"You're going to need a bigger boat."
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lunes, 6 de enero de 2014
Películas recién vistas: SOBRAN LAS PALABRAS
Este film es una comedia escrita y dirigida por Nicole Holofecner, que oscila entre lo romántico y lo dramático para contarnos las historia de dos personas mayores de cuarenta, que se enfrentan a los mismos trances (divorciados, con sendas hijas a punto de dejar el nido para irse a la universidad), que se conocen por pura casualidad… y conectan.
Sin ser nada del otro mundo, pero sin caer en excesos empalagosos ni terribles dramas, apostando por el humor inteligente (por ejemplo, en los diálogos entre ambos protagonistas), Sobran las palabras acierta en ilustrar la frustración de su inesperada pareja, Eva, la masajista encarnada por Julia Louis-Dreyfus, y Albert, el archivista al que da vida el prematuramente desaparecido James Gandolfini.
Ambos, intérpretes de larga experiencia en cine y célebres por sus papeles en dos series, The Sopranos y Seinfeld, completamente imprescindibles para comprender el devenir de la moderna ficción televisiva, aportan una gran humanidad a sus papeles, bien secundados por un buen plantel de secundarios entre los que destacan Toni Collette y Catherine Keener.
En resumen: una buena película.
martes, 31 de diciembre de 2013
Películas recién vistas: EL HOBBIT, LA DESOLACIÓN DE SMAUG
Peter Jackson y su equipo habitual continúan con su libre adaptación de El Hobbit, con Bilbo, Gandalf y la bandada de enanos barbudos atravesando la Tierra Media camino de la Montaña Solitaria. Y, como ya sucedía en la primera parte, la magia, la espectacularidad y la capacidad de asombro desplegadas en La comunidad del Anillo están presentes, pero también la redundancia innecesaria, las escenas prescindibles y el alargamiento hasta la extenuación de situaciones, como veíamos en Un viaje inesperado.
La magia está en momentos como la batalla de Gandalf en Dol Guldur, realmente espectacular; el encuentro de Bilbo con el majestuoso Smaug (pese a que la escena se alarga demasiado) o la fascinante secuencia de las arañas gigantes. Lo plúmbeo, lamentablemente, se alterna con esos momentos soberbios: por ejemplo, en la innecesaria aparición de Beorn, en las aburridísmas secuencias que transcurren en la dichosa ciudad del lago, o en la casi intragable presencia de los elfos del bosque, encabezados por el insufrible Legolas.
Lo mejor del film, sin duda, Martin Freeman, una vez más, todo humanidad y vis cómica: una elección perfecta, que se eleva sin problemas sobre el resto del reparto, incluido un Ian McKellen siempre bienvenido. Lo peor: la sensación de ya visto que transmiten algunas situaciones, como si Jackson y los suyos se preocupasen más de citarse a sí mismos para deleite de sus incondicionales que de cuidar y manejar bien la historia que están contando.
Así, La desolación de Smaug es, como su predecesora, y como ya lo eran Las dos torres y El retorno del rey, un film arrítmico, mucho más valioso como festín visual de fantasía épica que como película en sí. No es ninguna sorpresa comprobar que, una vez más, Jackson y los suyos insisten en inflar cada escena, cada situación, y eso contribuye a sacar al espectador del film continuamente (ejemplo: la secuencia de los barriles, demasiado alargada como ya lo había sido toda la parte final de Un viaje inesperado). Así, dentro de un espectáculo muy disfrutable en pantalla grande, encontramos menos sorpresas de lo que nos gustaría, y sí muchos momentos algo predecibles, y sobre todo sosos.
En resumen: irregular. Pero, el año que viene... otra.
martes, 24 de diciembre de 2013
Películas recién vistas: LA GRAN BELLEZA
Jep Gambardella (un impagable Toni Servillo) es un desencantado periodista, que hace veinte años escribió una novela y ninguna más, y desde entonces se dedica a vivir por la noche y dormir de día, en una interminable sucesión de fiestones por todo lo alto, rodeado de gente tan guapa, elegante, hedonista y decadente como él. Es verano en Roma, y Jep, indolente, ingenioso y tan adinerado y crepuscular como los personajes que le rodean, recorre la noche sin prisa, en busca de… ¿qué? Ni él mismo lo sabe. O quizá es algo que perdió hace tiempo…
Metáfora de una ciudad, Roma, y de un país, Italia, continuo desfile de ostentación tan espectacular como falsa, en La gran belleza Paolo Sorrentino mezcla en su film el humor, a veces absurdo, a veces grotesco, con el barroquismo, la grandilocuencia y el exceso, en un film poético, tan exagerado como certero, siempre sorprendente y absolutamente arrebatador en su acabado visual de principio a fin, a lo que contribuye la apabullante monumentalidad de Roma.
La crítica de Sorrentino alcanza a todos: políticos, empresarios, artistas modernos, escritores, la iglesia católica… Sorrentino retrata con brillantez una clase alta que se resquebraja, en un tapiz con múltiples hilos que se cruzan. La gran belleza nos propone un desfile de máscaras tan frágiles que una palabra puede hacerlas pedazos, un rebaño de gente que solamente se relacionan entre sí, y que practicamente no pisan la calle. Pese a dirigir el foco hacia esa "gente guapa" que forman casi una raza aparte, es fácil conectar con muchas de las ideas que expone y critica. Un ejemplo es el personaje del vecino de arriba de Jep, el misterioso tipo de los trajes impecables, que en tres fugaces apariciones dibuja toda una metáfora de la economía actual, en un film tan lleno de detalles que aguantará sin problemas más de una revisión. El reparto al completo brilla en cada escena, en particular el desdichado amigo de Jep al que da vida Carlo Verdone.
