"You're going to need a bigger boat."

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jueves, 5 de septiembre de 2013

Rodeado de series presenta… RICKY GERVAIS


Como sabrás, Ricky Gervais es un actor y guionista británico famoso (además de por su inolvidable papel de presentador de la ceremonia de los Globos de Oro, hace unos años) por series de televisión como The Office y Extras. Necesitas ver esas dos series, si aún no las has visto. 

The Office (cuyo éxito propició un remake americano igual de exitoso) narra el día a día de una oficina zarrapastrosa, perdida en algún rincón de Gran Bretaña, equiparable a cualquier oficina en cualquier parte del mundo. La rutina, el absurdo del trabajo, las relaciones entre los trabajadores y entre estos y su jefe son el eje de la comedia, cuyo tono, para entendernos, se acerca mucho más a El apartamento que a Los problemas crecen. Todo ello además es relatado con un acertadísimo formato de falso documental, que aparenta seguir el día a día de la oficina y sus gentes, entrevistas incluidas.

La palabra "patéticos" no empieza ni a describir a los trabajadores de la oficina, y entre todos ellos sobresale su penoso jefe, encarnado por el propio responsable de la oficina, David Brent (encarnado por el propio Gervais), un personaje que parece una simple caricatura pero que, a medida avanza la serie, se vuelve inquietantemente… humano.

Y esa es la clave del humor corrosivo como sangre de Alien de Gervais. Su retrato despiadado de las flaquezas del ser humano moderno llega certeramente al espectador, que ve como su sonrisa se queda congelada, particularmente en la parte final de la serie, mientras ve como David va cayendo cada vez más bajo. En el reparto, además, reconocerás como mínimo a dos rostros bien populares: Martin Freeman (El Hobbit, Sherlock, Love Actually...) y Mackenzie Crook (Juego de Tronos, Piratas del Caribe...)



En Extras, Gervais es Andy Millman, un actor cuarentón y absolutamente carente de don de gentes, atascado en una eterna retahíla de trabajos de mierda como extra en películas y series. En este caso, el larguirucho Stephen Merchant, coguionista y coproductor habitual de Gervais, encarna al agente de Andy, un desgarramantas con delirios de grandeza. Además, el reparto fijo de Extras incluye a la amiga del alma de Andy, Maggie (Ashley Jacobs), tan insegura, bocazas, torpe y carente de don de gentes como Andy, o más.

Si en la primera temporada, la vida de Andy te parece desastrosa cuando solo es un extra que va de rodaje en rodaje tratando desesperadamente de rascar unas líneas de diálogo, espera a ver lo que sucede cuando los terribles dioses del show business le conceden su deseo, en la segunda temporada, y consigue el papel protagonista en una rancia comediucha de la BBC que hace que The Benny Hill Show parezca teatro de Shakespeare.


La parodia del mundo del espectáculo que propone Extras es mordaz y despiadada. No queda títere con cabeza, nadie se salva. Además, un puñado de valientes estrellas del cine, la música y la televisión se interpretan a sí mismas, en divertidísimas exageraciones de sus figuras públicas, reforzando la credibilidad de los dardos envenenados de Gervais y Merchant.

The Office, versión británica, se compone de dos temporadas de seis capítulos, más dos especiales navideños. Extras también consta de dos temporadas de seis capítulos, con un cierre en forma de episodio especial. Simplemente imprescindibles.

viernes, 25 de enero de 2013

RODEADO DE SERIES presenta… THE HOUR, temporada 2

Si alguien no ha disfrutado aún de The Hour, una de las mejores series de los últimos años, le recomiendo de verdad que no lo deje para más adelante. Creada por Abi Morgan, su recién emitida segunda temporada mantiene el estupendo nivel de la primera entrega, y en una nueva tanda de seis bien medidos episodios, contimúan las aventuras y desventuras de los intrépidos periodistas Freddie Lyon (Ben Wisham) y Bel Rowley (Romola Garai) y el carismático presentador Hector Madden (Dominic West).

De nuevo, el día a día del informativo televisivo semanal de la BBC The Hour se va a ver sacudido por los avatares sentimentales de quienes lo elaboran, y también por los acontecimientos internacionales, en plena Guerra Fría, y por la agresiva competencia de la ITV con su nuevo programa, Uncovered. Además, la incorporación al reparto de Peter Capaldi en el papel del nuevo baranda de la redacción, Randall Brown, redondea lo que ya era un grupo de actores más que soberbio.

A los mencionados, podemos sumar a los ya familiares Oona Chaplin (Marnie, la sufrida esposa de Hector), Anna Chancellor (Lix, fumadora empedernida y periodista veterana) o Julian Rhind-Tutt (como McCain, el hombre del gobierno siempre rodeado de secretos), entre otros. Estupendamente escrita y dirigida, la serie, pese a estar ambientada en los años 50, trata temas fácilmente asimilables a la realidad de nuestros días.

