"You're going to need a bigger boat."

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domingo, 14 de octubre de 2012

Películas recién vistas: FRANKENWEENNIE


Qué suerte que, en los 60, en Burbank, los padres de Tim Burton dejaron que su niño se impregnase fatalmente de esa imaginería terrorífica que tanto le gusta. Y qué suerte que, tras la decepción de Sombras Tenebrosas y de su Alicia..., nos encontremos de nuevo con el arte de Burton en esta deliciosa Frankenweenie.

Ampliando su célebre corto de juventud 28 años después, Burton crea una vez más un mundo de fantasía hecho a base de encanto en el diseño de los personajes y escenarios (ese cementerio de mascotas…), pericia visual y tétrico sentido del humor, y además homenajea a todo el género clásico de terror: la Hammer, la Universal… todo está aquí, gente.

Brillante en todos los sentidos, Frankenweenie proporciona hora y media de diversión sin límite. Con su nada disimulada apuesta por lo freak y lo diferente, y al nivel de la maravillosa La Novia Cadáver, Burton quizá no sorprenda a nadie, ni lo pretende, pero desde luego divierte un rato largo.

En resumen: brillante. O quizá, mejor dicho… chispeante.



lunes, 28 de mayo de 2012

Películas recién vistas: SOMBRAS TENEBROSAS

Una pena que Tim Burton no haya puesto más de sí mismo, ni haya buscado un guión mejor terminado, para esta simpática pero claramente fallida película que resucita (una vez más) a los personajes de una ignota serie televisiva yanqui.

Una pena que los papeles de dos actores tan capaces como Michelle Pfeiffer y Jonny Lee Miller sean meras comparsas, y más visto el soso papel encarnado por Helena Bonham Carter o la repetitiva y casi siempre repelente presencia de Chloë Moretz... y que sólo los dos divertidos antagonistas, el vampiro fuera de su elemento al que da vida el incombustible Johnny Depp y la bruja mala que borda una desternillante Eva Green aporten aislados momentos de diversión a un conjunto que hace aguas por todas partes.

Una pena que la siempre efectiva (aunque poco sorprendente) música de Danny Elfman y la divertida selección de canciones de los 70 (facilonas, pero efectivas) esté al servicio de una puesta en escena ramplona, y a un guión que simplemente se complace en traer de vuelta a los viejos personajillos de la serie, pero que tampoco se molesta en darles un poco de entidad, o en crear una historia con una pizca de originalidad.

En resumen: una pena.

sábado, 30 de julio de 2011

RODEADO DE CELULOIDE presenta… BATMAN CONTRA BATMAN (y 6)

Una reflexión nada autorizada, inconexa, y en general balbuceante, sobre algunas de las películas protagonizadas por el murciélago. La primera parte, aquí. La segunda parte, aquí. La tercera parte, aquí. La cuarta parte, aquí. La quinta parte, aquí.

Sexta y última parte: Batmovil, Batcueva y otras Batcosas

En cuanto a vehículos con ruedas, para mi gusto gana Nolan. Ese cacharro que lo mismo salta edificios y atraviesa paredes que recorre millas de autopista a todo tren y parece un tanquecito es fantástico, y no digamos la supermoto llena de truquitos de la segunda película. Comparados, el Batmovil "deportivo" de motor llameante y blindaje automático, y el Batiplano cuya utilidad, aparte de llevarse los globos venenosos del Joker, es bastante limitada, palidecen, por no hablar del soso cacharro que recorre las alcantarillas en perfecta línea recta en Batman Vuelve.

Como corresponde a la época de cada film, la tecnología que maneja el héroe en los films de Burton parece ahora algo arcaica, comparada con los cacharritos hi-tech que se despliegan en las películas de Nolan. Especial mención para la capa planeadora de El Caballero Oscuro. Por improbable que pueda ser, la escena de la "recuperación" del contable de la mafia en Hong Kong es realmente espectacular, igual que todo el asunto de la ecolocalización de la parte final del film, o la manera en que Wayne ahce uso de su dinero para preparar su traje y mejorar su equipamiento de manera más realista que en los filmes de Burton, donde todo parece surgir del aire.