En resumen: imprescindible.
domingo, 8 de diciembre de 2013
Películas recién vistas: BLUE JASMINE
Woody Allen firma su mejor película en mucho tiempo con Blue Jasmine, un film que cuenta con una historia que mantiene algunas de las constantes de la filmografía de su director pero que a la vez representa un agradable soplo de aire fresco en varias facetas, como ya sucedió con Match Point. Y es que Allen, en su regreso a EE.UU. tras su experiencia europea, siempre acusado (no sin cierta razón) de hacer historias "de ricos", contrapone la clase alta de Jasmine (estupenda Cate Blanchett) con la extracción social más humilde de su hermana Ginger (Sally Hawkins, también estupenda), y se pone claramente del lado de los "pobres".
Ambas hermanas son adoptadas, como Jasmine no se cansa de repetir, y no podrían ser más diferentes. Pero cuando una alterada Jasmine tiene que dejar su querido Nueva York y trasladarse a San Francisco a vivir en casa de Ginger, a la sazón prometida con Chili (un siempre bienvenido Bobby Cannavale), las diferencias y las rencillas aflorarán…
Esta vez, el célebre personaje neurótico siempre presente de un modo u otro en el cine de Allen es Jasmine. Fatua, ilusa, egoísta e irresponsable, Jasmine padece el peor tipo de ceguera: la de quien no quiere ver lo que tiene delante de las narices. Desesperada, se refugia en la mentira y la simulación, lo cual no hace sino arruinar más su vida, evidentemente. La brillante caracterización de Cate Blanchett, que huye de la tentación del histrionismo, redondea la solidez del personaje. El resto del reparto (incluida la sorprendente presencia del controvertido actor y comediante Andrew Dice Clay, alejado del cine desde hace muchos años) también brilla a gran altura, en un film excelentemente fotografiado por Javier Aguirresarobe.
Y es agradable comprobar que Allen, después de tantas décadas de hacer películas, es capaz de escribir un guion brillante, con su habitual ingenio, y que además refleja acertadamente muchos de los males de las modernas sociedades occidentales, encarnados en el evidente trasunto de Sheldon Madoff que encarna Alec Baldwin. Allen encaja adecuadamente toda esa parte de la trama con la historia de ambas hermanas y sus respectivas relaciones, un relato en el cual los engaños y las mentiras del pasado tienen sus consecuencias, y pesan como una losa imposible de arrastrar… a menos que decidas conscientemente soltarla y olvidarla.
En resumen: muy buena.
domingo, 3 de noviembre de 2013
Películas recién vistas: THOR, EL MUNDO OSCURO
La segunda película protagonizada por el asgardiano mejora mucho los resultados de su predecesora, divertida pero irregular. Dirigida por Alan Taylor con pulso firme, el film, además, abre nuevos territorios para las aventuras de Thor y para el creciente universo fílmico Marvel, un mecanismo de relojería perfectamente concebido y engrasado en el cual cada pieza encaja en un todo. Y no solo por la ya clásica escena de los créditos (ojo, esta vez son dos escenas), donde siempre se anticipa un parpadeo de lo que vendrá...
Comenzamos con una primera parte de planteamiento, en la que se alterna la presentación de nuevos personajes (de nuevo al estilo El señor de los anillos, en lo bueno y en lo malo) con el reencuentro con viejos conocidos. Entre Midgard, Asgard y la desolada morada de los Elfos Oscuros (y su pedazo de nave espacial mágica), se nos presenta la amenaza del tétrico Malekith, empeñado en sembrar el caos en los Nueve Mundos.
Todo lo que se nos cuenta en este largo prólogo tendrá su explicación más adelante, pero esta parte resulta algo lenta, redundante a ratos, y mucho menos conseguida que el también largo prólogo de Los Vengadores, donde toda esa presentación era mucho más dinámica y funcionaba mucho mejor.
Pero acto seguido, la película levanta el vuelo y se lanza a la acción sin descanso (desde la llegada de Jane a Asgard, el film no para, literalmente), con ritmo bien llevado, realización y montaje excelentes (en particular en algunas escenas) y un largo clímax que no da respiro hasta el final. La larga batalla final es una virguería de montaje y efectos visuales, excelentemente bien resuelta, que aprovecha perfectamente las posibilidades de la situación planteada. Y lo que es más, abre toda una gama de posibles historias y ambientes que explorar... tanto en nuevas películas Marvel como en una previsible continuación. que ya se anuncia en los créditos finales.
Los golpes de humor funcionan sin interrumpir la acción, y se alternan sin problemas con los momentos más dramáticos. Además, el film contiene abundantes citas a historias clásicas del personaje (la visita de Jane Foster a Asgard, entre otras muchas), y también sorpresas que no vamos a revelar aquí, naturalmente… en particular una que hará las delicias de cualquier fan de Thor que se precie de serlo.