"Las empresas han sido entronizadas y a ello seguirá una época de corrupción en los altos cargos y el poder monetario de la nación se esforzará en prolongar su reinado, manipulando los prejuicios del pueblo hasta que toda la riqueza se acumule en unas pocas manos y la República sea destruida. Abe Lincoln. Abe Lincoln lo dijo", cita Freddie Lyon, en un momento de la segunda temporada de The Hour, en una historia en la todo lo relativo que la corrupción política suena terriblemente contemporáneo.

Por cierto, no la busques en tu proveedor habitual de consumo audiovisual… aún no está editada en España. Pero sí está disponible a través de otros canales… por ejemplo, "amazónicos".

sábado, 7 de julio de 2012

RODEADO DE SERIES presenta… STATE OF PLAY

Cuando su asistente fallece en lo que parece un suicidio, la vida del parlamentario Stephen Collins (David Morrissey, pronto será El Gobernador en The Walking Dead) se convierte en una pesadilla. Su amigo y antiguo director de campaña, Cal (John Simm), ahora periodista de investigación del diario que dirige Cameron Foster (Bill Nighy, siempre bienvenido), se encargará de investigar el suceso, en una intriga que poco a poco se irá enredando…

Una vez más, la BBC proporciona una serie que cumple con las expectativas de un entretenimiento inteligente y de calidad. State of Play (expresión traducible como "la situación") es una serie de 2003 que narra en seis densos y bien medidos episodios una historia en clave de thriller que trata temas como la relación entre el poder político y el económico, los entresijos del trabajo periodístico en tiempos de crisis y recortes (lo cual es de rabiosa actualidad), y los límites de la amistad.

Con la presencia de muchas caras conocidas en papeles de mayor o menor importancia (Sean Gilder, Kelly McDonald, James McAvoy, Polly Walker, Geraldine James…), State of Play no defrauda. Casi seis horas de buen entretenimiento televisivo, bien rodado, bien interpretado. En 2009, se rodó una nueva versión, esta vez como largometraje, dirigido por Kevin MacDonald, titulada en España La sombra del poder, con Russell Crowe, Robin Wright, Rachel McAdams, Ben Affleck y Helen Mirren en los papeles principales. No creo que sea tan buena...

Muy recomendable.

viernes, 15 de junio de 2012

2012, bicentenerio de Dickens presenta… DOS VERSIONES EN IMAGEN REAL DE DAVID COPPERFIELD


Una, realizada por la BBC a finales de los 90; la otra, dirigida por George Cukor y producida por David O. Selznick en 1935. Con cinco décadas de diferencia, estas dos versiones de la novela de Dickens son bastante similares en su acercamiento a la obra original y en sus efectivos resultados.

Ambas versiones reducen la novela a su esencia básica, y en el camino se queda el habitual sacrificado de las adaptaciones, el simpático Traddles, que desaparece del relato, como otros personajes curiosos que Dickens reparte a lo largo de la vida de David. Pero en ambas se respira el alma de la obra, cosa que no sucedía, por ejemplo, en una reciente adaptación de Oliver Twist dirigida por Roman Polanski, suntuosa pero escasamente emocionante.

Asimismo, ambas, sobre todo la de Cukor, acentúan la presencia de Mr. Micawber. El célebre W.C. Fields encarna en la versión antigua al inigualable personaje, y Bob Hoskins (acompañado de una simpatiquísima Imelda Staunton como Mrs. Micawber) hace lo propio en la moderna. Ambos realizan un gran trabajo, y cumplen en el decisivo momento en que Micawber desenmascara la impostura del siniestro Uriah Heep. Hablando del maléfico secretario arribista, en ambas versiones Heep es algo menos siniestro de lo que Dickens describe, aunque sería difícil alcanzar los extremos de iniquidad, mala facha y malicia del Uriah de la novela sin caer en excesos.

Si la versión de Cukor alcanza los 125 minutos, la de la BBC roza las tres horas. Tiempo suficiente en ambos casos, sobre todo en el segundo, para ir desgranando los sucesivos avatares de la vida de David. En ambas versiones, la preferencia se la lleva la parte de David niño. Los dos chavales protagonistas, Freddie Bartholomew y Daniel Radcliffe, se convirtieron en grandes estrellas. El primero no consiguió mantenerse en el candelero en su edad adulta, sin embargo, y está por ver qué tal le irá al segundo en ese empeño tras el final de la célebre saga de películas de Harry Potter.

Si en la versión de Cukor Basil Rathbone interpreta a un envarado y realmente siniestro Mr. Murdstone, no le va a la zaga en la versión moderna Ian McKellen dando vida al despiadado maestro Mr. Creakle, y no digamos la formidable Maggie Smith, verdadera alma de Downton Abbey, que compone una memorable tía Betsey. Suyas, como en la novela, son algunas de las escenas más memorables de la historia. Las poco conocidas Madge Evans y Amanda Ryan componen dos estupendas Agnes, mientras que dos rostros más familiares, Maureen O'Sullivan y Joanna Page, están estupendas incorporando la angelical Dora.

Dos buenas versiones, bien realizadas, aunque inevitablemente reducidas, de una monumental novela, indicadas tanto para repasar como para descubrir la incomparable obra maestra de Dickens.