Sin embargo, pese a que la Batcueva del Batman de Tim Burton tiene un aire más oscuro, incómodo y retro, funciona bien, tiene ambiente y se usa de la misma manera que en los cómics. Por su parte, la de los filmes de Nolan resulta, evidentemente, más "moderna" en lo tecnológico, aunque el personaje no pasa tanto tiempo en ella, sobre todo en El Caballero Oscuro. Se le saca menos partido a la cueva, excepto en la antológica escena en la que el joven Wayne, después de volver a Gotham, entra en la cueva y se ve rodeado de una nube de murciélagos.

En resumen, gana Nolan, en este apartado, pero no en todo.

Y por fin, termina el repaso a los Batmans de Nolan y Burton… ahora, a seguir esperando The Dark Knight Rises... ¿Aún no has visto el primer trailer?

martes, 19 de julio de 2011

RODEADO DE CELULOIDE presenta… BATMAN CONTRA BATMAN (5)

Una reflexión nada autorizada, inconexa, y en general balbuceante, sobre algunas de las películas protagonizadas por el murciélago. La primera parte, aquí. La segunda parte, aquí. La tercera parte, aquí. La cuarta parte, aquí.


Quinta parte: Las chicas

Aquí sí que no hay discusión. Ni la sosa de Katie Holmes en la primera película de Nolan, ni la simpática Maggie Gyllenhaal en la segunda, ambas interpretando al mismo personaje, la abogada Rachel Dawes, le llegan a la punta del tacón del zapato a la flaca y magnética Catwoman de Batman Vuelve, a la que daba vida un Michelle Pfeiffer en plenitud de belleza y talento, con ese traje improbable cosido a retales, su carga de sexualidad peligrosa y sus roncos maullidos.

Pese a que Kim Bassinger resulta algo más sosa en su papel de periodista aguerrida en la primera película de Burton (básicamente, tiene cara de no estar "conectada" durante casi toda la película), la sicótica mujer-gato de Batman Vuelve es una presencia absolutamente fascinante (y hace que Batman parezca aún más soso, en comparación).

Por contra, las dos féminas que presenta Nolan adolecen de garra. Y no sólo porque no tengan poderes, sino porque a su personaje le falta empaque, básicamente. Rachel es una amiga de la infancia de Bruce Wayne, una "chica del héroe" demasiado plana y previsible, pese a su aire de abogada recta y legal; por lo menos en El Caballero Oscuro los guionistas le dan algo más de importancia al personaje de Rachel, al "colocarla" entre Harvey Dent y Bruce Wayne… pero luego le dan "boleto" enseguida.

Catwoman aparecerá en la tercera película de Nolan, encarnado por Anne Hathaway… veremos qué tipo de ratera nos presenta, y si por fin el Batman de Nolan pilla algo de "cacho", que se dice. Pero será difícil que la simpática Hathaway supere a la impresionante ratera ideada por Burton.

Continuará...

lunes, 11 de julio de 2011

RODEADO DE CELULOIDE presenta… BATMAN CONTRA BATMAN (4)

Una reflexión nada autorizada, inconexa, y en general balbuceante, sobre algunas de las películas protagonizadas por el murciélago. La primera parte, aquí. La segunda parte, aquí. La tercera parte, aquí.

Cuarta parte: El Joker

¿Qué Joker es mejor? ¿El clásico payaso criminal mezcla de Cesar Romero y Jim Aparo encarnado por Jack Nicholson, o el espeluznante monstruo al que dio vida el difunto Heath Ledger? Son la noche y el día.

El histrionismo desatado de Nicholson (que se forró hasta la médula gracias al éxito del film) es perfecto para el film de Burton, más teatral y exagerado. Burton nos presenta a un delincuente profesional, un asesino que disfruta con lo que hace, cuya mutilación le vuelve completamente loco. El Joker de Burton es un ser que solamente piensa en divertirse y armar jaleo: travieso, revoltoso, agitador, iconoclasta, un payaso desatado que ve a Batman como un aguafiestas del que quiere librarse. Un concepto perfecto para el film de Burton.