Además, y eso no es ninguna sorpresa, el Loki encarnado por Tom Hiddleston roba buena parte del protagonismo al resto del reparto del film en cada momento en que aparece en pantalla. Las tablas teatrales de Hiddleston juegan a su favor, sin duda, ante un Chris Hemsworth con empaque pero con un talento actoral mucho menor. Tanto Anthony Hopkins como Rene Russo mantienen su aplomo como regio matrimonio, al igual que Natalie Portman recupera su encanto algo atolondrado y Kat Dennings y Stellan Skarsgard retoman sus divertidos papeles de becaria-amiga peste y científico chalado, mucho mejor engarzados en la trama que en la primera película del personaje.
En cuanto a los malvados, Christopher Eccleston tiene pocas oportunidades de lucirse con un papel bastante tópico, y bajo un maquillaje algo aparatoso (y desde luego, sobran los diálogos en idiomas raros). y el Kurse encarnado por Adewale Akinnouye-Agbaje está muy logrado. Por lo demás, el resto del reparto tiene sus momentos de lucimiento (en particular, un Heimdall mucho más dinámico que en la primera entrega), y los Tres Guerreros y Sif siguen siendo meras comparsas muy poco aprovechadas, algo inevitable cuando se manejan tantos personajes a la vez.
En resumen: un espectáculo divertido a rabiar. Lo mejor: deja con ganas de más.
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sábado, 12 de octubre de 2013
Películas recién vistas: GRAVITY
Que nadie busque en la nueva cinta de Alfonso Cuarón lo que no tiene. Gravity cuenta una historia pequeñita, mil y unas veces vista, pero a la cual su ambientación en la órbita terrestre y su asombroso acabado visual le confieren toda una nueva dimensión. Súmese a ello el efecto de unas 3D a las cuales se les saca todo el partido, y estamos ante un viaje espacial que no dejará a nadie indiferente.
Protagonizada por una Sandra Bullock (ni mejor ni peor actriz que en otras películas) alejada del estatus de estrella de la década pasada y por un George Clooney que trabaja cuando y donde quiere, el film narra la desesperada peripecia de dos astronautas que se convierten de pronto en náufragos espaciales debido a un accidente en órbita. Con un ritmo muy bien medido, Gravity proporciona grandes dosis de espectáculo en todo momento gracias al uso de las 3D (Cuarón contó con la asesoría de James Cameron, que algo sabe del tema y que ha alabado públicamente el trabajo de Cuarón), y su tratamiento del sonido (algo que tantas películas simplemente olvidan) es de quitarse el sombrero.
Gravity es como una atracción de feria. Un carrusel en el que nada igualará la impresión que produce la primera vez que se sube. Probablemente el segundo viaje no será lo mismo… pero el primero merece la pena, desde luego. Un espectáculo sobresaliente, un viaje espacial como ninguno. En estos tiempos de pantallitas pequeñajas y chismes de acariciar llenos de colorines y ruiditos, Gravity es, como Avatar, una película para disfrutar a la antigua, en el cine, en una pantalla bien grande.
En resumen: esto es el cine como espectáculo.
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| "Esta vez sí que supero el récord..." |
domingo, 22 de septiembre de 2013
Películas recién vistas: RUSH
La nueva película de uno de los directores más populares y exitosos del cine norteamericano, Ron Howard, nos devuelve al legendario pasado de la Fórmula 1. Antes de que los triunfos de Fernando Alonso desatasen un desagradable "forofismo" en España, los aficionados de toda la vida a la velocidad ya disfrutaban de las hazañas legendarias de campeones como Emerson Fitipaldi, Mario Andretti o los dos colosos que protagonizan Rush: el británico James Hunt y el austriaco Niki Lauda.
La pugna entre los dos últimos por el campeonato del mundo de 1976 es el eje alrededor del que gira Rush, una muestra del mejor cine comercial yanqui, que se apoya en un ritmo endiablado, un guion perfectamente medido (obra de Peter Morgan, quien también escribió The Queen, El último rey de Escocia o The Damned United, entre otras) y una impecable tarea de ambientación de época.
Súmese a ello un andamiaje de efectos especiales que hace posible casi cualquier cosa, y dos actores, Chris Hemsworth (entonado, pero con menos aspecto de "vividor" que el verdadero Hunt) y Daniel Brühl (como siempre, cumpliendo bien con el papel de un frío y cerebral Lauda), y tenemos una película que proporciona dos horas de puro entretenimiento, sin altibajos.
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| Hemsworth y Brühl, Hunt y Lauda. |
El autodestructivo y volcánico Hunt (mucho más en la vida real que en el film, donde, por ejemplo, su devastador alcoholismo solo se insinúa) tiene necesariamente que chocar con el pragmático y calculador Lauda, siempre concentrado en mejorar su coche y minimizar los riesgos. Los diálogos entre ambos van puntuando el film y evolucionan desde las puyas y los insultos al verdadero respeto de dos viejos enemigos que saben que no son lo mismo sin el otro. También es un buen ejemplo de diferencias de carácter el discurrir de los respectivos matrimonios de ambos en el film.
Ron Howard nos transporta a todos, profanos y aficionados (que seguramente encontrarán algún fallo o bufarán ante alguna de las licencias dramáticas que se toma Morgan, que las hay), a un universo de motores estruendosos (casi tanto como la enésima banda sonora retumbante de Hans Zimmer), un espectáculo casi primitivo en comparación con los despliegues de tecnología actuales. Un show atronador rodeado, como ahora, de glamour, dinero… y riesgo.
