor, lo preciosista de su acabado, con un cuidado dibujo a lápiz y discretos toques de color digital, y su estupenda ambientación retro-gótica.

En resumen: no está mal.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Lecturas recientes: BATMAN, TIERRA UNO


Geoff Johns y Gary Frank narran de nuevo el origen de Batman, aunando elementos de la visión "tarada" del personaje que acuñó Frank Miller con algunas innovaciones más cosméticas que otra cosa, como ese Alfred "machote" estilo Sean Connery.

Una lectura entretenidilla, muy realzada por el siempre atinado Frank, que realiza un trabajo estupendo como siempre que dispone del tiempo necesario para ello. Sin embargo, la historia no aporta gran cosa, es previsible y está bastante alargada. Al menos, Johns no recurre al siempre socorrido Joker… Ya se ha anunciado una continuación, por cierto.

En resumen: más indicada para lectores novatos que para grandes conocedores del personaje.

domingo, 5 de agosto de 2012

RODEADO DE BATMAN presenta... BAT-LOGOS

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Con la cantidad de logos chulos que hay a lo largo de la historia de los cómics de Batman...
Y con lo pasables que les han quedado estos dos...

 

¿...es que no ven lo FEO que es este...?


viernes, 3 de agosto de 2012

Lecturas recientes: BATMAN de Snyder y Capullo

Si los anteriores cómics de Batman escritos por Scott Snyder destacaban bastante, en términos de calidad, entre las recientes aventuras del murciélago, las nuevas historias post-reinicio no mantienen el mismo nivel, en conjunto. La historia arranca bien, pero el desenlace no está a la altura de las expectativas creadas. Todo el enredo alrededor de El Parlamento de los Buhos, esta nueva amenaza a la que se enfrenta Batman, no es nada del otro mundo, la verdad. Veremos qué tal avanza la siguiente entrega… es decir, a partir del séptimo capítulo, que es el último del primer tomo recopilatorio.

En cuanto a Greg Capullo, el artista sigue fiel a sus orígenes en Image, donde empezó su carrera siendo un perfecto sosias de Todd McFarlane (pero dibujando los fondos y entregando las páginas a tiempo), y aunque ha mejorado con los años, sigue adoleciendo de muchas limitaciones, y ahí están las escenas de diálogo para demostrarlo. Y las páginas "giradas" son un recurso francamente poco acertado que nos retrotrae a lo peorcito de aquellos "gloriosos" años 90.

En resumen, que no es para tanto. Y la edición española, como ya sucedió con la anterior de Planeta en su momento, tampoco le ayuda, precisamente...

PS: El logo del título es positivamente el más feo de la historia de los cómics de Batman.

domingo, 29 de julio de 2012

Películas recién vistas: EL CABALLERO OSCURO. LA LEYENDA RENACE


Nota: reseña completamente spoiler-free.

Christopher Nolan cierra su versión de Batman con una tercera película que continúa directamente los hechos acaecidos en El Caballero Oscuro. Mezclando (esta vez, sin tanto acierto como en Batman Begins) numerosos elementos procedentes de distintas aventuras del personaje (desde El regreso del Caballero Oscuro a Tierra de Nadie, pasando por Knightfall y algunas otras), Nolan enfrenta esta vez a Batman con uno de sus peores enemigos en los cómics: Bane (interpretado por Tom Hardy), un rival a su altura en físico e intelecto, preparado para desatar el caos en una Gotham City que aún se está recuperando de la muerte de Harvey Dent.

"Soy el apocalipsis de Gotham"
El problema principal de esta tercera entrega es que muere de gigantismo, mucho más que su predecesora, a la cual se parece bastante (mucho). En términos de guión (firmado de nuevo al alimón los hermanos Nolan), se repiten los errores de la segunda entrega, y se mezclan con los ya cometidos en Origen. Así, tenemos un héroe que se divide en hasta ¡cuatro! personajes diferentes: Batman/Wayne (Christian Bale), Catwoman (Anne Hathaway), el comisario Gordon (Gary Oldman) y el agente Blake (Joseph Gordon-Levitt), todos ellos quitándose fuerza unos a otros.

Todos ellos se ven enfrentados a un villano mucho, mucho menos conseguido que el tétrico Joker que componía Heath Ledger de la segunda entrega (y que, si me apuran, también sale perdiendo en comparación con el desaprovechado Dos Caras interpretado por Aaron Eckhart). Si por un lado Bane no tiene el hándicap de compartir protagonismo con ninguna otra fuerza maléfica, por otra parte se echa de menos más explicación y algo más de carisma (la incómoda máscara no ayuda en absoluto a Hardy). Para entendernos: si en El Caballero Oscuro la magnética presencia del Joker se "come" la película y disimula muchos de sus errores, aquí no sucede lo mismo con Bane, lamentablemente.

"Se acerca tormenta, señor Wayne..."
Tantos personajes, tantas subtramas… es increíble decirlo, pero en un film que supera los 150 minutos falta tiempo para que todas las puertas que Nolan abre se cierren debidamente. Así, La leyenda renace, sin ser aburrida, da bandazos: sus escenas de acción son arrítmicas, se interrumpen entre sí, los personajes son presentados y desarrollados de manera apresurada porque, literalmente, no hay tiempo para todos. Es una pena que Nolan renuncie a centrarse en explorar las posibilidades de la relación entre Wayne/Batman y Selina/Catwoman, o un posible triángulo con la imponente Miranda Tate (Marion Cotillard), o a explicar algo mejor al personaje de Bane. Sobra ruido, falta emoción. Y se echa en falta, además, una pieza a la altura de las persecuciones urbanas de las películas precedentes. El "Bat-avión urbano" mola... pero no tanto como el coche o la moto.

Y desde luego, tienen mucha más fuerza el intercambio de miradas entre Christian Bale y un siempre inmenso Michael Caine, o la divertida composición de Anne Hathaway como Catwoman, que todos los fogonazos, los descacharramientos y los destrozos al ritmo retumbante de la repetitiva banda sonora de Hans Zimmer. Vale más una simple lagrimita que todas la soflamas revolucionarias que maneja un Bane al que se le podría sacar mucho más jugo.

Dejando aparte las evidentes lecturas que pueden tener escenas como la irrupción de Bane en la sede de la Bolsa de Gotham, o sus diatribas pseudoanarquistas (de parvulario), si algunos momentos de guión funcionan (la aparición de los murciélagos, la sorpresilla final que depara uno de los personajes protagonistas), otros son previsibles (hasta cierto punto, el desenlace se ve venir), o bordean lo simplón y lo sonrojante (la escena de Blake en el puente, la batalla campal entre policías y secuaces de Bane...). La película se revela mucho más deslavazada y errática que El Caballero Oscuro, que pese a sus arritmias, mantenía bastante mejor el rumbo y mostraba menos momentos involuntariamente risibles...

En resumen: mucho ruido (mucho) y pocas nueces (muy pocas).