Eso contrasta fuertemente con el espectral, nihilista, automutilado y terrorífico bicho que presenta Nolan en El Caballero Oscuro, muy distinto del personaje de los cómics (con la cara pintada, en vez de la piel blanqueada), pero perfectamente coherente con la visión del director de Batman y su ambiente. Un presunto agente del caos, un sicópata que tiene planes muy bien orquestados (lo cual, dirán algunos, no tiene sentido; a mí, no me molesta demasiado); un terrorista imprevisible, capaz de quemar una montaña de dinero con la misma facilidad con la que logra anticiparse a cualquier movimiento de sus enemigos. La voz, con sus murmujeos y chasqueos, es también una de las grandes bazas de Ledger en su asombrosa actuación, en la cual da miedo de verdad.

Hmm, difícil elección. Pese a que el maquillaje de Nicholson, visto hoy, resulta un tanto ridículo (la mueca perenne es innecesaria, y lastra un tanto al actor), su actuación (esa voz…) está llena de aciertos. La caracterización de Ledger, menos llamativa pero muy efectiva, es simplemente impactante, y su actuación está a la altura. En ambos filmes se reproduce el clásico "esquema Moore" de la relación entre ambos, ya sabes, dos caras de la misma moneda... con la novedad (un poco tonta) de que el Jack que luego es Joker en el film de Burton resulta ser... el asesino de los Wayne.

Aquí hay empate, opino; cada autor tiene su Joker.

sábado, 2 de julio de 2011

RODEADO DE CELULOIDE presenta… BATMAN CONTRA BATMAN (3)

Una reflexión nada autorizada, inconexa, y en general balbuceante, sobre algunas de las películas protagonizadas por el murciélago. La primera parte, aquí. La segunda parte, aquí.  

Tercera parte: El héroe
(y Alfred, el caballero del Caballero Oscuro)

En cuanto al aspecto del héroe en pantalla, tanto en su identidad civil como en su indumentaria nocturna, gana le versión de Nolan por goleada. Ese Batman incapaz de girar el cuello, bajito y más cabezón que Darth Vader al que da vida Michael Keaton palidece en comparación con el tipo reconcentrado, capaz de dar miedo ya antes de ponerse el traje de murciélago, que presenta Nolan, con Christian Bale como perfecta elección para el papel. Un cruzado acorazado y tecnológico que se mueve entre las sombras y que precisamente cuando se deja ver pierde algo de su efectividad. Por suerte, el diseño de la capucha no le hace parecer cabezón. Y el logo geométrico y estilizado del traje, que sustituye al tradicional con el óvalo amarillo, me encanta.

El Bruce Wayne de Batman y Batman Returns es un hombre obsesionado, sí, atormentado por la tragedia personal bien conocida por todo el mundo, pero no tanto como el de Nolan (o el de Miller); pero es "un millonario que se disfraza de justiciero", no "un justiciero que se disfraza de millonario". Al contrario de lo que sucede con el torvo Bruce Wayne de Batman Begins: su personalidad "civil" es una simple fachada, es Batman 24 horas al día. Entre tú y yo, prefiero el de Nolan. Obviamente, porque el Batman que me gusta es el "tarado", no el de los 60 o el "superdetective".

En cuanto a Alfred, de nuevo, para mi gusto, gana Nolan con la elección del inigualable Michael Caine, pese a que su parecido físico con el Alfred de los cómics es inexistente (dirán los puristas; he superado esa fase hace tiempo). Los dos Alfred, este y el encarnado por el recientemente fallecido Michael Gough, beben directamente de la versión de Frank Miller, y funcionan estupendamente, pero donde esté Michael Caine, que se quiten los demás…

De modo que en este aspecto, creo yo, gana Nolan de calle.

lunes, 27 de junio de 2011

RODEADO DE CELULOIDE presenta… BATMAN CONTRA BATMAN (2)

Una reflexión nada autorizada, inconexa, y en general balbuceante, sobre algunas de las películas protagonizadas por el murciélago. La primera parte, aquí.