En resumen: dos horas vibrantes, un disfrutón en pantalla grande.
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| Los verdaderos Lauda y Hunt. |
martes, 17 de septiembre de 2013
Películas recién vistas: MUD
Jeff Nichols, director de la interesante Take Shelter, centra ahora su mirada en una historia que mezcla el thriller y el coming of age, alrededor de las peripecias de un fugitivo de la justicia, Mud (Matthew McConaughey, le recordarás de múltiples bodrios intragables), que entra en contacto con un chaval, Ellis (Tye Sheridan, le recordarás de El árbol de la vida). Pero el verdadero protagonista es el chaval, que se encuentra en una verdadera encrucijada...
Las dos partes de la historia combinan bien, pese a algunas caídas de ritmo y a una duración algo excesiva (como ya sucedía en Take Shelter). Mud se une al grupo de filmes que retratan esa parte de los EE.UU. que no suele aparecer en las telecomedias: comunidades rurales, cerradas, lindantes con la absoluta miseria, donde la gente malvive y perpetua los errores de sus padres, y abundan la violencia y las armas. Películas como Winter's Bone, Bestias del sur salvaje, Frozen River o Martha Marcy May Marlene son algunos ejemplos. Sin desvelar nada, diremos que el desenlace de Mud es algo más optimista que el de otros filmes parecidos.
La relación que se establece entre Mud y Ellis afectará a sus respectivas vidas y a las de quienes les rodean, como el amigo de Ellis, Neckbone (impagable el chaval Jacob Lofland) y sus padres, o la novia de Mud, Juniper (Reese Witherspoon, la recordarás de múltiples bodrios intragables). Otras caras conocidas del reparto son Sarah Paulson, Michael Shannon y los veteranos Sam Shepard y Joe Don Baker, dentro de un reparto que cumple bien con su cometido.
El papel protagonista es un bienvenido cambio de registro para el ex-guaperas McConaughey, quien parece buscar nuevos horizontes para una carrera siempre errática, y que por ahora va por buen camino, aunque aún cuesta ver más al personaje que al actor.
En resumen: una buena película.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Películas recién vistas: EL ÚLTIMO CUARTETO
Los entresijos de la relación íntima que se establece entre los integrantes de un cuarteto de cámara a lo largo de más de dos décadas es el eje alrededor del que gira El último cuarteto, film de debut del documentalista Yaron Zilberman. Cuando uno de los miembros del célebre cuarteto La Fuga se ve abocado a la retirada por enfermedad, algunas tensiones, soterradas a lo largo de los años por el bien de la formación, empezarán a aflorar entre los otros tres virtuosos…
Pese a algunos pasajes algo previsibles, el film ilustra bien la manera en que la música puede afectar, para bien o para mal, a quienes la aman lo suficiente para afrontar los sacrificios que conlleva. El último cuarteto es un film de factura clásica, bien llevado aunque escasamente sorprendente, en el cual todo gira en torno a las interpretaciones.
Por suerte, el reparto cumple a la perfección. Tanto los menos conocidos Mark Ivanir e Imogen Poots, como los sobradamente familiares Catherine Keener, Philip Seymour Hoffman y Christopher Walken, tres veteranos de mil batallas teatrales y cinematográficas, ofrecen atinadas caracterizaciones de sus personajes.
En resumen: una película que no trata al espectador como si fuera bobo.
Pese a algunos pasajes algo previsibles, el film ilustra bien la manera en que la música puede afectar, para bien o para mal, a quienes la aman lo suficiente para afrontar los sacrificios que conlleva. El último cuarteto es un film de factura clásica, bien llevado aunque escasamente sorprendente, en el cual todo gira en torno a las interpretaciones.
Por suerte, el reparto cumple a la perfección. Tanto los menos conocidos Mark Ivanir e Imogen Poots, como los sobradamente familiares Catherine Keener, Philip Seymour Hoffman y Christopher Walken, tres veteranos de mil batallas teatrales y cinematográficas, ofrecen atinadas caracterizaciones de sus personajes.
En resumen: una película que no trata al espectador como si fuera bobo.
sábado, 24 de agosto de 2013
Películas recién vistas: PACIFIC RIM
Guillermo del Toro rinde homenaje a dos monstruos de la ficción cinematográfica, Ray Harryhausen e Ishiro Honda, y se mete sin problemas en la liga de los Bay, Emmerich y demás tejedores de catástrofes, y pasándoles por encima con nota gracias a esta Pacific Rim, que a diferencia de otras muchas películas (por ejemplo, la reciente Elysium) da exactamente lo que promete.
El relato de la desesperada batalla final de las fuerzas de la humanidad, cuya única arma efectiva son unos colosales robots, contra los gigantescos monstruos alienígenas de otra dimensión, ambientada en un futuro cercano, proporciona dos horas largas de espectáculo de primer nivel. Todo lo que sucede en las estruendosas refriegas entre las criaturas y los gigantes mecánicos (puñetazos con estilo, presas de lucha libre y demás, incluidos) se ve perfectamente en pantalla, gracias a un festival de efectos visuales de primer nivel y a un excelente trabajo técnico de montaje, sonido, planificación y dirección. El diseño de producción del film, como siempre en las películas del director de El laberinto del fauno, es espléndido.