PS: También recuerdo haber otra versión (de la multitud de ellas que hay y habrá, más de 15 diferentes por ahora contabiliza Imdb.com), esta de 2000, y de producción yanqui, con Hugh Dancy como el caballero David, Sally Field como la tía Betsey, un encantador Paul Bettany como Steerforth, y un improbable Michael Richards (en efecto, el Kramer de Seinfeld) como Micawber. Entretenida, aunque algo menos lograda que las que nos ocupan…

lunes, 5 de marzo de 2012

RODEADO DE SERIES presenta… THE SHADOW LINE


Es difícil sustraerse al tremendo efecto que producen los siete capítulos de The Shadow Line, soberbio thriller de producción británica, absorbente, tenso, duro y espléndidamente escrito, realizado e interpretado. Con esto está dicho todo. Aunque por supuesto, aquí no se acaba la reseña, que por cierto, esta vez, queda absolutamente libre de spoilers, y ojo, que nadie te cuente mucho de la serie antes de verla.

Beneficiándose del excepcional trabajo de todo su reparto, encabezado por nombres conocidos como los de Christopher Eccleston, Chiwetel Ejiofor o Stephen Rea, la serie revela poco a poco el entramado de su historia, con sorpresas, con giros inesperados, dibujando personajes realmente difíciles de olvidar. Creada por Hugo Blick (que hasta ahora se había especializado en la comedia, y eso se nota en los estupendos diálogos), es una serie exigente. Nada queda al azar, todo tiene sentido, todo tiene importancia, y es importante estar bien atento en cada instante de los casi sesenta minutos de duración de cada capítulo. Hasta el último personaje de la trama (y hay muchos) está perfectamente colocado como una pieza de ajedrez en una partida maestra.

Y como en el ajedrez, en The Shadow Line hay dos bandos. Y sólo uno de ellos vencerá. El tratamiento visual de la serie remite a los mejores thrillers de espías los 70, y el claroscuro predomina en los distintos ambientes en los que se mueven Jonah Gabriel, Joe Bede, Jay Wratten, Ross McGovern, y naturalmente, el omnipresente y fantasmagórico Gatehouse… Esa línea de sombras que todos recorren y en la cual a veces es difícil distinguir en qué lado estás… o mejor, en qué lado están los que te rodean.

La gente nace, vive, ama, roba, mata, miente, lucha, engaña, sueña, desea… y muere. Y eso es lo que hacen los personajes de The Shadow Line. Y por eso  la serie es tan soberbia. Atención a esta y otras producciones británicas, en un panorama lleno de buenas series que no siempre vienen del otro lado del charco… muchas de ellas llegan desde el otro lado del Canal de la Mancha.

The Shadow Line. Un thriller en siete partes absolutamente imprescindible, y una serie de esas que seguramente ganarán con cada revisión. Así empieza...

lunes, 26 de septiembre de 2011

RODEADO DE SERIES presenta… THE HOUR


Estupenda miniserie de 6 capítulos ha resultado The Hour, producida por la BBC, que narra los avatares de una suerte de innovador Informe Semanal de la célebre cadena británica, que se encuentra en sus primeras emisiones con una inesperada convulsión: la nacionalización del Canal de Suez por el Egipto de Nasser, en 1956.

Ambientada, pues, en el momento inicial de la guerra fría, tres personajes principales son el eje de la trama: Freddie Lyons (el simpático y tirillas Ben Wishaw), un idealista e indomable periodista; Bel Rowley (una elegante e impresionante Romola Garai), una productora inteligente y ambiciosa; y Hector Madden (Dominic West; sí, en efecto, es McNulty…), un presentador estrella muy bien relacionado. Un trío protagonista de lo más atinado, por cierto: tres actores competentes que dan vida a sus respectivos papeles con naturalidad y aplomo.

Cuando la BBC lanza The Hour, Freddie, Bel y Hector son los puntales del equipo reunido por Clarence Fendley (Anton Lesser), con la intención de ofrecer un panorama de la actualidad semanal. Pero la crisis de Suez confrontará al equipo del programa con una difícil decisión: la libertad de información chocará con los intereses del gobierno británico, necesitado de todo el apoyo que pueda conseguir cuando decide responder a Nasser. Y ello además se entrecruza con las misteriosas muertes de dos personas, una de ellas muy cercana a Freddie...

The Hour engarza bien la trama de espionaje que arranca en el primer episodio con el interesante debate, como sucedía en Buenas Noches y Buena Suerte, acerca de si patriotismo significa únicamente ciega adhesión, o si es tan buen patriota (o incluso mejor) quien se encara con su gobierno cuando éste se aparta del buen camino y se empantana en conflictos artificiales e interesados (¿te suena de algo?). Un debate siempre de actualidad...

Secundarios como Oona Chaplin, Julian Rhind-Tutt (estupendo en el repelente papel de "fontanero" del gobierno), o Anna Chancellor (Cuatro bodas y un funeral) o los veteranos Tim Pigott-Smith (La Joya de la Corona, Lo que queda del día…) y Juliet Stevenson (Infamous, Quiero ser como Beckam…) animan una función de inconfundible encanto british, con una más que adecuada recreación de la época.

Muy recomendable.