Segunda parte: Dos visiones

La Gotham City imaginada para Burton por Anton Furst tiene mucha más garra, pero a la vez es más guiñolesca y exagerada que la urbe tecnológica y ultramoderna de los films de Nolan, más fría y realista, incluso de noche. Pese a lo caduco de algunos efectos, la Gotham de Burton tiene un aspecto mucho más cuidado y elegante. A la ciudad gótica de los films de Nolan, en comparación, le falta personalidad y le sobra modernez.

En los filmes de Burton, la música del habitual Danny Elfman acompaña perfectamente las imágenes del director, en la onda "clásica-oscura" tan habitual en el compositor fetiche del director. Nolan se acompaña de la fanfarria electrónica de Hans Zimmer, que compone una de sus últimas grandes bandas sonoras, o lo que es lo mismo, se repite a sí mismo algo menos de lo normal (por ejemplo, su música para Origen, básicamente, es la misma que la que compuso para los films de Nolan) pese a echar mano de sus recursos de siempre, componiendo un score enérgico y retumbante que casa perfectamente con el ritmo y la visión de los filmes de Nolan, y con la inclusión adicional de un tema romántico de James Newton Howard (hablando de repetirse…)

Nolan apuesta por una visión algo más realista, pero sobre todo, por la épica. Sus filmes son "serios" (alguien dirá "pretenciosos"), tratan su material con gravedad y elegancia, y están empeñados en dar lustre intelectual a un justiciero, al que tampoco tiene reparos en retratar como un tipo bastante perjudicado mentalmente (Bruce Wayne es la máscara, en la mejor tradición de Miller-Moore, que tanto bien y tanto daño a la vez ha hecho al personaje en los últimos 25 años).

Por contra, Burton apuesta por lo teatral, lo deforme, lo bizarro. Si Miller es la guía y la lumbre de Nolan, la de Burton está en la colorida serie de televisión de los años 60 y su propio imaginario personal. Lo que anunciaba el Joker en su primer film, con su propia actuación y sus ridículos secuaces se desata por completo en la secuela, donde Burton está respaldado por el éxito de Eduardo Manostijeras (1990). Su Joker, y sobre todo su Pingüino rodeado de congéneres cargados con bombas, nunca tendrían lugar en un film más "serio", y no hay más que ver al Joker o al Espantapájaros que presenta Nolan para ver la diferencia de concepto entre ambos filmes. O ver a los dos directores para ver que, desde luego, sus visiones tienen que ser diferentes...



Ideas tan interesantes como ese Bruce Wayne que se relaja colgándose cabeza abajo quedan un tanto desdibujadas en el primer Batman de Burton, e incluso más en el segundo, donde los villanos llevan la voz cantante, sobre todo la sensual Catwoman (ese lametón…). Wayne se comporta como un millonario algo atolondrado y disperso, y cuando se viste de Batman tiene un aspecto soso y muy poco imponente. Si el difunto Christopher Reeve "era" Superman (y Brandon Routh, desde luego, no), Michael Keaton no "es" Batman.

En los filmes de Nolan, la figura de Wayne es algo más trágica, pero también le falta algo de encanto, pese a que se acerca más al cánon milleriano de millonario obsesionado. Es expeditivo, obseso y creativo, pero a la vez, algo cerril y bastante envarado. A ratos, incluso soso. Y la casta relación romántica con Rachel Dawes en los filmes de Nolan (y encima, en la segunda, a la pobre Rachel le "dan boleto") contrasta con el morbo del encuentro de Batman con la sensual y provocadora Catwoman de Burton, un personaje que pide a gritos más desarrollo.