¿Tópicos? A puñados, pero no tantos como en otras películas similares. ¿Personajes planos? Pues claro. ¿Esperabas otra cosa? ¿En serio? Esta no es tu película, entonces. Todo ello queda compensado, además, por las espectaculares escenas de acción desenfrenada (Hong Kong no volverá a ser la misma después de esto…), los diseños de robots gigantes molones (en particular, el chino, rojo y con tres brazos... qué lejos queda el Mazinger Z de nuestra infancia, o qué cerca, según se mire) y de criaturas alienígenas absolutamente alucinantes (por obra y gracia de Guy Davis, un verdadero especialista en ello, como bien sabemos los fans de AIDP) y una banda sonora excelente de Ramin Djawadi (con el añadido de las guitarras de Tom Morello). Y no olvidemos a los dos inefables científicos chalados, o las rocambolescas apariciones de dos viejos amigos del director, Ron Perlman y Santiago Segura. Un disfrutón, vamos.
En resumen: Guillermo, eres grande.
domingo, 4 de agosto de 2013
Películas recién vistas: GUERRA MUNDIAL Z
Una película de catátrofes sigue un rígido esquema del cual nunca se aparta. Viene amparada por una amplísima campaña publicitaria, resulta entretenida aunque previsible, se beneficia de un reparto de caras sobradamente conocidas, y se dirige a un público amplio y variopinto, con lo cual cualquier experimento artístico o similar queda descartado.
Suelen ser filmes de ritmo vibrante, continuas sorpresas, y suelen terminar con respuestas sumamente sencillas a problemas terriblemente complejos (en este caso, una virulenta infestación zombi a escala mundial), que nacen de esa fascinación que tienen los yanquis con lo que podría llegar a pasarles. Por ello, habitualmente, fracasan miserablemente en transmitir la magnitud de la tragedia que representa la amenaza que relatan.
El género nació en los sesenta y setenta, con grandes clásicos como El coloso en llamas o La aventura del Poseidón, y ha producido peliculones como los mencionados, entretenidas aventuras sin más pretensiones (como Armageddon, Estallido…) o plúmbeos mamotretos (somníferos tostones como Deep Impact, 2012 o El día de mañana, o fascistadas como Independence Day o Pearl Harbor).
Ahora que ya estamos en contexto, esta Guerra Mundial Z escrita a cuatro manos por Drew Goddard, Damon Lindelof, Matthew Michael Carnahan y J. Michael Straczynski (nombres sobradamente conocidos) y producida y protagonizada por Brad Pitt, sigue las reglas del género a rajatabla. Eso sí, salvo detalles aislados, se aleja por completo de la estupenda novela de Max Brooks en la que se inspira lejanamente (la cual daría para una buena miniserie de TV, por ejemplo).
Marc Forster (Monster's Ball), director de carrera más que variopinta, lleva el film con buen pulso, con escasas bobadas, con escenas estupendas (como las que transcurren en Filadelia y Jerusalén) y otras algo menos logradas (el clímax en el laboratorio, previsible y demasiado alargado); con espectaculares enjambres de zombis que corren, gruñen y muerden con extrema ferocidad; con un Pitt convincente en el papel de héroe salvador y con agradables sorpresas como la presencia de actores como David Morse y Peter Capaldi en breves papeles… En pocas palabras, dos horas justas de entretenimiento puro que pasan volando y en las cuales nadie debería buscar lo que no hay.
En resumen: un film de catástrofes para disfrutar en pantalla grande.
jueves, 1 de agosto de 2013
Películas recién vistas: EL ÚLTIMO ELVIS
Carlos es un tipo normal y corriente. Está gordo, trabaja en un cochambroso desguace, tiene una exmujer y una hija, está con el agua al cuello… Vamos, lo normal. Pero Carlos es más, mucho más. Carlos es Elvis. Sí, ese Elvis. Un Elvis de barrio que se materializa en bodas, en bingos… La diferencia es que Carlos no se disfraza de Elvis. Carlos siempre ha vivido como si realmente fuese Elvis reencarnado... y quizá su vida como Elvis se acerque a su final, porque la realidad llama a su puerta.
Coescrita y dirigida por Armando Bo (coguionista de Biutiful), El último Elvis es un curioso drama costumbrista en el que el bueno de Carlos simplemente elige negar la realidad a su alrededor. Elvis simplemente sigue adelante contra viento y marea. Contra los problemas de familia, contra los shows que le adeudan, contra un trabajo de mierda… Elvis hace frente a todo. Elvis es la salvación para Carlos, pero también, y al mismo tiempo, la condena, en una reflexión tan lúcida como inquietante. A veces la realidad y la vida diaria pueden ser demasiado y todos podemos necesitar una fantasía a la que agarrarnos... pero también puede ser peligroso dejarse arrastrar por las ilusiones.
El film se apoya en la soberbia encarnación de Elvis que hace John McInerny. Arquitecto de formación, apasionado de la figura de Elvis, desde 2005 McInerny actua con regularidad con un grupo recreando los éxitos del Rey, ha grabado varios discos, y debuta como actor en un papel que le viene, naturalmente, como anillo al dedo. McInerny aporta una estupenda imitación de la voz y maneras de Elvis y una humanidad a prueba de bomba.
En resumen: estupenda.
miércoles, 31 de julio de 2013
Película recién vistas: UNA CANCIÓN PARA MARION
Terence Stamp protagoniza un drama costumbrista británico, centrado en el mundo de la tercera edad, en el cual da vida a Arthur, un anciano taciturno y hierático, cuya esposa, Marion (Vanessa Redgrave, ni más ni menos), enferma terminal de cáncer, participa en un coro aficionado para personas de la tercera edad. Poco a poco, la alta muralla que Arthur ha construido a su alrededor irá desmoronándose… ¿es demasiado tarde para cambiar?
Una canción para Marion, con su momentos de humor y de emoción bien dosificados, se eleva sin problemas sobre la media del telefilme yanqui baboso y demuestra tener mayor entidad; mima a sus personajes, gracias al trabajo de su guionista y director, Paul Andrew Williams. La verdadera alma del film son sus intérpretes. Si los más jóvenes, el conocido Christopher Eccleston (en el papel del hijo de Arthur y Marion) y la no tan conocida Gemma Arterton (que interpreta a la joven profesora del coro) hacen un buen trabajo, los dos veteranos Stamp y Redgrave dan una verdadera lección de humanidad en sus respectivos papeles. Véase si no la última conversación de Marion con Arthur en el sofá, o el emocionante y largo primer plano de Arthur del concurso de coros.
En resumen: tan convencional como efectiva y agradable de ver, gracias a sus actores.
Una canción para Marion, con su momentos de humor y de emoción bien dosificados, se eleva sin problemas sobre la media del telefilme yanqui baboso y demuestra tener mayor entidad; mima a sus personajes, gracias al trabajo de su guionista y director, Paul Andrew Williams. La verdadera alma del film son sus intérpretes. Si los más jóvenes, el conocido Christopher Eccleston (en el papel del hijo de Arthur y Marion) y la no tan conocida Gemma Arterton (que interpreta a la joven profesora del coro) hacen un buen trabajo, los dos veteranos Stamp y Redgrave dan una verdadera lección de humanidad en sus respectivos papeles. Véase si no la última conversación de Marion con Arthur en el sofá, o el emocionante y largo primer plano de Arthur del concurso de coros.
En resumen: tan convencional como efectiva y agradable de ver, gracias a sus actores.
domingo, 21 de julio de 2013
Películas recien vistas: LA MEJOR OFERTA
Giuseppe Tornatore, director de la maravillosa Cinema Paradiso, regresa con un film protagonizado por el siempre bienvenido Geoffrey Rush. La mejor oferta es una inusual historia de amor.
Virgil, un solitario profesional del mercado internacional del arte, entra en contacto con una extraña joven, Claire, la agorafóbica heredera de un patrimonio artístico de gran valor. El amor surgirá de la manera más inesperada, entre tasaciones y subastas, y con una pared entre ambos enamorados…
El film avanza con buen pulso, pese a que algunos retruécanos de la trama podrían eliminarse sin mayor problema. Rodada con mimo y bien interpretada, la mejor oferta reserva también alguna que otra sorpresa, y mantiene el tipo pese a que la manera en que se desarrolla la parte final de la trama "se ve venir" un poco. La clave de la trama la da Billy, el personaje encarnado por Donald Sutherland, un pintor que ayuda a Virgil a conseguir su impresionante colección de retratos: todo se puede fingir...
En resumen: bien.
lunes, 8 de julio de 2013
Películas recién vistas: STAR TREK. EN LA OSCURIDAD
Ojalá todas las películas de puro entretenimiento fueran tan billantes, satisfactorias, espectaculares y entretenidas como esta segunda entrega de la nueva encarnación de la clásica Star Trek, perfecta para neófitos y para recalcitrantes seguidores de los avatares galácticos de los personajes de Gene Roddenberry.
Siguiendo claramente, segun afirman fuentes bien conocedoras del asunto trekkie, la estela de la célebre La ira de Khan, J.J. Abrams y su gente nos reglan otros 140 minutos de virguerías visuales, diversión y acción sin descanso. En esta ocasión, la tripulación del USS Enterprise se enfrenta a un nuevo enemigo, encarnado con aplomo y estilo por Benedict Cumberbatch: un fantasma del pasado que reaparece para atormentar a la flota galáctica, y a cuya implacable determinación guerrera y a su astucia sin igual tendrán que enfrentarse Kirk, Spock y los suyos.
Desde el espectacular prólogo, perfecto para que quienes no han visto la primera película se pongan en situación y quienes sí la disfrutaron en su momento refresquen la memoria, hasta la conclusión, Star Trek. En la oscuridad no da respiro. Y ya digo, ojalá siempre fuese así. Veremos si el resto de blockbusters del verano pueden decir eso...
Ahora solo queda esperar a la más que previsible tercera entrega de la nueva saga, que esperemos cuente de nuevo con el mismo equipo y reparto para garantizar que no desmerezca en comparación con la primera y esta segunda.
En resumen: queremos más. La pregunta es… ahora que Disney ha fichado a Abrams para una nueva versión de Star Wars, ¿olvidará este el universo trekkie? Esperemos que no… sería una pena.
domingo, 30 de junio de 2013
Películas recién vistas: MONSTRUOS UNIVERSITY
La nueva entrega de los estudios Pixar demuestra bien a las claras que la apuesta de futuro de la firma está clara: productos comerciales (como este, o como Cars 2, o como la inminente Aviones) se alternarán con propuestas de más entidad, que buscarán convertirse en posibles nuevas franquicias. Después de "comerse" a Disney, Pixar se ha convertido en la nueva Disney, y solo productos como la fantástica Rango parecen capaces de hacerle un poco de sombra en lo artístico, aunque Dreamworks mantiene el tipo en lo comercial.