Y hablando de villanos… Espantapájaros, R'as Al Ghul, Dos Caras, Pingüino, Catwoman… y el Joker. Más clásico no se puede ser. Los filmes de ambos directores eligen lo más granado de la casi inagotable galería de villanos de Batman. Los retratos de todos ellos coinciden con las respectivas visiones de ambos directores; grotescos y exagerados unos, más realistas los otros. Personalmente, me entra curiosidad de saber cómo habría funcionado un R'as más cercano al de los cómics;  aunque el Espantapájaros encarnado por el estupendo Cillian Murphy me gusta mucho, los impresionantes villanos de Batman Vuelve (aunque sean sustancialmente diferentes de sus versiones en cómic) encajan como un guante en la tradición grotesca y bizarra de los grandes enemigos de Batman.

O sea, en general, podemos decir que aquí, en términos generales, también hay empate. La visión de Burton es mucho más personal, pero las películas de Nolan son mejores.

Continuará...

lunes, 20 de junio de 2011

RODEADO DE CELULOIDE presenta… BATMAN CONTRA BATMAN (1)

Una reflexión nada autorizada, inconexa, y en general balbuceante, sobre varias de las películas protagonizadas por el murciélago hasta la fecha.
Primera parte: Cuatro películas

Dos dirigidas por Tim Burton, un total de tres entregas sumará el año que viene la versión de Christopher Nolan. Batman (1989) fue la primera. Una película de tremendo éxito comercial, que junto a la poderosa revisión del murciélago  realizada por Frank Miller en Año Uno y El Regreso del Caballero Oscuro (más La Broma Asesina de Moore y Bolland, recordemos), puso de moda a Batman de manera inédita hasta entonces. El gancho del film: la dirección de Burton y la presencia de dos estrellas como Jack Nicholson y Kim Bassinger. Tres años después, Batman Vuelve se reveló como una continuación mucho más personal, burtoniana hasta la médula, y por ello menos comercial y más sorprendente.

Dirigida por un Christopher Nolan que asombró con la originalísima Memento, Batman Begins llegaba en 2005 para hacer olvidar las continuaciones perpetradas por Joel Schumacher: las delirantes Batman Forever y Batman y Robin. Una visión completamente milleriana del personaje, un acertadísimo reparto de estrellas y una realización estupenda renovaron por completo al Batman cinematográfico de la mano de Burton y su coguionista, David S. Goyer. Tres años después, el mismo equipo realizó El Caballero Oscuro, una continuación directa en forma y espíritu que algunos expertos consideran aún mejor que su predecesora. Ambos filmes fueron grandes éxitos de taquilla, sobre todo el segundo, y se espera con expectación la tercera entrega de la relación de Nolan con el personaje, que se estrenará en 2012.

El Batman de Burton adolece de algunos fallos de ritmo, y sus efectos especiales, con los avances de los últimos años, se revela como simplemente artesanales, aunque no dejan de ser efectivos. La historia, pese a algunos momentos logrados, es bastante previsible, aunque acierta de arrancar con Batman ya en activo, sin perder tiempo en contarnos lo que ya sabemos de sobra (como sucedía en el primer Spider-man de Sam Raimi, por ejemplo). Vista ahora, quizá resulta un tanto acartonada.

Por su parte, Batman Vuelve, apoyada en las logradas caracterizaciones de los villanos y en el ambiente oscuro e inquietante tan del gusto de Burton, supera con creces a su predecesora, aunque no es propiamente un film "de" Batman, sino un film "con" Batman, en realidad. El encaje de las peripecias de ambos villanos, mucho más y mejor desarrollados que Batman, y el héroe chirría bastante, y pese a contener momentos excelentes, toda la parte final del film es bastante chalada en general. No se puede decir que resulte aburrida, pero tampoco que enganche del todo. Y sobre todo, destaca la presencia magnética de una inspiradísima Michelle Pfeiffer como Catwoman.

En cuanto a las dos películas de Nolan, muy poco que objetar, desde mi punto de vista, como ya dije aqui y aquí. Batman Begins, pese a un desenlace demasiado apresurado y simplón (toda la escena del monorrail), acierta de pleno con su estructura de flashbacks para narrar el origen del personaje. Y El Caballero Oscuro, aunque se resiente de dividir al héroe en dos (Batman-Harvey Dent) y al malo también en dos (Dos Caras-Joker), y por ello acumula varios desenlaces consecutivos de la multitud de tramas que abre, sigue siendo una película vibrante, absorbente, visualmente soberbia. Las dos escenas de persecución de ambos filmes de Nolan son simplemente alucinantes. El año que viene, más.