Así, esta "precuela" de Monstruos S.A. nos lleva al pasado de los personajes, los entrañables Mike y Sully, en una entretenida peripecia en la cual no abundan las sorpresas y sí los tópicos: las fraternidades universitarias, la inicial rivalidad entre ambos antes de convertirse en los mejores asustadores del negocio…
La brillantez técnica es indiscutible, como lo es también la del habitual corto, The Blue Umbrella, con una epatante impresión de realidad. Destaca el estupendo personaje de la tétrica decana de la facultad de sustos, en un film que fascinará a los niños con su continuo despliegue de criaturas y su acción sin freno al ritmo de la inconfundible partitura de Randy Newman.
Esperemos que el previsible dineral que generarán productos como Monstruos University permita a Lasseter y los suyos regalar a los adultos algo más que un seguro entretenimiento para los más pequeños… Pixar, además de las mencionadas secuelas (y otras que caerán, seguro) ya prepara interesantes proyectos para los próximos años, con nombres como Pete Docter y Bob Petersen (codirectores de Up) o Lee Unkrich (Toy Story 3). Los esperaremos con interés…
jueves, 27 de junio de 2013
Películas recién vistas: HANNAH ARENDT
En un episodio de El ala oeste de la Casa Blanca, el ayudante Charlie regala al presidente Bartlett un mapa antiguo de Tierra Santa. Cuando Bartlett, entusiasmado, planea colgarlo a la vista, todos sus colaboradores se lo desaconsejan… porque no reconoce el estado de Israel. Pese a que el mapa data de siglos antes de la creación del estado de Israel, es más que probable que "alguien se sienta molesto", le dicen. "Pero si el estado de Israel no existía entonces", trata de argumentar Bartlett. Sus asesores se mantienen en sus trece.
En Hannah Arendt (a quien da vida una estupenda Barbara Sukowa) vemos ese tipo de reacción irracional cuando una pensadora judía como Arendt plantea un punto de vista más racional y menos emocional del asunto de los nazis y los campos de exterminio, tema intocable donde los haya. Amigos y colegas de toda la vida le hacen el vacío porque consideran que ha ido demasiado lejos.
Margarethe von Trotta dirige con buen pulso la narración de la gestación, realización y consecuencias del célebre análisis que hizo la filósofa del juicio que se llevó a cabo en Israel contra el nazi Adolf Eichmann. La película mantiene el interés a lo largo de sus dos horas de metraje (aunque los flashbacks de Arendt con su mentor Heidegger tampoco aportan gran cosa).
Las preguntas que plantea Arendt son certeras e incómodas, y su innovadora visión del asunto sobre el que escribió levantó ampollas y estoy seguro de que seguirá levantándolas en ciertos círculos. El film, denso pero en absoluto farragoso, con un guion perfectamente construido, ilustra a la perfección el punto de vista valiente y comprometido con sus ideas de Arendt, quien se ve enfrentada a presiones de todo tipo, incluidas las del infausto Mossad israelí, para que no publique el libro en que se convertirán sus artículos para The New Yorker.
No puedo ni empezar a imaginar la cantidad de maneras de estropear el resultado final que podría desplegar el cine del Hollywood más comercial y babosillo en una película como esta… y encima, con el tema de los nazis y el Holocausto. Probablemente ni llegaría a pasar de proyecto...
En resumen: una defensa del pensamiento libre, algo siempre necesario y siempre de actualidad.
En Hannah Arendt (a quien da vida una estupenda Barbara Sukowa) vemos ese tipo de reacción irracional cuando una pensadora judía como Arendt plantea un punto de vista más racional y menos emocional del asunto de los nazis y los campos de exterminio, tema intocable donde los haya. Amigos y colegas de toda la vida le hacen el vacío porque consideran que ha ido demasiado lejos.
Margarethe von Trotta dirige con buen pulso la narración de la gestación, realización y consecuencias del célebre análisis que hizo la filósofa del juicio que se llevó a cabo en Israel contra el nazi Adolf Eichmann. La película mantiene el interés a lo largo de sus dos horas de metraje (aunque los flashbacks de Arendt con su mentor Heidegger tampoco aportan gran cosa).
Las preguntas que plantea Arendt son certeras e incómodas, y su innovadora visión del asunto sobre el que escribió levantó ampollas y estoy seguro de que seguirá levantándolas en ciertos círculos. El film, denso pero en absoluto farragoso, con un guion perfectamente construido, ilustra a la perfección el punto de vista valiente y comprometido con sus ideas de Arendt, quien se ve enfrentada a presiones de todo tipo, incluidas las del infausto Mossad israelí, para que no publique el libro en que se convertirán sus artículos para The New Yorker.
No puedo ni empezar a imaginar la cantidad de maneras de estropear el resultado final que podría desplegar el cine del Hollywood más comercial y babosillo en una película como esta… y encima, con el tema de los nazis y el Holocausto. Probablemente ni llegaría a pasar de proyecto...