Así que, en general, me quedo con las de Nolan, sin quitarles méritos a las de Burton, que los tienen.

Continuará...

domingo, 2 de mayo de 2010

Películas recién vistas: ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS, de Tim Burton


La joven Alicia está a punto de casarse. Soñadora desde niña, como su padre, está a punto de convertirse en la mujer de un petimetre repelente, presionada por su madre, como le pasaba a Rose en Titanic. Pero Alicia no está por la labor, y rehúye el compromiso... porque la distrae la presencia de un conejo blanco con chaleco que guía sus pasos hacia un agujero... El alocado, extraño, maravilloso sueño que ha soñado cada noche desde que era niña puede ser mucho más real de lo que nunca se habría atrevido a imaginar.

He leído algunas críticas de la última película del creador de Eduardo Manostijeras que acusaban a Tim Burton de hacer una versión muy light del mundo ideado por Lewis Carroll. Concretamente, de darle un sentido, de "atarlo", de objetivarlo, cuando precisamente lo gracioso, lo original, lo que hace inmortales a los personajillos ideados por Carroll es... que no tienen sentido. Coincido. La versión de Burton acierta en su siempre bienvenida reivindicación del poder de la fantasía, de la idea de que lo imposible puede ser posible.

Pero, lamentablemente, el guión firmado por Linda Wollverton (coguionista de La Bella y la Bestia y El Rey León) tiene dos fallos: uno, un prólogo innecesariamente alargado, en una escena aburrida y repetitiva que cualquier espectador está deseando ver acabar para pasar a lo que realmente importa... y dos, una conclusión simplona y poco original, que hace juego con el lento arranque, y de la cual se extrae una lectura de lo más mercantilista e idiota. Pero no quiero destripar a nadie que no haya visto el film lo que sucede exactamente, para que pueda opinar por su cuenta. (La idea, por cierto, recuerda poderosamente a la saga Un sueño de Ti de The Sandman...)

En medio de ambos borrones, una sucesión de aciertos: un mundo atractivo, tangible, lleno de color e imaginación, donde cada elemento, cada ser, cada paisaje tiene vida y todo se desarrolla ante nuestros ojos de forma espléndida. Inolvidables son los gemelos Tweedledum y Tweedledee; maravillosas la presencia histriónica y socarrona de Helena Bonham-Carter como la Reina Roja y la divertidísima encarnación de la Reina Blanca a cargo de Anne Hathaway; estupendo es el Sombrerero Loco, al que Johnny Depp dota de alegría y melancolía apartes iguales ayudado por una espectacular caracterización... pero Mia Wasikowska, que tiene la responsabilidad de ser Alicia, carece del encanto que podría haberle dado al personaje una actriz más expresiva o con un aspecto menos soso. ¿Nadie tenía el número de teléfono de, digamos... Amanda Seyfried, por ejemplo?

Toda la imaginería digital funciona (a excepción del poco logrado aspecto del envarado Stayne encarnado por Crispin Glover): las criaturas parlantes, los monstruos, los ejércitos rojo y blanco, la cabezona Reina Roja, los cambios de tamaño de Alicia, los castillos... todo está dotado de vida y encanto. Danny Elfman pone una adecuada música a la función (con la excepción de la poco aprovechada escena de la alocada danza del Sombrerero...)

En resumen: una película muy muy agradable de ver, con el añadido de un uso adecuado y juguetón de la tecnología 3D, pero lamentablemente, una obra un tanto desigual. ¿Una Alicia "domesticada", para que los niños de hoy en día la pongan sin peligro al lado de los Pokemon y los Teletubbies? Puede, y la poderosa presencia de Disney no es ajena a ello. Desde luego, en las antípodas de esa pequeña maravilla que es La Novia Cadáver...