En resumen: una defensa del pensamiento libre, algo siempre necesario y siempre de actualidad.
lunes, 17 de junio de 2013
Películas recién vistas: BEHIND THE CANDELABRA
La nueva película de Steven Soderbergh, ese director que siempre anuncia su retirada cuando presenta una nueva película, es un curioso film sobre la bizarra figura de Liberace, un excéntrico pianista que triunfó en los EE.UU. a partir de los años 40 con un tipo de show que hace que Paquito Clavel parezca un cantante parroquial, que veamos a Luis Cobos un escrupuloso conservador de los clásicos, que Frank N. Furter nos parezca un científico loco al uso, y Tino Casal un artista pop moderado.
Busca fotos si crees que exagero. Cualquiera que haya leído Oración por Owen de John Irving recordará la devoción psicópata que el diminuto Owen Meany sentía por el músico. Pero afrontémoslo, el tipo fue un ídolo, y una vez más el cine americano (bueno, en este caso, HBO, dado que muchas productoras rechazaron el proyecto) saca a pasear a uno de esos artistas extravagantes que dejaban boquiabiertos a los americanos de a pie.
Behind the Candelabra nos lleva a finales de los setenta, cuando Liberace actúa en Las Vegas como tantas otras viejas glorias (pese a estar totalmente forrado, Lee está ya en su etapa de decadencia) y se rodea de jovencitos pese a que su agente de prensa difunde sin cesar rumores de romances con estrellas femeninas. Una noche, Lee (interpretado por un Michael Douglas inspirado, con el punto justo de histrionismo) se prenda del joven Scott Thorson (un estupendo Matt Damon, lejos de su registro de héroe de mandíbula cuadrada). La película cuenta el discurrir de la relación entre ambos.
Pese al estupendo trabajo de la pareja protagonista, ayudados ambos por una excelente caracterización, el guion de Richard LaGravenese acumula bastantes tópicos, y algunos personajes (por ejemplo, el de Scott Bakula) entran y salen de la trama sin ton ni son. Por contra, muchos otros momentos no tienen precio: los abracadabrantes shows de Liberace, una reinona con todas las consecuencias; las broncas y los celos de Scott cuando Lee posa los ojos en otro jovencito, o el impagable cirujano plástico al que da vida Rob Lowe.
En resumen: le falta algo más de garra, pero se deja ver.
lunes, 10 de junio de 2013
Películas recién vistas: UN AMIGO PARA FRANK
En su primer largometraje, Jake Schrier nos traslada a un futuro cercano, donde los robots inteligentes (más o menos) son moneda común en la vida cotidiana del mundo civilizado. Así, Frank, un anciano cascarrabias, se encuentra de la noche a la mañana con un asistente robot en su casa, cortesía de su hijo, preocupado por el deterioro mental de su padre… pero el nuevo amigo de Frank le ayudará a mantener despierta la mente de una manera de lo más peculiar.
En el guion de Chistopher D. Ford se apelotonan un montón de ideas: la inteligencia artificial, la relación entre padres e hijos, el peso del pasado, el deterioro de la edad… Quizá ese es el problema, demasiadas sugerencias (algunas mejor resueltas que otras), algunas de ellas tópicas, otras interesantes, otras metidas con calzador, que se dice… pero si el espectador se deja llevar y acepta el juego, el film proporciona un entretenimiento más que aceptable, y con alguna que otra sorpresa.
Ayuda a ello el trabajo de Frank Langella en el papel del anciano protagonista, y la siempre agradecida presencia de Susan Sarandon. Los dos actores más jóvenes que dan vida a los hijos de Frank, James "Cíclope" Marsden y Liv "Arwen" Tyler, resultan ambos bastante sosos, como casi siempre.
En resumen: no está mal.
domingo, 26 de mayo de 2013
Películas recién vistas: LA CAZA
La caza es uno de esos filmes que escarban en la condición humana para dejar bien al descubierto nuestras flaquezas, a través de la historia de Lucas (sensacional Madds Mikkelsen), falsamente acusado de abusar sexualmente de los niños del jardín de infancia en el que trabaja. Algo tan terrible y repugnante que pone los pelos de punta a cualquiera y provoca una reacción visceral a su alrededor, una situación que te mantiene simplemente pegado a la butaca a lo largo de sus dos horas de metraje. Porque sabemos que Lucas es inocente...
Thomas Vinterberg muestra cómo la simple insinuación lleva a la estigmatización completa de un hombre, que es declarado culpable a ojos de sus amigos, su familia y sus vecinos, con independencia de lo que un tribunal pueda decir o decidir. La interpretación de Madds Mikkelsen (ahora de actualidad gracias a la serie Hannibal, pero a quien los cinéfilos de pro ya conocían de filmes como Italiano para principiantes, por ejemplo) como el desdichado Lucas, que reacciona a la situación con una dignidad propia de un personaje de Henry Fonda, redondea una película excelente.
Inquietantemente realista, La caza plantea cuestiones realmente espinosas acerca de la familia, la paternidad, la amistad, la comunidad, la educación, y muchos otros temas. Incómoda. Inquietante. Dura. Intensa. Certera como un balazo entre los ojos… o quizá apuntado un poquito más arriba de nuestra cabeza, como para recordarnos algo... ¿verdad, Lucas? Por si acaso se te había olvidado...
Así es La caza, una de las películas del año, sin duda. Una de esas que dejan pensando.
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